
¡SI! SILIS, SI
A como sea se debe de apoyar al matador Juan Luis Silis, en el festival de reconocimiento a su entereza, carácter, perseverancia y valor indomable, con el que ha superado el trance de sobrevivencia al que lo orillo la cornada facial la que ahora le debe de pagar dividendos y ya que andamos en el ocupe de Juan Luis Silis y sorteado el pasado, vayamos con el presente y futuro que le debe de pintar alentador comenzando por el hecho de saberse que para cualquier empresa representa un cheque al portador, esto porque sin duda el de Iztacalco está envuelto en un halo de morbosidad, ese que es un imán para las taquillas pues jala más que un ‘rabo’ y esto lo debe de saber muy bien Silis, el que por cierto a partir de su reaparición se la va a jugar con un apoderado debutante el cual de entrada debió de haber abierto boyantemente la chequera para conseguir la firma del ‘torero – inversión’ la que debió de haber venido con la garantía de una gira de reaparición ya rubricada de cuando menos una docena de corridas en plazas de postín con toros y alternantes ídem, aparte claro de la campaña española, en fin, por lo pronto vamos el miércoles 26 a la Plaza de Toros Arroyo en punto de las 7 p.m. en un cartel con ‘El Pana’, Rafael Ortega, Juan José Padilla, Jerónimo, Sergio Flores y Michelito, rematado con viandas y chíngueres incluidos en el boleto de acceso el cual ya se puede adquirir en la Asociación Nacional de Matadores o en la propia plaza y solo sugerirle que lo haga de volada porque una vez que se terminen los boletos seguro aparecerán los revendedores y ya usted sabe que manchados son.
Como el arte en la ‘Fiesta de Toros y Toreros’ deja de ser efímero a través de la pintura, los sitios legendarios como lo son las cantinas y cafés, se conservan en la memoria e incluso a las nuevas generaciones se dan a conocer por medio de las acuarelas del más excelso y especializado en este tema el maestro Rafael Guizar, quien le ha dado permanencia histórica en el trazo de los pinceles y la pigmentación acuarelísticas a cantinas sin las cuales por citar algunas, no se podría entender completo el Centro Histórico como ‘La Ópera’, ‘El Gallo de Oro’, ‘La Villa de Madrid’ y a esas obras en unos días más se sumara con el talento creativo de Rafael Guizar el redescubrimiento del ‘Café Tupinamba’ ,altar de la torería y de la vida social de un México que se nos fue pa’ siempre, por ello esta aportación a la cultura nos convida a estar muy al pendiente del cronista del colorido que pinta desde su estudio donde se divisaba la Real Plaza de toros de San Pablo, allá por 1788 y que dicen fue la primera de la capital, así que demos la bienvenida al mundo de la taurina al muralista, cronista, bohemio y cantador cantinero Rafael Guizar.
AFICIONADOS CUSTIONARAN A LOS MEDIOS

No hay comentarios:
Publicar un comentario