jueves, 23 de febrero de 2012

DUEÑOS DE LA VERDAD



Desde días que ya se ahogaron en el calendario samaritanos de estas letras han pedido que me ocupe un poco de las llamadas Porras, Grupos, Sectas, Peñas, Catervas  taurinas de las que todo mundo coincide en que están ligadas por un común denominador y es que entre sus huestes hay de todo taurinamente hablando  y por ello no  se les puede considerar en un balance como las ‘Dueños de la Verdad’ y entorno a esta fantasía he de confesar que siempre me  ha roído las neuronas la idea de que a alguien se le ocurra extraer de todas las agrupaciones taurómacas al más solvente o en plural de los integrantes  y formar una auténtica, sólida, verdadera, confiable agrupación que con su presencia sirviera a la fiesta, la idea por si sola puede resultar  dificultosa ¿Por qué quién va a escoger a esos taurinos tan dignos?, ¿algunos porristas que se quieran independizar? no creo,  porque incluso en algunos  gremios  se desconocen dos términos fundamentales como lo son ¿Que es un taurino? y ¿Que significa y que implica el termino grupal? y si a esto le sumamos el cuestionamiento del conocimiento caeríamos en la obviedad de que algunas asociaciones solo están  para la bulla, para sacar ventajas, para darse a notar y por ello no se le pueda tomar en serio  y esto solo confirma que la fiesta es una fiesta en la que cada quien vive su propia fiesta e incluso se la inventan y más aún existen cofradías que piensan  que  regulan la fiesta por medio de sus manifestaciones y hasta dictámenes que llegan  a sacarse de la manga hasta convertirlos en reconocimientos que dizque para ‘avalar’, ‘certificar’ o ‘premiar’ las manifestaciones dentro y fuera del ruedo.

 Y hablando de ‘sabidurías’ me salta a la mente el grado a que llegan los atropellos en este rubro, como queda constado en  aquel pasaje citado en el espléndido libro  ‘Vida y Tragedia de Manolete’ de la autoría del maestro Filiberto Mira / AplausoS, de imprescindible lectura para todo aquel que  se jacte de ser un taurino primario (¿quienes lo han leído? Venga, confiésese sin pena, al cabo nadie lo va escuchar y solo se lo van a notar cuando este entre taurinos) en el que un tipo de esos que creen que se ‘tutean’ con los toreros, que les palmean las espaldas,  que les hablan con diminutivos logro acercarse al ‘Mounstro de Córdoba’ quién tomaba una copa en un bar después de una tarde aciaga y le dijo ‘familiarmente’ (o más bien grotescamente) algo así ‘Figura que ha’estao usted muy bien, el toro no valía na’ y el maestro le escupió en la cara ‘Solo Manolete sabe como ha estado Manolete’.

Ante esto surge la incógnita sobre  ¿cual es el papel (actualmente) que juegan las agrupaciones dentro de la Fiesta Brava?, ¿son orientadores o guías de los asistentes de ocasión?, ¿son apoyadores o destructores de toreros?, ¿son servidores o sancionadores de la empresa? estas son algunas de las grandes incógnitas entorno a esta asociaciones y ellas nos llevan a otras más pero antes de jalarle la madeja contestare a quienes inquieren ¿Si pueden fundar una Porra? la respuesta es obviamente ¡Si! y sean bienvenidas pues la fiesta requiere cada día más de expresiones nuevas y solo recomendarles  no perder de vista algunos puntos como los son; quedar constituidos solo por  auténticos aficionados que tengan la pasión  por delante, siempre costearse sus Derechos de Apartado y sus boletos jamás recibirlos gratis por parte de las empresas ni pedirles rebajas, ni financiamientos o cualquier tipo de prebendas porque  esto  conlleva a auto castrarse en sus expresiones o haber yo les hago una pregunta a los grupos en gestación si le piden a las empresa favores, ¿cuando salga al ruedo un burel indigno como se van a manifestar en contra de que sea lidiado? (aunque ya se que la empresa se la va sacar diciendo que esto le compete al juez), si ustedes  saben que se está discriminando a determinados toreros  al no contratarlos ¿cómo le van plantar a la empresa una manta en donde manifiesten sus desacuerdo? y lo mismo sucede con las ganaderías donde predomina la casta y el trapio que son relegadas y los gremios que tienen maridaje ‘chitón’ ante esto queda claro que todo grupo debe estar sustentado en la libertad y que su único compromiso debe de ser con La Fiesta Brava, así que a las agrupaciones que cumplen con este requisito ¡Mis Respetos! 


VERDADES ENCUERADAS


De ser recurrente el tema de los ‘Anti–Fiesta’ se ha vuelto permanente, pues   el asunto esta ahí, intermitentemente, es decir, estacionado pero mandando señales de atención las que sin embargo rebasan el término siempre permeadas de dudas en su origen y de incertidumbre en su porvenir el que avizora estragos dramáticos y ante esto me han saltado dudas y algunos cuestionamientos  como por ejemplo ¿Por qué se esta atacando a la fiesta?, ¿Quiénes realmente la están atacando?, ¿Quiénes la están defendiendo?, ¿Cómo la están defendiendo?, ¿Qué se ha logrado?, ¿Cuánto falta por lograrse?, y bueno, frente a tantas dudas algo queda muy claro y es que se esta ante un galimatías más que complejo y por ende harto peligroso, por ello es importante no solo estar a las vivas, sino tomar conciencia que a como están las cosas en un descuido los autores intelectuales del movimiento ‘Anti’ pueden agarrar a la Fiesta Brava como al Tigre de Santa Julia y esto es en serio, pues en  un intercambio de palabras que El Bardo sostuvo con un depredador  algunas cosas quedaron claras, como que los ‘Defensores puros’ de los animales en su denominación Toro de Lidia son muy pocos, lo que realmente está sucediendo es que los que hoy se ponen las pestilentes camisetas de ‘Anti-Fiesta’ son agitadores urbanos profesionales que lo mismo se alquilan para ir contra de la tauromaquia que para manifestarse a favor de cualquier causa, o sea que detrás de ello hay un móvil o un interés que  en gran  parte es de quien hay que cuidarse ¿Y que rostro tiene el enemigo al que le interesa que la libertad de gustos sea agredida?, e incluso a costa de  joder en lo económico a miles de familias que viven gracias a la Fiesta Brava.

No le demos vueltas al problema y hablemos con verdades desnudas que nos permitan señalar que el oxígeno o la sangre  que algunas fracciones  identificadas como ‘Vampiros Políticos’ requieren furiosamente para estar acicateando sus fauces sedientas de putrefacto poder, lo cual logran por medio de sumar adeptos a sus sectas  bajo la  formula  de engrosar su caudal de votación en base a ganar adeptos haciéndolos simpatizantes o partícipes de ‘Causas Populacheras’ y en el caso que nos ocupa eligen entre dañar a los aficionados de la Fiesta Brava  a costa de granjearse a los ‘Seudo-Protectores’ de animales que son los que a un pajarito  le llenan el buche de municiones para que no vuele y lo exhiben en la ventana de sus casas, o son los que les  cortan sus alas a los loros o palomas para que no vuelen y adornen sus patios, o son los que encierran a una calandria en un a jaula de oro, o son los que poseen perritos a los que encadenan o guardan en espacios minúsculos cual calabozos, o son los que les ponen a los caninos collares de castigo para castrarles sus movimientos naturales, o son los que les colocan collares que al mínimo  ladrido natural del perro lo paralizan con choques eléctricos, o son quienes en su mesa de centro lucen pececillos multicolores en peceras  que mas bien son prisiones de vidrio y que al paso del tiempo cuando el agua  enlama a los indefensos, pues vacían el recipiente en el excusado   y se compran otros adornos vivientes en el tianguis de la esquina y la lista de  atrocidades contra la libertad y la vida de los animalitos es interminable, el caso es que  los ‘Cazadores de Votos’ les avientan burbujas de esnobismo a los ‘Seudo-Protectores’ de animales  que caen mareados con Iniciativas de Ley que hacen suyas y  de las cuales  desconocen el fondo del fin.

Ante esto podemos seguir pensando ¿Qué los manifestantes, los que se enmascaran,  los que se desnudan, los que se pintan, los que asustan a los transeúntes, los que destrozan salvajemente automóviles alrededor de la plaza, los que van por la ‘guajolota’, son los verdaderos enemigos? la respuesta usted la tiene nada mas marque con una X  los colores que prefiera….


DE PIPA Y GUANTE


Hay festividades que lo son de fiesta y otras que además  lo son de remembranza y oportunidades, propicias para los encuentros que cuando son lustrosos pues resultan de rechupete y una de estas lo fueron la que en base de confitería de amistades se volvió confitería de fino azúcar, que duro desde que  cerró el mes eneriano y arrancó el  gélido febrero  hasta casi estos días mas a lo largo de este tramo del calendario el arte fue brotando por doquier en pluralidad de nacionalidades que desde luego arrancaron con la rimbombante presentación del libro ‘Conservación del Patrimonio Monumental, Una Biografía Arquitectónica de Carlos Flores Marini’ personaje que después de los Premios Nacionales que por derecho propio lleva como blasones no necesita más panegíricos y solo decir que en  las entrañas de su majestuoso libro   el lector  entra al túnel de la historia cuando el  maestro nos cita que en las cercanías del Mercado de San Juan, nació Luis Procuna ‘El Berrendito’, y más recuerdos en el referencial del inolvidable Paco Malgesto y ahora si que al ver este libro solo exclamar la clásica de Paquito ¡Oiga Usted!

Luego vendría la galanura taurina que profesa el aficionado de moda Don Jorge Anciola Echavarria personaje comprometido con la fiesta en muchas de sus manifestaciones  como lo mostró a puerta gayola al agasajar bajando del avión a los eminentes taurófilos venezolanos encabezados por Don Víctor López ‘El Vito’,  Presidente de la Asociación Mundial de Periodista Taurinos y a los directivos del ‘Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida’  capítulo Venezuela  que es presidido por  Don Nelson Hernández Ramírez y los también jerarcas Don Nilson Guerra Zambrano y Don Miguel Guia además del hombre de la mano amiga el Dr. Pedro L. Casanova quienes junto con el Presidente Honorario del capítulo madrileño Miguel Mejias Bienvenida   instalaron  esta cofradía en México acto que tuvo como sede la Casa de los Toreros que preside el Matador Antonio Urrutia.

Y para no irnos de las letras pues a  empezar a  leer el recién debutado libro ‘La Pluma como Estoque La Página como Capote’ del maestro Alfredo Flórez quien dentro del marco de las celebraciones de sus 50 años de fructífera labor periodística entrega a la afición cincuenta seleccionadas entrevistas de las muchísimas que ha realizado durante su vida entre las que se destacan las del escultor Humberto Peraza, la del legendario Juan Aguirre ‘Conejo Chico’,  la de el ícono de los monosabio Simón Cárdenas, la del empresario Dr. Rafael Herrerías y las de figuras del toreo como los relevantes Enrique Ponce   y Pablo Hermoso de Mendoza, así que el domingo con el ‘Señor de los Libros’ Pepe Rodríguez  a comprar el ejemplar.

Luego la conversación con el historiador, poeta, compositor, músico y por sobretodo taurino aguerrido que lo es el gitano Elías Ruvalcaba quién con la mayor de las pulcritudes y la excelencia en el conocimiento del Toro Bravo dio una cátedra del por que la Fiesta Brava es y deberá de serlo por siempre digna de considerarse Patrimonio de la Humanidad, como conclusión algo me quedo muy claro y es el hecho de cuando se trate oficialmente de ‘Defender’ a la fiesta contra los embates de políticos incultos, anti-fiesteros y seudo- taurinos, el hombre a encabezar las refriegas debería de serlo el abogado Elías Ruvalcaba quién nada más para ilustrar la incultura de los ‘defensores del toro de lidia’ nos refiere el que pretendan amparar la lidia del toro como un acto de ‘lesa humanidad’ es decir un agravio contra un ser humano ¿usted ha visto un toro con dos pies? y pregunta ¿Por qué no defender a los pajarillos que medio subsisten dentro de una jaula?, ¿O a los pececitos que en cautiverio mantienen dentro de una pecera? ¿Qué acaso estas prácticas de castración de libertad no proliferan en mucho mayor número en el mundo que las corridas de toros?, ¿Será por qué estos rijosos en sus casa tendrán  una prisión de animalitos?, la razón sin duda es; porque esos animales al no generar arte y cultura tampoco generan popularidad ¿entonces para que atacarlos? por ahí va el asunto y mientras tanto, entre usted a Elías R. en You Tube y compruebe de los alcances en esta materia del maestro Ruvalcaba.

Ahora  al Centro Histórico con las muestras de admiración que el colombiano Diego Ramos ha venido cosechando a través de su obra pictórica   con la que conquistó al mundo de las artes y estampó su taurinismo en el Casino Español de la Ciudad de México en donde por cierto este viernes será el último en que podrá admirarse su imperial testimonio con  el que rinde honores a la tauromaquia de todos los tiempos, pues su obra rebasa las épocas ya que a través de sus pinceles el maestro Diego Ramos nos sitúa lo mismo en los tiempos de los alberos donde los toreadores de coleta natural se jugaban la vida que nos lleva al dramatismo de José Tomás o a la belleza de José Maria Manzanares, no dejemos que esta maravilla de la pintura se vaya sin que quede registrada en nuestras retinas.

Ante estas muestras de cultura y arte inmersas en la Fiesta Brava negarla como un tesoro de la humanidad seria como negar el Sol que es luz de nuestra fiesta donde la Sombra solo es resguardo a la luminosidad candente del Astro Rey que siempre es invitado presente en el albero cuya majestuosidad de los que se juegan la vida sortean la muerte enfundados de seda y oro. 
Bardo de la Taurina

LOS AÑOS VIEJOS DEL EMBUDO


Hay conmemoraciones de las que uno no debe sustraerse  y si reparar en ellas  como la del 5 de Febrero, que para el ‘Embudo Monumental’ empezó a agarrar fama en el año de 1946 que es la fecha en que un arzobispo roció con agua bendita el albero de la Plaza México, que es la fecha  de bautizo cuando lo que se debió de haber hecho, es alumbrarla con un fogonazo agaveño en ‘Cuernito Tequilero’  el caso es que lo dejo listo para que en su arena, en sus tendidos, en sus entrañas, en sus alrededores y en el entorno que la rodea se empezaran a tramar una serie de historias en las que ha habido de todos colores, dimensiones, direcciones o sea buenas, regulares y malas, muchas de las cuales están mas trilladas o aplaudidas cual corresponde a una señorona de 66 años que ha sido violada, maltratada, injuriada pero que también ha vivido las mieles del orgasmo y ahí sigue abriéndole el túnel a lo que venga, y  por eso  en esta fecha   la melcocha  se desbordara en halagos que irán de lo cursi a lo falso, por que así son los tiempos del arribismo, la lambisconería, la miopía, la ignorancia, el engaño, el acomodo, el ocultismo, el influyentismo y por eso la incoherencia permea por todos los rincones y  ahí seguirá como el salitre carcomiendo sin beneficio alguno y ante eso uno se preguntaría ¿hay algo que celebrar en esta fecha?  ¡Pues claro que sí! porque en el ruedo un hombre se juega la vida en mayor o menor medida y por ese hecho hay que aplaudir el trascender en algunos casos y en otros el arañar con enjundia la búsqueda de un sitio sólido de toreros presentes, los que midiéndolos con el rasero de la verdad en casos particulares tienen valía indiscutible, soltar nombres de toreadores actuales seria justo y no hacerlo seria injusto, pero permítaseme antes un reconocimiento y solidaridad a los que están sufriendo la relegación  de no tener cupo en el ‘Embudo de cemento’ y los cuales  llevan los nombres de Jerónimo y Arturo Macias matadores ambos dos a la par juntos,  que poseen virtudes diferentes pero gustativas  del público capitalino, Jerónimo es el estandarte del arte de la mexicanidad  hecha toreria y Arturo Macias paladín del valor, la entrega, la alegría y el espíritu indomable, a ellos se suman los que están dando la batalla de una forma u otra pero que hasta este momento sobresalen por el grueso de coletudos y que van en el tren de la alegoría viajando en primera a la vera del maestro ‘Zotoluco’ que impone antigüedad, jerarquía, respeto y luego  se ve claramente a (José) Mauricio Moret torero que en este año decidió hacer valer lo que vale y que es reteharto y aunque ya se adjudico ‘La Faena de la Temporada’ anda jarioso y va por todas aquí, para así poder ir luego por las de allá, ‘El Payo’ un valiente  que en cuanto le agarre el balancín a la serenidad dando pie para que le brote la claridad del toreo frente al toro, les puede poner los pañuelos a los jueces  en las manos, Arturo Saldivar es otro al que hay que calibrarle el acelerador y ponerlo a tiempo pa’que camine bien chulo, Juan Pablo Sánchez trae un bandera de muchas estrellas porque nació para volar por el universo de los elegidos y ni duda que va a escribir su nombre en el firmamento con ribetes de Arco Iris, Diego Silveti aunque no se le quiera ver  todavía es un torero en ciernes con tintes de misterio y a la vez de esperanzas,   así que esperemos que en la de aniversario asegunde  y a otra cosa.

Y solo unas líneas sobre las hipótesis del por que no se apalanco a Arturo Saldivar en el cartel estelar del 5 de Febrero y que obviamente obedeció a que la empresa y la administración del torero visionaron erróneamente el triunfo de Saldivar (4 aretes y una cola) y dado que este se había dado al inicio de la temporada era imperante que el torero tenia que asegundar y debieron de haber buscado su repetición a como diera lugar, lo que no ocurrió y si a eso le sumamos que a la hora de que la empresa le aviso que torearía la de aniversario al mismo dinero que la del triunfo, el torero ‘deshojo la Margarita’ entre aceptarla en esas condiciones con el aliciente que un triunfo en esa fecha lo catapultaría muy alto o exigir el doblete de lana y como las cosas le han rodado muy bien aquí y en España en donde abrirá la temporada clavado en el cartel cumbre de Las Fallas de Valencia al lado de Enrique Ponce y Sebastián Castella con la codiciada corrida de Zalduendo, pues opto por aquello de si no hay parné, no hay torero, y ahí se ven.










domingo, 29 de enero de 2012

REY DE LOS PINTORES

Es pincelada mágica, trazo de maestría celestial que se convierte en majestuosa obra de arte, y en encendida alegoría obedece el mandato divino hasta transformar en alabanza gloriosa la fiesta más maja  que es la taurina, la que alcanza el vértice  a través  del ‘don’ que solo poseen los elegidos y que para la gala pictórica contemporánea y desde luego para  la histórica perenne lo posee  él maestro Diego Ramos, hombre genio al que por las venas le corre el óleo santo, por que no se podría concebir el milagro que un terrestre disidente haya exclamado ‘Al ver esta maravilla de pinturas me he reconciliado con la Fiesta Brava’ y sí, es que Diego Ramos el oriundo de la colombiana  Cali  es  un ‘Mesías del arte’ el que surcando los vientos en ‘Pegaso de acero’ con sus espuertas cargadas de tesoros invaluables  aterrizo en el Casino Español que cita en el Centro Histórico de México Capital (Isabel la Católica 29) en donde desde ya  las pupilas y el alma de los flechados  por el arte se podrán recrear hasta extasiarse  con la obra que abre ‘Manolete’ y a su vera en paseíllo de tronío que surca el tiempo y se acurruca en la imaginación  ‘El Galapagueño’ con ‘Sangre, Fuego y más’.

La música es el tintineo de la vida y por ello en la muestra del  amo colombiano el lienzo ‘Sonido de Lucia’ cobra ritmo y pegadito a el se proyecta  mágicamente  ‘Carmen Amaya’  convirtiendo la tela en melodía de color en la que el flamenco y la cachonderia arden en ‘Sangre Caliente’, la que contrasta con la frescura del ‘Neptuno’ que es preámbulo a la majestuosidad y movimiento de ‘Color de Sevilla’ un tresillo de corceles de albo tinte que al cobrar vida provocan la sensación del galope en tarde de fiesta en la que no podía faltar el hermoso de Hermoso de Mendoza pincelado a tamaño macro y que en hermosura solo admite comparación con el navarro, la mexicanidad la aporta un ‘Gaona’ que merece ir a parar al Palacio de Gobierno Guanajuatense o que tal a la Casa de Cultura de León o a la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares y ya que de baranda he refilado sedes perennes para la obra es de suponerse que  instituciones como INHA, el INBA o  el novo Museo Suomaya ya estén acariciando la obra pues no nos vaya a resultar que luego los tesoros aparecen en El Prado o en El Louvre  habiéndolos tenido ‘en las manos’ y desde luego es lógico pensar que las embajadas de Colombia y España o sus ramificaciones  culturales den resguardo y difusión a estas bellezas.


El homenaje que el pintor universal  brinda al toro  de lidia es  increíble y nada más con contemplar en tropel ‘Moviendo el Ganado’ en dimensiones campiranas o la imperial belleza de la estampa de ‘Toros’ el espectador ya está dentro del Campo Bravo impregnado del olor a hierba mojada pero sobretodo anonadado con la esplendorosa estampa de los bureles  que aún en la tranquilidad de la grama y del lienzo son imponentes y ya retan a los ganaderos en desafió para apostar en que Cabaña Brava  ‘pastaran los lienzos’ para orgullo de los criadores de toros de lidia y más pues del cofre de las joyas par de cuadros sorprenden por su creatividad  ‘La Ultima luna’  dedicado a los toros en la corraleta de la plaza  la noche previa a la corrida y  ‘De Vuelta a casa’ que da fe del indulto del toro bravo y cumplidor.  

Si alguien dijo alguna vez ‘El Toreo se llama Paula’ hoy se puede decir ‘El Arte se llama Diego’ así que imaginemos la conjunción al alimón de estos  dueños del ‘duende’ y ahora  a volar la imaginación con ‘Mor-Arte’ más grande ni el propio  Morante  y claro no podía faltar el torero de moda el que todos quieren ver y poseer ‘Manzanares hijo’ ahí esta pa’el que haga empresa y se lo lleve a casa, ‘Pecho de Valiente’ rebasa lo impresionante hasta arrancar las lágrimas, ‘Miedo en envase de lujo’ fue concebido para los que tienen el privilegio de enfundarse en seda y azabache y la obra cumbre refulgente entre las estrellas del universo ‘Tauromaquia’ estampa global del ayer en la inmortalidad del hoy donde los  toreadores llegan a la pandereta colorada para dar caudal al arte mismo que es la torería  la que  le ha dado entrada a su reino por derecho propio al ‘Rey de los pintores’ Diego Ramos.
bardodelataurina@yahoo.com.mx

Bardo de la Taurina.


lunes, 2 de enero de 2012

Conchita Cintrón LA LETRA Y LA SANGRE

La amistad la admiración y el respeto que le profesa el Bardo de la Taurina al maestro Rafael Cardona,  hoy se ve prodigada al ser obsequiado con las excelsas letras que el premio Nacional de Periodismo dedicara a la inolvidable Conchita Cintrón y que al limón con el maestro Cardona obsequiamos a todos nuestros lectores, en este año nuevo 2012. 

Una semblanza de Conchita Cintrón
RAFAEL CARDONA
             No son todas estas líneas un homenaje al viejo método castellano de meter el alfabeto y por tanto la lectura y el conocimiento a fuerza de reglazos en los dedos, castigos y mojicones.
            No es de ninguna manera un elogio de la metodología del rigor, sino una doble sinécdoque pues no hallo para la cultura taurina, cuya máxima expresión es la fiesta a la usanza española nada mejor sino la palabra sangre, como tampoco encuentro para los afanes literarios nada más allá de la simple letra.
             Mujer de letras, mujer de sangre. Quizá eso fue Conchita Cintrón, cuya vida fue una aventura, una fantasía, quizás un sueño, pero seguramente algo irrepetible, como un fresco en movimiento, como la “corbeta” de una jaca, como la embestida de un toro; un lance cadencioso, un párrafo perfecto, una idea, un hijo muerto, un rosario en la tarde, una luz en las flores, un puño de arena entre los dedos.
              “--¿O será que he vivido soñando yo toda una vida?, escribió en su libro “Aprendiendo a vivir”.
              ¿Letras? Las suyas, las de sus libros. ¿Sangre?, la suya también pero además la de los muchos toros muertos por su mano; la de sus amigos muertos por otros toros, la de los caballos heridos, la de los ruedos interminables de las plazas de España y América donde a pie o a lomos vio matar y morir.
                Conocí a Conchita de la forma inevitable como los periodistas conocemos todo. Por el trabajo.
                 En la ciudad de Querétaro hay una plaza de toros llamada Santa María. Año con año, durante el sexenio del gobernador Mariano Palacios, iba de vacaciones y asistía a la corrida de la Constitución, el 5 de febrero, a pesar de ser ese el día del aniversario de la Plaza México.
                  Años después Palacios fue designado embajador en Portugal. Allá volvió a ver a Conchita. Cuando volvió a México, en una comida me dijo a sabiendas de mi afición:
--¿Sabes quien esta en México?
--No, ¿quién?
--Conchita Cintrón, ¿la conoces?
                  La verdad yo ni siquiera sabía de ella sino por la parte libresca de mi afición. Conchita se despidió en España. Una tarde en Jaén alternando con Antonio Ordóñez y Manolo Vásquez en 1950. Yo nací en ese año. Sabía de su retiro, de su tristeza por haber sufrido la machista amputación vocacional y había visto una película donde actuaba con Jesús Solórzano. Ni siquiera sabía si estaba viva.
               --¿No te gustaría conocerla? me dijo Mariano. Me dio un teléfono y me dijo, llámale mañana, yo le aviso hoy mismo en la noche.
              “Ningún torero tiene miedo ya que nadie se pone donde no ve las cosas claras. Donde sí, se pasa mucho miedo, es en el patio de cuadrillas, antes que se abran las puertas, porque no se sabe como va a ser el toro, es el miedo al vacío que decía Ortega y Gasset, al no saber qué pasará, volveré, no volveré. Es un cierre relámpago que sube y baja por el estómago, todo el mundo esta quieto y callado, sólo se oyen los cascabeleos de las mulillas, o la espuela del picador contra el estribo y la voz de algún aficionado bien intencionado deseando suerte y uno apenas puede darle la mano...pero una vez que se abren las puertas ya son nada más que Dios, el toro y el torero”
        El teléfono era de Guadalajara. Cuando llamé una voz de edad indefinible me contestó. El sonido metálico no ocultaba la altivez, la costumbre del mando, el temperamento.  Era una voz sin edad, como fuera del tiempo. Lo mismo podía estar hablando con una mujer de cuarenta o de setenta años.
          --Lo recibo nada más por tratarse de una petición  del embajador Palacios. ¿Así, pues, ¿Cuándo quiere venir?
           --Cuando usted disponga recibirme, señora.
            --Mañana, a las doce del día. ¿Le parece?
            --A mi me parece si usted así lo dice. Las condiciones son suyas. El tiempo es mío, respondí.” Colgó.
            --¡Vaya! con la “Diosa rubia del toreo”, pensé.
            Verla fue una revelación. Era alta, delgada, seca de cuerpo y nervuda a primera vista. Vertical la columna y duros los dedos de las manos. Sin embargo en sus modales había suavidad. Salió por un corredor oscuro y en la penumbra nada más se veía el resplandor de su caballera de plata caliente. Me había advertido de una reciente operación en un párpado. Eso la obligaba a rechazar las fotografías y usar gafas contra la luz.
              Las siguientes líneas las escribí casi al bajar del avión, con los recuerdos frescos y fiel a mi costumbre de nunca anotar nada en una entrevista excepto si acaso algunos nombres, cifras o fechas. Lo demás queda valorado por la memoria: lo importante no se olvida y si algo se olvida, no tenía importancia. Esa es enseñanza de Mario Vargas Llosa.
               Los cambios a esta primera versión han sido nimios. Quizá alguna reiteración, una cacofonía. Lo demás –“La leyenda indefinible de Conchita Cintrón”--, es exacto a lo vivido y recordado aquella tarde del 27 de noviembre de 1999.
             “Por años decenas de hombres suspiraron por ella. Muchos fueron quienes la soñaron; deificaron por su rubia belleza. Otros le propusieron matrimonio o le escribieron poemas llenos de luz y armonía o le dieron dibujos o le bordaron vestidos y le ofrecieron riquezas inmensas y amores fugaces mientras ella, cabalgaba en los ruedos, toreaba; conquistaba su mundo mientras lo iba construyendo a lomos de la fortuna, del valor, de la suerte y con eso indefinible: ese sentimiento y esa conciencia: la aristocracia.
                --“¿Aristocracia?, dice. Y casi murmura: con eso se nace…
                “En Guadalajara el mediodía llevaba sol, de otoño con un diezmo de brisa. La arboleda del lienzo de los señores Zermeño, en Mezquitán, en medio casi de la ciudad, dejaba caer una sombra fresca, casi líquida. Ella entró con prisa y pausa con botas y anteojos negros. Casi toda encanecida –briznas grises--; la cabellera recogida sobre la espalda altiva. Blusa blanca, un reloj acompañado por varios sartales de piedras opacas, un bolso mediano y perlas en los aretes. Extendió la mano y la sonrisa.
                   “Al andar –le escribió Gerardo Diego, ese para quien la guitarra era un pozo de música--, desplazabas aureola.”
                   “Conchita --Consuelo—había dicho horas antes cómo le gustaría la conversación. Había hablado de una reciente operación en su ojo izquierdo –más tarde mostraría una herida en el párpado inferior; una línea carmesí bajo el bello, radiante azul intenso--, y había propuesto encontrarnos en el lienzo de su amigo Ricardo Zermeño de cuya arboleda, sombra líquida y viento ya se sabe.
                     --“No tiene caso venir de México para ver una señora sentada en un sillón. Yo respeto mucho el trabajo de los demás –le dice al fotoperiodista Aarón Sánchez--, vamos a hacer las fotografías y luego nos sentamos a conversar. “El gozo espiritual de la conversación”, como decía un amigo.
                      --No me interesa tanto hablar de toros, le digo. ¡Ah! Qué bueno, responde. ¿Entonces? De todo y de nada. Podemos hablar de una mujer llamada Conchita Cintrón; ¿usted sabe de ella, la conoce? Podemos hablar de las cosas de la vida.
                 --Eso es mucho, ¿no cree usted?
                 --No, no creo. Ya veremos. Hacemos como usted diga.
                     Consuelo, como las mujeres cuya vida ha pasado de la anécdota a la leyenda no tiene años. Tiene tiempo. Indefinible como la luz de la cabellera nube; la sonrisa abanico.
                 Habla precisamente del tiempo y de uno de los hombres que marcaron su vida: su abuelo materno; Verril a al cual ella le decía “Ome”, quien una tarde la vistió de “cowboy” y se interesaba por igual en  la organización social de los incas como en la vida de las polillas, aportante con sus ideas a la escuela científica de Sheffield durante los ratos libres que le dejaba la persistente ensoñación de encontrar un galeón español en el fondo del mar.
             --Me dio lo mejor que una persona le puede dar a otra: su tiempo…
            El abuelo fantástico, sin saber el fulguro significado de ese regalo en el mundo de los toros, le regaló a Conchita el enorme pellejo de una anaconda. La Gran Bicha. ¡Lagarto! Y también le dio una larga colección de proverbios incas.
          --¿Conoce alguno? Me pregunta con una maliciosa sonrisa de medio lado. No, le digo. Ninguno.
           “El cóndor vuela sobre todas las cosas, pero tiene que bajar para comer.
 Otro: Si todos fueran incas, nadie gobernaría.
 Y unos más: el sapo vive en el charco, pero no se lo bebe.
 Ni el inca hace nudos al viento o puede arar en el mar. Maravilloso. Vamos al “partidero”.
“Conchita lleva un gran paraguas que abre cuando el sol meridiano clava la luz en la arena. Es quizá el mismo usado el 17 de octubre en el Centro Caballar “Los azulejos” cuando Gerardo Trueba le brindó en Atizapán un toro en el homenaje durante el III Campeonato Internacional del Caballo Lusitano.
“En los años 40 cuando parte del mundo se despeñaba en las penumbras de la posguerra, Conchita Cintrón toreaba en América y Europa. Mataba toros, montaba caballos. Había sido una niña excepcional  a quien nadie le impidió nunca nada. Piedra de escándalo para muchas o para muchos; envidia de tantas y anhelo de tantos; mujer de la cabeza a los pies, madre, esposa, habitante de esa extraño planeta de los toros de donde alguna vez descienden sus habitantes para condescender con los demás, con quienes  no pertenecemos a ese incomprensible universo donde reina un dios a quien se mata cada domingo.
“Chucho de Anda, matador de toros, acompaña a la señora con un  cierto aire de orgulloso protector. Asiente a sus palabras y con ella evoca. Me dice Conchita, una vez le pregunté a Manolo Martínez, ¿recuerdas a Jesús? Y el casi siempre silencioso torero le contestó: “¡cómo no me voy a acordar! si una tarde aquel se había él se llevó las orejas y yo nada”.  De Anda apenas sonríe tal si reviviera una travesura.
--¿Te acuerdas?
 --Sí, me acuerdo
“Con él van dos muchachos. Quieren ser toreros. Uno se llama Oscar Rodríguez y cuando le dicen “El sevillano” se siente orondo y halagado, aun cuando no tenga nada para merecer el gentilicio. Más parece de Jalisco. Los acompaña Roberto José. A él  no le dicen sevillano pero también parece de Jalisco. Ninguno llega a los 17 años. Tienen pantalones de mezclilla fatigados, fatigados. Blusa sencilla uno, playera de golfista el otro y –dicen—muchas gamas ambos de echarse al agua a la menor oportunidad. Sueños.
“Pero mientras uno la hace de toro  el otro lancea con los brazos bajísimos. Oscar es el novillo gracias a un  palo gordo en cuyos extremos hay dos astas huecas. Conchita los guía, los acucia, los orienta.  Le dice a Oscar que si hace de toro haga como tal; que embista, que repita los movimientos de un animal y al otro que trate de hacer las cosas como si de veras tuviera enfrente a un bruto.
 --¡A ver!, sácalo de las tablas…
“Luego se cambia a la muleta y le ordena que la pliegue, que la ponga en la mano zurda y cite con ella y que cuando tenga al toro en jurisdicción la despliegue frente a los pitones y lo saque completo con un forzado de pecho. Es bellísimo, así lo hacía “Bienvenida”, pero el joven Roberto José no es Bienvenida ni dobla la muleta como se debe, sino mal, entonces ella le dice cómo y cuando llega y toma el trapo se encuentra con una cosa acartonada, dura, inflexible, impropia para abrirla y cerrarla como un  enorme  pétalo rojo.
--“¿Pero qué es esto?, dice. ¿Cómo se puede hacer algo con una cosa así? ¿Qué no hay una muleta suave? Y la toma y la cierra y dice es el colmo, pero que en España ha visto incluso capotes con varillas como de paraguas, ¡qué es eso!, por favor…
“Y se lamenta de los malos usos en el toreo, de las malas costumbres, de cómo vio llegar a unos jóvenes a ensayar –yo no digo entrenar, me parece cosa como deportiva eso--, vestidos con pantaloncitos cortos como de playa, ¡pero que falta de respeto! Qué feo eso.
--Pueden andar pobres y rotos, pero limpios y dignos.
Habíamos convenido en hablar de cosas diversas; pero nos hemos derivado, hacia cosas taurinas. La he visto trabajar una muleta con experta sencillez. La he escuchado hablar de cómo se deben colocar los toreros en un ruedo, por su antigüedad, por su orden. La he oído decir que ya nada se respeta, que ha visto hasta carretones (así les llama a las carretillas de ensayar) que tienen los cuernos mochos.
--Conchita, cuénteme, dígame, por qué usted es como ha sido. ¿Qué le pasa a este mundo en que ya nada es verdad?
“La señora Cintrón ha retirado sus negros anteojos con medusas doradas. Ha soltado dos navajazos de turquesa con  la repentina chispa azul de su mirada y se ha vuelto a cubrir. La luz lastima en esos días del fin de semana.
“Le he preguntado por un mundo distinto al suyo, ¿qué ha sucedido? ¿Dónde quedó la verdad, dónde el estilo, la clase, la elegancia?
--¿La verdad? ¿Qué es la verdad. Usted lo sabe?
--La verdad es lo que es, lo que está ahí. ¿O no?
--Pues no lo se, se lo pregunto de manera un poco socrática. Después hablaría Conchita de otra verdad: yo acepto la verdad de un cuerpo desnudo siempre y cuando sea de mármol. Y evoca a Eca de Queirós con su manto de fantasía, con su  monumento, con su historia.
“Y eso de la verdad de un desnudo cuerpo esculpido me recordó a otra dama peruana. Una tarde me dijo Chabuca Granda: una cosa es la intimidad de una pareja y otra que alguien me pueda abrir la puerta del retrete.
“Y entonces comienza  a platicar de aquellos que marcaron su vida, ese universo de nobles y monarcas, de artistas y actores; mundo amplísimo y sangriento de sedas, palacios, castillos, catedrales, quirófanos y sol encendido. Me dice de Ruy da Cámara quien de  niño abofeteó al príncipe Manuel, de Portugal y estuvo un año expulsado del Palacio y me habla de la locura –no le dice tal, la llama alienación--, de doña Pía Regina la madre de Carlos I de Portugal asesinado en la plaza de Lisboa junto con su hijo, a quien  Ruy da Cámara había preguntado cuando infante:
--¿Y por qué esta usted armado? A lo que respondió con electrizante admonición: “Si alguien quiere matar  al rey yo lo mataré a él.” Y así fue.
“En el carruaje donde viajaba doña Amelia, la reina cuyo hijo le cayó cadavérico en el regazo donde llevaba un ramo de flores que después agitaba llenas de sangre como si quisiera alejar a la muerte. Después del regicidio, doña Pía trataba de limpiar la sangre de las flores, sin darse cuenta de que estaba lavando las rosas de las alfombras en el palacio luctuoso.
--“Vea usted, nunca dijo el infante: si alguien  quiere matar a mi padre. Dijo, al rey.
Eso me recuerda cuando Juanito (hoy es Don Juan Carlos, rey de España) se encontró con Don Juan de Borbón, el Conde de Barcelona, su padre, a solas. Yo los vi por accidente en la frontera con Portugal en una ganadería. Se fueron  acercando paso a paso y cuando Don Juan estuvo cerca le hizo una reverencia formal. Después caminó y lo abrazó. Primero la reverencia, después el saludo al padre.
--¡Qué cosas! ¿Ve usted?
“Hace muchos años en un libro editado por Espasa Calpe vi la fotografía de perfil de un busto esculpido en piedra por Victorio Macho. “Recuerdos” de Conchita Cintrón. El mismo gesto en la barbilla firme. La misma frente despejada, hasta las perlas en los lóbulos de piedra. Recogida la cabellera mineral. La verdad de un  cuerpo desnudo de mármol.
“Hemos vuelto al escenario de antes. Regresamos al arbolado espacio. Conchita lleva el hilo conductor que no es una línea sino una fronda. Ha hablado del abuelo, de Ruy da Cámara y ahora recuerda a Juan Belmonte, un hombre excepcional.
--“Pero, ¿sabe? Déjeme decirle algo, algo que debo decir, porque yo digo muchas cosas; ya ve usted que me han dicho que mi epitafio perfecto va a ser: “Hasta que te callaste”, pero quiero repetir que México es para mi un  todo maravilloso, sus cielos, sus paisajes o sus hombres. O sus magueyes. México es una parte mía de enorme importancia. Lo que sucede –dice—es que México no es nada más que la maravilla del paisaje o las nubes o los magueyes; no, México es un país de una enorme intensidad emocional.
--“Pero también es de una gran violencia, le digo. En este país, lo sentenció Vasconcelos, el paisaje huele a sangre…
--No lo se. No lo he sentido.
--Siento en usted aversión por los temas políticos. ¿Le disgusta?
--“No es que me disguste, es que yo creo que uno nunca debe hablar de lo que no sabe.  Y yo de eso no se. Pero con diplomacia me cuenta después una historia de Belmonte. Al buen entendedor…
--“Le preguntaron por qué ya no iba a los toros. Él, que siempre hablaba como sesgado, como si nada le pasara, dijo: coinciden con la hora de la siesta. Pero un día fue. Le interrogaron por qué y dijo: “El alcalde es mi amigo y me ha invitado. Era de la cuadrilla”.
--“¿Y cómo de la cuadrilla llegó a ser alcalde”, inquirió mordaz un periodista.
--“Decayendo, decayendo… respondió.
--“No hemos tenido ni tiempo de hablar sobre lo de ahora, me dice. Y le respondo que no, que ni caso tiene hablar de algo tan atrozmente aburrido y ella sonríe. Ella, que ha matado toros y los ha visto matar a hombres y caballos –dice en uno de sus libros--, nada más sonríe. Quizá sea en otra ocasión, convenimos. Quizá.
--“Me ha preguntado si existe el triunfo, pero no, lo creo. Quizá sea un instante, un momento, una levedad".
Y me cuenta de una preocupación  que hace años la acompaña. Hace tiempo, hace mucho tiempo, cuando ella (no me he ido; me he alejado) estaba en activo.
“Toreaba en un pueblo de Jalisco. Quedó mal, muy mal. Hubo bronca, pero nada le dolió tanto como el reproche educado de un  hombre dolido y frustrado que nada más le dijo: “Merecíamos más, Conchita”.
“Y entonces ella compró novillos para el día siguiente y regaló la tarde posterior, Cortó orejas, se reivindicó y por un momento sintió el triunfo en el aroma de la tarde. Pero nunca supo si aquel hombre había ido a la plaza en la segunda ocasión.
--“Hasta la fecha quisiera saberlo.
--“Yo también, Conchita, yo también”.
Días después le envié la entrevista a Lisboa. La acompañé de una carta y tiempo más tarde (abril de 1999) recibí una respuesta sombría.
“Debo decirte que he estado mal de salud desde enero. Eran varios los síntomas que fueron agravándose hasta merecer atención médica. Físicamente nací más fuerte que lo usual y de todo me he podido librar menos del sistema nervioso con que Dios me envió a este “circo romano” que es el mundo.
“El médico (neurólogo) me recetó 8 pastillas diaria, de esas que sirven lo mismo, para problemas de epilepsia o tendencias para el suicidio. Dijo que tenía “depresión” Le pedí un nombre más sofisticado, pues deprimidos andan hoy hasta los perros. Pero no lo hay.
“Ya duermo bien y voy recuperando lo demás. No se decirte qué es “lo demás”, pues es un todo, desde desesperación hasta una total indiferencia, falta de concentración e incapacidad de transmitir sensaciones. Por supuesto llevo dos meses sin escribir nada. Ni cartas, porque de nada sirve una hoja escrita si no dices lo que sientes. Para boletín meteorológico tenemos con la TV. En cierta forma me identificaba con aquello de Lope de Vega:
“No se qué tiene la aldea/donde vivo y donde muero/ que con venir de mi  mismo/ no puedo venir de más lejos. Hace muchos años que conozco la impresión de haber vivido más de la cuenta. Quizá un  torero a quien no le importa vivir más allá de la tarde que le espera tiene una formación inadaptable a la vida cotidiana.”
En junio llegó otra carta. Sobre la depresión yo le había contado la historia de William Styron y habíamos jugado con la imagen del “Perro negro”, como llamaba Churchill a  sus abismos emocionales.
“Todavía no me sueltan los perros negros, ni poco más o menos. Si tuviera que hacer mi autorretrato siento que me va bien la imagen de una bandera a media asta.
“Espasa-Calpe quiere publicar mi libro ¿Por qué vuelven los toreros?, pero quieren cambiarle el título y que le añada unas hojas para actualizar la obra. No recuerdan, no sienten que añadir es empezar de nuevo. En fin, mientras dormitan los perros algo puede pasar. Al cabo la vida esta redactada en episodios.
Conchita supo también la muerte de un hijo. Se llamaba Pedro y tenía 22 años. Me envió unas líneas dedicadas a él.
 “Primavera, golondrinas… y tu no estás.
“Rosales en flor, jacarandas inundando el ambiente de flores lilas;
palmeras meciéndose en la brisa, buganvillas rebosantes de vida, y tu no estás…
Cae el sol, se prenden focos, se agitan semáforos entre luces verdes y rojas… y tu no estás.
No estas en casa, ni en la calle. Se miran sin razón tu pasaporte, tus libros de escuela, tu permiso de manejar.
No estás. Pero pienso en Dios y sólo tu, entre todas las cosas estás”.
Hace unas cuantas semanas supe la noticia de su muerte. Nuestras cartas se interrumpieron para siempre y como suele suceder en estos casos lamenté mucho no haberla visto más. 
Busqué sus cartas y releí  sus libros y hallé una página maravillosa. Ahí quizá estaban contenidas todas las líneas del futuro. Muchas explicaciones para tantas cosas de una vida irrepetible. 
 “No se que hora sería cuando me dormí…
“…Era una linda tarde de octubre y era la feria de Jaén. Vestía yo mi traje campero color gris claro y perdida me encontraba en el paraíso de los sueños… en el ruedo y a caballo.”
Bardo de la Taurina.




lunes, 5 de diciembre de 2011

'ZINCO BILLAS'


                                                     
                                               ‘
En años que ya se fueron en la casona de Coyoacán, que fuera templo a la mexicanidad, cual estuche que guardaba una gema llamada  Dolores del Rió, se daban con regularidad tertulias de tinte  taurino porque ‘La Tía Lola’ de esto del toro chanelaba bien y bonito a ellas asistían figuras entre muchas de la talla del maestro Fermín Espinosa y Silverio Pérez a quienes por cierto la estrella duranguense premió como ‘Madrina de los toreros’ por las inmortales faenas realizadas en 1943 en ‘El Toreo de la Condesa’ a ‘Clarinero’ por ‘Armillita’ y a ‘Tanguito’ por el ‘Compadre’ toros que además por su amistad entrañable con los ganaderos de Pasteje Don Eduardo N. Iturbide y Don Antonio Algara fueron ‘bautizados’ por la ‘Diva Hollywoodense’, a dichas tertulias sin necesitar de invitación por ser parte de la familia solía asistir el legendario ‘Duque de Otranto’ aquel personaje que a través de su columna ‘Los Trescientos y algunos más’ le dio forma a la sociedad mexicana, sobra decir que en aquellos encuentros  las anécdotas fluían al mismo caudal que los tequilas  de recepción y de los coñacs de sobre mesa  de las que el Bardo recuerda algunas conversaciones como cuando ‘Maria Candelaria’ ante los amoríos desbocados que por ella sentía ‘El Indio’ Fernández le dijo -‘Emilio no es que no te quiera, si no que existen clases sociales’- y hablando de niveles solía expresar ‘El Duque de Otranto’ -‘No tiene nada de malo no pertenecer a la sociedad  pero pertenecer representa un orgullo único y glamoroso’- y lo que son las cosas de la vida esos personajes aristocráticos Dolores y ‘El Duque’ traían en sus blasones el apellido López Negrete que paradójicamente estaba engarzado en lo familiar al Presidente Francisco I. Madero quien ofrendara su vida a favor de la democracia y de la igualdad social. <¿Seria por eso que el maestro Agustín Lara no cambiara por un trono su Barrera de Sol?>

Bueno todos estos recuerdos  saltan por que el sábado que siguió al revolucionario la familia propietaria Sirvent - Domínguez  abrieron a la nova ‘Sociedad del Toro’ los portones del más hermoso desarrollo taurino que se extiende por tierras latinoamericanas y que en aragonés se llama ‘Zinco Billas’  y para nosotros los lugareños pues Cinco Villas, nombre que recibe esta primorosa Plaza de Toros, en recuerdo a la tierra que vio nacer en Aragón provincia de Zaragoza, España al progenitor de Don Luis Marco Sirvent colosal industrial, magno taurino y amigo de sus amigos, quien ahora ha inscrito su nombre con letras áureas en los anales de la tauromaquia  y es que entregar al mundo una obra concebida y hecha con pasión para solo desbordar en ella la pasión por la fiesta es cosa grande, mas cuando esta obra fue concebida en base a pinceladas de arte en todos los sentidos pues en si se constituye como una obra monumental en donde enfáticamente el patrón Don Luis Marco asevera en Cinco Villas no se dará jamás un ¡evento que no sea taurino! y ninguno será por negocio y sí por pasión.

La fortaleza de resguardo es sólida como la cantera de esta tierra mexiquense que vio nacer al Rey Netzhualcoyotl, salvada ésta, previa jardinería se encuentra la Plaza de Toros labrada en rosado macizo que se abre como flor en primavera donde el albero fue impregnado de arena de oro proveniente de las minas de Alcalá de Guadaira que son las surtidoras de la Maestranza Sevillana, el ruedo enclavado en Santiago Cuautlalpan sin problema alguno le puede dar cabida a una corrida de toros e incluso de rejones asegura Don Juan Flores ganadero de ‘La Guadalupana’, su callejón es amplio y circundante sus corraletas más que funcionales, su capilla invita a la protección de las vírgenes y su palco de gala se entrega en pasarela de mármol rematado con fina barra desde donde los elíxires embisten a los parroquianos sin descanso y con holgura en  calidad y cantidad contundente.

Vamos andando porque el fandango
a punto esta que empezó.
Vámonos, vámonos a la fiesta
que el que no va no llego.
Sobre caballos,  sobre motores
Todos se dejan venir, más los que llegan
así danzando y así danzando se van a ir
Los canoeros también, los que bajaron del tren,
por carretera que nadie muera que todos lleguen con bien.
Marcial Alejandro ‘El Fandango’

El primer ‘baño’ de agua bendita lo rocía un Monseñor anunciando al alimón  con cohetones de vara que con bravíos chillidos cruzan el espacio sideral que la Plaza Cinco Villas ha quedado bautizada e inaugurada y con ese acto histórico se  da pauta para que por la Puerta de Cuadrillas aparecieran  Manuel Caballero, Arturo Macias, Joselito Adame y Sergio Martínez previa venia y despeje de sendas autoridades de importación española, la Banda de la Plaza México lanza al mundo los acordes del pasodoble ‘El Gato Montés’ y los toreros en faenas de filigrana ante bureles de José Maria Arturo Huerta son acompañados en el graderío por un cuarteto flamenco salvo el último que de acuerdo a la tradición ‘Zaragosana’ se lidio a los compases de una ‘Jota’ ‘Aragonesa’ palmeada al alimón por la concurrencia lo cual fue algo que sorprendió gratamente al conclave azteca.

‘Patria chica y patria grande,
se adornan las dos igual,
son mitades de un cariño,
que en el alma unido va.’
Jota A/P

Ahora Doña Lucero Domínguez Cobian dama anfitriona se luce en elegancia y finura al ordenar que sobre las mesas de manteles de seda rematados en organza y adornados con Violetas Imperiales   aparezcan las primeras viandas que por su delicia han de haber llegado a México a través de ‘La Nueva España’ que es la ‘Salchichonería y Quesería’ numero uno del Mercado de San Juan, los cortes Angus y Kobe a la orden del día acompañados de finos caldos tintos salidos de la cava del patrón ¡Faltaba más!  la alegría musical la aporta Maria Elena Leal hija de ‘Lola la Grande’ y  del ‘Principe del toreo’ así que aquí todo es de postín.

El salón de banquetes luce imponente realzado por la hospitalidad de Don Luis y Doña Lucero que no cesan  de ir de mesa en mesa departiendo ahora con Don José Garay y Doña Consuelo yerno e hija del  ‘El Compadre’ Silverio Pérez quienes teniendo como testigo a la anfitriona y a la esposa del ganadero lidiador pactan comida para charlar con el autor del libro ‘Silverio Pérez, diamante del redondel’ en el museo del ‘Tormento’ el escritor será acompañado por el Matador Arturo Macias que a decir de la primogénita del ‘Faraón’ es gente de casa, como en casa se siente el albaceteño Manuel  Caballero en franca alternancia vernácula con el mariachi y con el tequila al que le tiene agarrado el son tanto como al toro mexicano, y estando con Manuel somos testigos del fraternal abrazo en el que se funde con su amigo  el Dr. Jorge Uribe Camacho galeno de toreros y miembro del Consejo Mexicano de Ortopedia, mago en la ciencia de la traumatología y de la medicina de rehabilitación la platica gira en torno a los inolvidables momentos que el medico paso en la casa del figurón allá en Albacete España, ya con el caer de la noche la iluminación espectacular nos sorprende cuando a través de la tecnología multicolor quedan engarzadas las banderas de la Madre Patria y de la Nueva España hoy llamada México en fraternidad que es tan añeja como la misma Fiesta Brava en territorio azteca,  la que hoy  se ha vuelto internacional y por ello resalta la presencia del maestro portugués João Mascarenhas quién es pilar de una de las dinastías de mayor solera en el ‘Arte de Marialba’ y quién refiriéndose al Matador José de Jesús aquí presente dice; - Este torero y su antecesor Gregorio García han sido los máximos ídolos mexicanos en plazas lusitanas-.  Toca el turno de alternancia con el gran lidiador colombiano y hoy joyero en el arte de las esmeraldas Enrique Martínez quién nos comenta que a principios del año estará en México su paisano el inmenso y revolucionario  pintor taurino hoy tan en boga en las galerías del mundo Diego Ramos con quién los une una amistad desde siempre en lo familiar, una dama es requete saludada  y ¡como no! si se trata de Doña Malena Vázquez tía consentida de la candidata a candidata para la Presidencia de la Republica Josefina Vázquez Mota, aquello no para, y es que el Matador Arturo Velásquez el popular ‘Talín’ esta convertido en anfitrión ‘Chipen’ de la  Prensa, la que es informada ahí mismo que ese niño prodigio de afición que lo es Alexis Prado será guiado académicamente por el maestro Alberto Cosió el incondicional del inolvidable Manolo Martínez y así el otro Manolo Caballero continua cantando ‘Y nos dieron las diez y las once, las doce, y la una  y las dos y las tres ’ y esto no tiene pa’cuando le echen el cerrojo.

Así que vámonos con la gratitud para quienes nos dieron la oportunidad de haber vivido el nuevo rostro de la Fiesta Brava ¡Olé y olé!

 Bardo de la Taurina.