Charlas del Tupinamba

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Café Tupinamba

domingo, 29 de abril de 2018

Los de La Joya, unas joyas, lo de Ponce ¿una joya?



El Toro en México
Por Bardo de la Taurina

  Enrique Ponce, Julián López ‘El Juli’ y Sebastián Castella, le andan dando vuelo  a la hilacha en la Feria de San Marcos, aunque a decir verdad por esta ocasión el toro se les fue por delante y es que cuando son joyas se convierten en auténtica joya de atracción como los  que mando el viernes 27 el ganadero de La Joya Don José Antonio González Esnaurrizar, toros   que traen tatuada la la seriedad, por ello fueron bien recibidos desde que aparecieron acartelados en  la marquesina de la feria donde había y hay encierros respetables y otros rechazables.

Los de La Joya iban a ser enfrentados por el guerrero inca Andrés Roca Rey, pero por esas cosas del destino, le giro la luz de la fortuna a Sebastián Castella, quien en el pasaporte traía el sello de figura en funciones de sustitución  con derecho a ser el triunfador, claro, si andaba firme con las telas, lo que sí hizo y dejo de hacer con las  las espadas que no le alcanzaron pa’ llenar el morral de peludas; Arturo Macías  dio un infortunado paso y  salió perforado en tridente trayectorias que en conjunto rebasan el medio metro  de una extremidad a consecuencia de que el de La Joya  hizo lo que saben hacer los toros enteros, dar cornadas cuando se está a merced de ellos y mando al castigadísimo torero de la tierra, a la cueva de  los galenos, a los que les había brindado  el toro anterior  pa’ agradecerles que lo hubiesen atendido recientemente  de una cornada en el cuello, ¿Cuántas van Arturo?

Por cierto tendré que preguntar a algún enterado local ¿si en Aguascalientes y en cualquier plaza es  correcto que los brindados salgan al ruedo a recibir el brindis?, máxime cuando no son toreros y más aún sin estar  vestidos de luces, en fin los galenos fueron reconocidos aunque tal vez hubiese cambiado el destino si en en lugar de brindarles el matador Macías, los hubiera invitado mejor a tomarse un delicioso carajillo al ‘Café Galeno’ que es la sede social de los galenos en el sur de la ciudad y donde en sabrosa charla les pudo platicar que en Francia en el mes de julio enfrentara a los fieros Miuras y a los de Palha en la misma corrida, y siguiendo con la tarde  decir que Sergio Flores también se despachó tres bureles, pues saco la American Express y se auto regalo uno.

Decir  que lo que el ganadero mando fue una colección  de capas cromáticas, con garantía en las edades, solvencia en la báscula, miedo en los puntas y presunción orgullosa del encaste Parladé que por vía de los sementales les viene maridada con  sangre pura española de las hembras que los parieron, en las embestidas, pues claro que requerían de lidia con todo lo que ello implica un toro bravo, un  arrastre lento  y una la vuelta al ruedo avalan que  el ganadero  José Antonio González Esnaurrizar, está acurrucado en los cuernos de la luna, bueno, como será la cosa que la bravura maciza de uno de los galardonados  quedara perpetuada  en obra de taxidermia,  la cabeza formara parte del museo taurino del Salón España en el Centro Histórico de la Ciudad de México, además en la colección de pinturas sobre cabezas de toros famosos que está preparando el artista de los pinceles Fco. Álvarez desde ahora la imagen que puede ser la de ‘Enamorado’ o la de ‘Pepe’ ira derechita al lienzo  pa’ convertirse  en obra de arte, ahí está el reconocimiento a los triunfadores y  sobre todo  a un ejemplo de cómo debe de ser presentada una corrida de toros.

Y pa’ las páginas del ¡HOLA! Lo que ocurrió  en el sexto de la tarde con el matador Sergio Flores previo a su presentación en la madrileña Feria de San Isidro, le brindó a la novia del comunicólogo taurino más popular de este país Carlos Millet, con la sorpresa que en la montera  iba prendida una joya con zendo diamante de compromiso,  con el que la notaria agraciada le dio el ¡Sí! al conductor cincuentero del programa internacional ‘De Toros, de Ferias y Algo Mas’, quien se llevó las ovaciones por su intrepidez  amorosa que llegó hasta el desplante de ponerse de hinojos en el momento de la pedida, sin duda una tarde de joyas y sorpresas.

Al día siguiente que fue sábado la otra cara de la ganadería mexicana, la que a veces parece fabricar vacunos a destajo y sin control de calidad como nugets, pa’ consumo del negocio del corporativo Bailleres, al que ‘El Juli’  a uno de ellos lo  rehabilito na’ más pa ’que a nadie se le olvide su capacidad.

 Y llego el domingo con Enrique Ponce  que se reafirmó como  una figura que a donde va  lleva el estallido y el escándalo, como en el primero que pa’ el juez  fue de rabo y por eso se lo dio a pesar  de que a muchos eso les derramo la bilis… (y me pregunto; ¿a quienes no les cuadra el toreo de Ponce, quién les pone en la cabeza un cuerno de chivo pa’ obligarlos ir a verlo torear?)  así es la vida, no todos están de acuerdo con las monarquías, como tampoco nadie estuvo de acuerdo incluyendo probablemente al  mismo juez que en su segundo turno le soltaran a un niño-vacuno con motivo de que en México este lunes se celebra el día del niño, más el juguete fue regresado al juguetero,  y ya con el sustituto otra faena de cascabeles que Ponce le brindó a un pequeño gigante, el maestro Armando Manzanero del que el torero valenciano seguramente es uno de sus apasionados fans y en una de esas hasta lo anda interpretando dedicándole a su Paloma adorada aquello de;
Adoro la calle en que nos vimos, la noche cuando nos conocimos.
Adoro las cosas que me dices, nuestros momentos felices, los adoro, vida mía…





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