domingo, 23 de julio de 2017

Paulo Campero en su alternativa abre con póker de orejas y rabo ¡Olé!


El Toro en México
Por Bardo de la Taurina
Si la justicia es justa, pongo en lo candente de las brasas mi mano en juramento que hace años y años ningún novillero había merecido la borla de Matador de Toros como la que con el alma enjundiosa se labró  Paulo Campero éste sábado 22 de julio en Tamaulipas, el significado de la palabra legua hoy día habría que buscarlo entre la sabiduría de la Real Academia de la Lengua Española, o en los  volúmenes del Cossío y es que legua en síntesis viene siendo la aventura y el sacrificio de tatuarse en la planta de los pies y en el corazón la geografía taurina con una sola misión, encontrar un pitón de casta o de media casta frente al cual calmar el embravecido mandato del hombre que nace pa’ ser alguien en el firmamento de la toreada.
Lo que hay que decir de Paulo Campero, sin duda él  lo dirá en  demasía con el porvenir del tiempo, lo que no le será fácil porque este barón no tiene en su acerbo la palabra fácil,  éste mexicano   habita donde haya una brecha, no de oportunidad tan solo de ilusión y es que Campero es el espíritu de lo indomable, sostenido por unas suelas de hule, unos tubos de mezclilla, la pureza de la blancura cubriéndole el pecho, lo colorado del paliacate en el cogote siempre sediento y la cachucha torera que es aliada  que resguarda los puntillazos candentes que avienta  el astro por las lenguas asfálticas y las arideces de los desiertos, amén de los embates de los vientos y los fríos que  en caudal de inclemencias  ahí están y que son resguardados por los pliegues del capote y la muleta.
 El viacrucis a la alternativa  deberá de servir como un ejemplo y un aliento para esos toreros no emanados del confort, ni del poder de la cartera, Campero es ese personaje que está reviviendo el romanticismo no como un clavel en el ojal sino como una necesidad de levantar el puño, dar la cara y partirse la crisma porque sin eso se es huérfano en este mundo donde maman los influyentes y se pudren los millonarios de espíritu por extraño que esto parezca, y es que así es, porque así es la fiesta  que le toco a este gambusino de los laberintos, en los que ha toreado sin duda alguna más que el grueso de los que visten de luces nada más que lo ha hecho mayoritariamente en el Valle del silencio que también es el de la leña.
Existe una fotografía del año de 1999 en donde se ve al ahora matador con solo 10 primaveras  junto con otro chavalillo en  la Plaza México con carretilla y avíos  y a cuyo pie de foto se lee ‘ No es quienes son… es la inevitable fuerza de la vocación’  de entonces acá ha corrido mucha agua por debajo del puente, aguas negras con olores a penurias, promesas incumplidas, puñaladas traperas, desencantos pero jamás el desaliento, este joven se ha zumbado al diablo  al de los puñales acá enfrente el que avienta lumbre por los ojos y en los genitales trae el costal de la muerte,  la alternativa de Campero se debe y por eso lo estamos pregonando como un grito de que en México todavía existen toreros forjados en el fragor del yunque de los sacrificios.
Y también de la entrega de día y de noche en donde este torero se metió a los sesos todos los secretos de la tauromaquia   y más aún  por su ética, honradez y forma de ser, le maneja la furgoneta al maestro José Tomas en las tardes trascendentales, le sirve los avíos al más modesto de sus compañeros, ha aplanado plazas, transportado toros, haciendo quites a los galimatías en auxilio de sus iguales, ha revivido al espontaneo de antaño y se ha ido por su propio pie con las carnes abiertas y escribiendo su propia historia con la sangre a borbotones.
 Es lidiador  de tres tercios que colorea con sabor tricolor,  sin engaños, sin trucos, sin poses y eso es mucho que decir, como también para los anales de la historia quedara registrado que en Tamaulipas  el sábado 22 de julio ante toros de Dos Ríos se repitió aquella historia cuando Don Lorenzo Garza regreso a los ruedos pa’ alternativar al más grande  el matador Manolo Martínez, hoy otro Manuel Martínez primogénito del ‘Mandón’ regresó con voluntad y decidido apoyo, pa’ alternativar a un torero que ahora en su carnet de gremio deberá de decir Paulo Emilio Campero Manríquez, Matador de Toros ¡Y que matador! El que se metió a la baraja taurina abriendo con un póker de orejas y un rabo, lo que significa almíbar pa’ las empresas y atracción pa’ los aficionados, que a gritos claman por caras nuevas y hoy, ha surgido una, que tiene todo pa’  ser  tomada no nada más en cuenta sino muy en serio.


  

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