BARDO DE LA TAURINA
Arte Óscar Mir
Ya estamos a unas
horas que pueden resultar definitorias en el devenir de varios toreros mexicanos
que son los que habrán de dar candela
este venidero fin de semana en la Plaza de Toros de ‘Cinco Villas’, donde ya se
sabe que los catalejos se convertirán en lupa para el análisis de cuatro o
cinco diestros que ojala estén conscientes, que algunos sobre el pecho y otros
sobre el lomo, llevan la responsabilidad de ya no bajarse del carro (en orden
de aparición) como lo es caso de José
Mauricio. Lorenzo Garza Gaona de ninguna manera deberá de estar confiado que el
pasaje muy inmediato que protagonizó, haya sido un bono pa’ acurrucarlo totalmente en el ánimo de la afición y es que
en el toreo no hay faenas de ninguna índole que unifiquen los criterios. Fermín
Rivera ha venido acostumbrando a la afición a ese ya merito, a ese quedarse en
la raya. Y Antonio Mendoza tiene ahí
a la gente entusiasmada en espera de convertirlo en gema de la corona
taurina nacional, también se verá el sábado 25 o el domingo 26 de este enero al
medio día a Diego San Román del que la gente desde ahora saldrá diciendo -¡Que hambre de ser torero!, ¡Qué valor!…-
Arte Óscar Mir
Emiliano Gamero
Independientemente
del gusto y placer que significará ver a las figuras españolas y a los
aspirantes a ello, los toreros nacionales merecen toda la atención por parte de
la afición incluyendo desde luego al rejoneador de la personalidad que se
atreve a mirar al horizonte del desafío Emiliano
Gamero, el que la está haciendo montado en el esfuerzo quien además lucirá su cuadra
que es un lujo y que la gente la podrá admirar tan cerquita como la caricia de
una rosa, que es color y temperamento convertido en fragancia pa’ tardes de
lujo y de abono pa’ Madrid.
José Mauricio

Lorenzo Garza Gaona Arte Óscar Mir

Fermín Rivera
Quienes por ahí dicen
que las orejas y los rabos solo son retazos de fieras, que se lo pregunten a
Fermín, quien por carecer de ellas no va a las Corridas de Aniversario , otros
dirán que ni falta que hace y tan hacen falta que precisamente por su
importancia es que el próximo domingo estará o más bien desde lo elevado de su
estatura deberá de estar pegando un palo de altura que lo haga mirar a allende
los mares porque a Fermín Rivera el destino le está pidiendo un triunfo tan
elevado como el mástil de sus posibilidades, por ello el domingo en Santiago
Cuautlalpan o avista tierra o se va a tierra.
Antonio Mendoza

Diego San Román

Arte Óscar Mir
Don Luis y Doña Lucero
Son en conjunción
los paradigmas del hacer Fiesta con el sello de la heráldica de lo bien hecho
que es el de ‘Cinco Villas’, escudo también
que es guerrero, al que las envidias y
las triquiñuelas del medio no los privan
de mirar siempre adelante, sin ceder ante los embates burdos que se maquilan tras el humo de este
negocio no siempre limpio por decir lo menos, más es, en la destreza, la enjundia, el sacrificio, el desgaste moral
y el orgullo de Marco Sirvent y Domínguez
Cobián, es en donde radica su grandeza con la que han logrado darle a esta
Fiesta una marca propia, que no se
detiene ante el camino sembrado de espinas, ni se tropiezan con el ocultamiento de toros y
toreros, que los demonios les han brindado desde siempre en un acto más que de conveniencia,
de celos, de envidia, de mezquindad
porque al final los primeros perjudicados son; los toreros y el público y paradójicamente
cuando hay ley moral, hay bien, como sin duda el próximo fin de
semana lo habrá cuando las manecillas del reloj se abracen al son del sol, estarán
brindándole a la afición una auténtica fiesta popular en la que como en el juego de “Juan Pirulero” donde cada
torero tricolor juegue su juego, ante los sinodales españoles de
aroma a jazmín, pero también de fuerte influencia pues un triunfo a lado de
ellos puede repercutir en España, ‘Como
potro desboca ‘o con la fuerza de un ciclón’, como cantara “La Faraona”
Lola Flores.
El público llegara
el fin de semana, se instalara a sus anchas, gozara hasta el alma, pero desde
ahora habrá que declarar que las tardes ya tienen triunfadores y lo son los
anfitriones Don Luis y Doña Lucero, a los que el público habrá de reconocerles
que si de hacer Fiesta se trata en ‘Cinco Villas’ se hace de seda y se borda
con la bondad del que da a manos llenas, sin esperar que nadie les de la mano,
ni menos las gracias, porque Gracia es
lo que tienen este par de seres inigualables… lo dijo por si alguien no se
había dado cuenta y creen que los milagros se logran por arte de magia.
Y a propósito de público dice Paco Ignacio
Taibo l en su libro ‘Los Toros, en el Cine Mexicano’; -El público de toros, es acaso, el más individualizado y exigente, el
más anárquico y excéntrico-. -La propia
plaza, redonda, permite un intercambio
de opiniones expresadas a gritos y todos ven a todos y critican o ensalzan a
los demás-. -El público taurino no es suave y apacible-. -La fiesta es grande,
porque el drama no se anuncia-.
Sin duda ‘Cinco Villas’
tiene su propio público, su propia forma de hacer y ver su Fiesta, pero ojalá y
nunca olviden quienes vayan a asumir la responsabilidad de estar en el Palco
del Juez sobretodo en estos dos festejos
tan cruciales a nivel internacional, que el tamaño o la capacidad de una Plaza
de Toros nunca estará sujeto a la categoría y seriedad a la hora de valorar como
premiar una faena, si tienen alguna duda o debilidad jueces dense una vuelta
por la Plaza de Ronda o escuchen aquello que escribió el más musical de los
taurinos el maestro Agustín Lara -Vende
caro tu amor aventurera- y así los triunfos serán inobjetables.
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