Ahora sí que el tsunami
de buenos deseos se juntó con la avalancha de buenas incógnitas y como que
entre tantos de ambos lados, uno no sabe por dónde asomar la cabeza ante esa erupción
de abrazos y parabienes, que los taurinos reparten más que puros en bautizo de
niño rico, de la que en esta columna no tuvimos noticias en estos días es de la
jefatura de comunicación, si es que existe, de la Plaza México, lo cual es
normal, pues ya se sabe que estas letras o son ignoradas o incomodas o están castigadas
pa’ esa división de la vieja plaza a la que este año le inyectaron Botox en sus
barreras color labial rojo carmesí y se ve ahora como una viejita coquetona
¡Olé! Bueno, dejemos el cachondeo y retomemos
en lo que andábamos que era el ignorar y no poderle informar o comentarle a
usted, a que son va a bailar la temporada. Lo que sí se sabe en torno a los
aficionados, es que se ha venido sembrando, pa’ que a partir de este año queden
instituidas o vuelvan las clásicas tertulias de café, esas donde los
aficionados se expresan con más libertad que en un campo nudista, las reuniones
hasta donde se sabe serán ¿en dónde? Pues por supuesto en el Centro Histórico, precisamente
en la calle de Bolívar # 45 frente a
donde estuvo el legendario ‘Café Tupinamba’, en el también tradicional ‘Café Do
Brasil’ cuya historia comienza en el año de 1949 en la época de oro del toreo
en México, el grupo se denominará ‘Los amigos de enfrente’ en obvio recuerdo al
‘Tupi’, y en el permeara el deseo de revivir la clásicas tertulias en torno a
una, dos, tres… mesas de café, como era realmente la tradición sin
protagonismos, más allá del que cada quien se gana por sí mismo, donde desde
luego, nada de una mesa principal con paño verde y alfombra roja, nada, na’, jamás
habrá un invitado de ‘honor’, ahí asistirán por voluntad propia quienes gusten
de convivir, sin que sea pecado o dejen de amar a la fiesta quienes no vengan,
como ahora esta tan de moda esa chocantísima cantaleta, respecto al parné o aportación,
ahí nada de eso rifara, cada quien pedirá su café al gusto, una banderilla o un
pastelillo lo paga y todos tan felices, la faena siempre será charlar de toros
una tarde al mes sin hora fija pa’ comenzar y cada quien agarrara camino pa’
donde guste cuando termine de estar, ya nos estaremos enterando del día y ahí nos
saludaremos cuando nos encontremos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario