miércoles, 24 de julio de 2019

Don Héctor y “Juli”


BARDO DE LA TAURINA


La convocatoria era para homenajear a Don Héctor Castillo Abreu, en su aniversario LXXXVII, quien sin duda es uno de los íconos de la taurina mexicana y a quien el figurón Julián López “El Juli” tanto le debe en el despegue de su carrera que con picadores se dio en México, a donde llegó con una mano atrás y una adelante a comer papas Sabritas y Coca-Cola hasta que “Manolo El de los Sombreros” lo llevó a casa de Don Héctor y ahí le dieron de jamar,  de vestir y de docencia taurina, se le recibió a él, a sus padres, familia y amigos, Don Julián y Doña Manoli siempre lo dijeron la casa en México del hoy inconmensurable de Velilla de San Antonio en Madrid era esa casa, ahí el “Juli” escuchaba chanelar a Don Héctor sobre qué suerte o muletazo sería conveniente ejecutar quien todavía no debutaba como novillero con caballos y pa’ reforzar eso el maestro Castillo Abreu escogía de su jugosa videoteca faenas donde los grandes toreros aparecían ejecutando las suertes, se los entregaba al niño y este se los llevaba a las Suites Marne y ahí los estudiaba y los macheteaba hasta aprenderlos incluso en ocasiones en el jardín practicaba de salón y sí, aquello se fue haciendo rutina.

Llegó la tarde del debut en Texcoco, municipio que está en las pestañas de la Ciudad de México y claro esa tarde uno de los brindis fue pa’ Don Héctor y la cabeza ahí está en salón taurino firmada y certificada por el propio torero, ese que a lo mejor ya no se acuerda que ahí platicaba que su mamá tenía un pequeño tallercito pa’ la confección de cortinas y que él de plano andaba muy paupérrimo de parné y ¡Venga! Que ahí en esa casa se le organizó un “Torero Shower” donde cada uno de los invitados llevó algún trapito como calcetines, calzones, zapatos, pantalones… pa’ que el chaval tuviese que ponerse, y así cientos de recuerdos como aquella taquiza que ahí le hicieron una noche en donde sus amigos españoles llegaron en bús  todos juntos y ya con las barrigas repletas todos a Garibaldi que es la catedral de los mariachis en la capital.


Mención aparte merece aquel pasaje cuando “Juli” ya regresó concretamente a la Plaza Santa María en Querétaro, convertido en flamante matador de toros, y que va haciendo una de las suyas ya desde entonces de salirle a unos animalitos ¡Que válgame Dios! Con los resultados ¿qué ya imaginara usted? pues la gente se erizo sobre todo los que habían hecho el viaje desde la capital a costas de un  gasto cuantiosos pues la reventa se fue por las nubes, al terminar el festejo todos al Hotel Casablanca en donde Julián Jr. se encerró a piedra y lodo en su habitación donde adentro se hallaba Doña Nilda G. de Castillo aquella dama que lo enseñó a comer tacos, llegó Don Héctor acompañado de Magia “la cantante de los toreros”, Armando su mozo de espadas les dijo que no creía que el momento era el propicio pa’ ver al Matador, “el jefe de jefes” lo mandó al diablo y cuenta la artista quien atestiguo todo lo que ahí se sucedía  en un ambiente que se podía cortar con un cuchillo al momento que “Juli” salía de la regadera con una toalla amarrada a la cintura, sentándose al filo de la cama, Don Héctor empezó a hablarle con un -¡así no jovencito! Y -¡cuando un hombre le habla se pone de pie y mira a los ojos…-

Ya era la media noche la gente se había retirado o habían tomado carretera de regreso en la cafetería. Magia, la hermana de Julián que bailaba flamenco en Japón, Morgan el celebérrimo fotógrafo norteamericano que seguía al madrileño y luego haría un libro testimonial del personaje,  llegó su banderillero “El Sevillano” y al ratillo apareció “El Juli” ordeno club sándwiches para todos empezó la cantada, el torero le dijo a Magia que sabía que a Manolete le gustaba una canción muy mexicana, la ojiverde les explicó  que se trataba de “La Feria de las Flores”, alguien pidió Huapango Torero, la cantante se lo cantó entre muchas más y al final el torero comentó que a él le gustaría tener uno con su propio estilo, el huapango fue escrito y se le entregó a la Cervecería Modelo que era la patrocinadora del torero, al día siguiente en el lobby del hotel “Juli” se encontraba devastado por la cruda moral que le provocó  lo que de lo que había lidiado, literalmente abatido y desparramado sobre un sillón jugaba con un torito de peluche que tenía agarrado por el rabo, varias veces le avisaron y desatendió que un jet privado lo esperaba pa’ volar rumbo a Guadalajara donde torería por la tarde. Así era el niño, hombre, torero. (Frase del huapango escrita para “El Juli”).

La fiesta seguía entre taurinos de la high socialité, tequila, chiles en nogada, canciones, charlas, polémicas cuando  “Curro” de los Reyes sostenía -que en el toreo el cante del arte es el del aplauso mayor-, ¿y el toreo con técnica y el de poder? ¿Dónde quedan?, salió a la palestra que en México hace treinta años no sale una figura y Carlos Flores quien transmite desde el callejón de la Plaza México, y es que a él se le ocurrió firmar los derechos radiofónicos, a lo que se suman   veinte años en el cuadrante nocturno dominical con el análisis  de lo sucedido en el ruedo, amén de la frescura de EncasteTV donde es dueño, dijo -la única figura y además ‘mandón’ lo fue por veinticinco años el empresario Dr. Rafael Herrerías- ¿y sabe qué? tiene razón, él hizo grande a la Fiesta 15 años le dio realce hasta al estrellato a la corridas del 5 de febrero y luego vaya usted a saber por qué razón todo cambio. Belém Vázquez egresada de la Universidad Complutense de Madrid en la cátedra de tauromaquia y hoy también  flamante ejecutiva en  A B C Radio puso a pensar a todos y seguramente también a usted cuando inquiere, recordemos a tres toreros aztecas que en las últimas décadas con solo un  capotazo o muletazo de arte hayan puesto de pie a la gente, no faltaron los “Pepetomistas” que a ultranza todavía siguen en estado de gracia por la reciente aparición granadina de su santito mercadológico, y quienes como éste pájaro que piensa que la Fiesta en la capital está de pechito pa’ que los ‘taurimilenians’ la hagan kermés mientras la plaza esté de pie, atrayendo con euforia no la temporada de novilladas que será pasada por lluvias, ni la de toros intercalados entre bravos y mansos en noviembre, sino lo que levanta expectación hoy es que el día 23 de ese mes veremos en pleno ruedo a Roger Federer pero no enfrentando a  Rafael Nadal ni a  Novak Djokovic,  ¡no!, igual que en  los toros una figura y lo demás de complete.

Y entre todo eso se me olvidó preguntar algo al festejado, pero se lo preguntó a  Julián López  ¿le llamaste desde España a Don Héctor pa’ felicitarle? Porque ser millonarios y famosos,  no te exime de no recordar cuando las tripas crujían y en México  encontraste un mecenas que mucho antes de que tú nacieras ya era figura ¡En Hora Buena! Señor de la Fiesta.

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