Charlas del Tupinamba

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Café Tupinamba

domingo, 18 de junio de 2017

Separando las fiestas, separamos la amargura


El Toro en México
Por Bardo de la Taurina

A Iván Fandiño

‘Morir en paz’
Autor David Haro

Si morir es dormir
la noche de la muerte
en paz quiero que llegue a mi.

Voy a quemar el fuego
hasta que se consuma
esto que hierve dentro de mi.

Antes que me maldiga 
la pasion en la nada 
quiero agotar mis ansias de ti...

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Al Toro
Después de ver la rotundidad de las corridas de la Beneficencia y la Cultura en Madrid, en las cuales el primer triunfador lo fue la ciudad del Oso y El Madroño, al mostrar cómo se hace una fiesta a plaza llena con el cartelillo de NO HAY BILLETES.
Y es con eso que quiero pensar, si no sería más sano de una vez por todas, separar la fiesta española de la mexicana y así mentalmente no estaremos a cada segundo comparando la una con otra en todos los aspectos y por ende sería meterle el acero hasta los gavilanes a ese sentir de amargura que produce   inevitablemente comparar una fiesta con la otra y es que ¡ya basta! de ser tan tozudos, tan necios, tan tercos, tan obstinados, tan ciegos.
Y si no vamos a poner las cartas sobre la mesa y boca arriba pa’ quitarnos la venda de los ojos comenzando por aceptar que España su feria de San Isidro es capaz de rematarla con dos festejos de elevadísima categoría, en la liga de los doctorados, carteles que conformaron con la mano en la cintura exclusivamente con toreros propios  ¿sería posible eso hacerlo en México, con solo toreros nacionales?... permítanme atender a la urraca madrugadora que ya está sulfurándose con eso de que a la plaza de Las Ventas le cabe la mitad de público que a la de México, a lo que el cuervo negro que se para en mi balcón le responde; nada más que la Ciudad de México tiene mucho más del doble de habitantes que la de Madrid, ¿entonces de que depende que una se replete hasta el reloj incluso en día laboral y la otra no?

Otra pregunta y como la respuesta puede ser subjetiva pues se la dejo a usted, ¿Cuál sería el equivalente mexicano a los dos carteles que presentó Madrid?  Seamos sinceros no hay que romperse la cabeza… y además aceptemos que  sus dos armas nucleares Enrique Ponce y Pepe Tomy no hubo necesidad de sacarlas del arsenal, y a propósito de lo que se vio  ¿Qué le pareció a usted la actuación de ese torero de veinte años de edad y uno de alternativa llamado Ginés Marín?  Quien por cierto tuvo  la misma oportunidad de estar en el  cartel de la Cultura que la que tuvo el mexicano José Guadalupe, nada más que el español vio pasar frente a sus narices ese tranvía llamado deseo y dijo; -De aquí soy, y vámonos trepando que a la oportunidad la pintan calva.

Desde luego sabiendo que aquí los toros tiene una carrocería diferente si cabe aceptar que en la tierra del Quijote también hay animales de diferente confección, solo preguntar ¿traían o no trapío los que echaron allá?, ¿levantaron alguna sospecha  de que pudieran haber venido manipulados de los diamantes?

Dejemos a España con su fiesta completa y nosotros con nuestra media fiesta, que a fin de cuentas cada quien tiene la fiesta que se merece y esto es resultado de que aquí hayamos tolerado por años una fiesta blandengue que hoy nos tiene llenos de amargura, bueno cuando menos a mi menda, que no está conforme con que  tengamos la plaza más grande del mundo, el territorio taurino más extenso del mundo que da cabida a cientos de cabezas unas con cuernos y otras con coleta y entre todas ellas no tengamos un torero que sea figura en Latino América y en España lo cual es privativo de un peruano… a quién solicito se moche con la receta.

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