lunes, 21 de abril de 2014

EL TRAPÍO

El Trapío en el Toro, la Percha en el Torero
 
Bardo de la Taurina.

El trapío viene siendo en el toro  la imagen  luminosa proyectada por el espécimen y aquí viene bien aclarar, que el trapío no necesariamente tiene que ver con la edad, siempre y cuando ésta sea la adecuada para cada fin, es decir; novillos pa’ novilladas y toros pa’ corridas de toros, y decir que   como la belleza  es subjetiva, así lo es el trapío, más la cereza  siempre lo será la pulcritud de las arboladas pues jamás se podrá considerar a un burel pleno de trapío cuando sus cornamentas hayan sido serruchadas, disminuidas o degradadas  y que conste que no con ello estoy diciendo que el toro ‘peluqueado’ no dé cornadas, lo que estoy diciendo es que el trapío siempre debe de ser tal cual lo ofrece la naturaleza del animal comenzando por lo más preciado que lo son los diamantes (¿?) las puntas de los cuernos pues, así que no permitamos que se los roben al toro porque entonces esto se volvería una nota no brava sino roja, en donde se  reseña todo lo que es fraudulento, como también lo es aquel burel que salta a la arena avalado por una cartilla de nacencia alterada o presumiendo de unos kilos de más en la pizarra.

Y ya que ando metido en eso de la belleza ¿o será en la estética? Me viene aquello que dice el estilista de los pinceles el maestro Reynaldo Torres, que a él desde la dualidad de taurino y pintor, le gustan los torero que irradian guapura y siempre cita la percha que se cargaba  ese maestro pinturerísimo como el que más, que lo fue Luis Procuna y ya encarrerado que decir de  los auténticos Adonis de luces como lo fueron Rodolfo Gaona, Gregorio García, Antonio Lomelín, Adolfo Guzmán, personajes a  quien recomiendo les echen un ojo  algunos matadores  abarrilados y también a varios novilleros y subalternos los que en vez de desprender arte desprenden botonazos chalequeros y hasta de braguetas y que nadie me diga que esto es discriminación , porque lo que es, es exceso de kilos.

Asentado lo anterior creo que estamos viviendo por momentos y en algunas plazas una fiesta arrevesada donde al toro le falta trapío y a los que lo torean les sobra báscula.

EL TRAPÍO
Víctor José López "EL VITO"

Constantemente escuchamos los inconvenientes que surgen para interpretar el léxico taurino. Para muchos, una barrera insalvable, cuando la realidad de lo que ocurre es que nuestro vocabulario es sumamente semiótico, una relación explícita entre el hablante y el oyente. Como ocurre en el campo bravo, donde una sola palabra es capaz de graficarle a quien se dirige el mensaje a qué toro se refiere el vaquero, o el mayoral en caso que el receptor sea el ganadero. Además, nos referimos a un espectáculo anacrónico, y teniendo en cuenta su solera, debemos considerar que muchas de sus expresiones son tan antiguas como la exigencia misma de la fiesta de los toros. Actividad de castizas raíces en sus orígenes idiomáticos.

El caso de la palabra “Trapío”, del que hablaremos hoy por mandato de El Bardo de la Taurina, es una palabra que hasta confunde a los más avezados.

La metáfora es un recurso permanente en los toros, muy especial en el caso de la descripción de las reses como cuando se refiere el vaquero al toro “chorreado en verdugo” o “chorreado en morcillo”, se refiere el hombre a ese astado que sobre su piel chorreras que se distinguen entre el resto de su cuerpo por ser más oscura. Se asemejan a las ropas sucias y desteñidas de los verdugos, personajes que fueron terriblemente populares. El del “chorreado en morcillo” es lo contrario, pues sus chorreras serán más claras que el resto del cuerpo y le recordaron a quien distinguía aquellos astados a las morcillas.

En Venezuela, el toro “Pato real” es el toro bragado en España, y es que el vaquero del llano está muy familiarizado con los patos reales que llenan las lagunas de las sabanas de nuestros llanos en época de lluvias, y eso de “bragas” no le es familiar.

Como estos, cientos de ejemplos. Donde la puerca tuerce el rabo es en cuestiones de “trapío”, donde varía el criterio entre profesionales de la veterinaria, autoridades taurinas, veedores de toros, ganaderos, aficionados y periodistas.   Nosotros, en un intento de acercarnos a una verdad intentaremos responder el encargo bardiano de don Arturo López Negrete.

El siempre recurrido Larousse nos habla de “gracia de una mujer en sus movimientos”; y agrega “conjunto de cualidades que debe poseer el toro de lidia”. Entendiendo que “cualidad” es una de las características que distinguen a las personas. No estamos descarriados. Echamos mano a la metáfora, una vez más.

La doctora María Moliner, salvavidas de quienes nos extraviamos en el océano de palabras que es nuestra maravillosa lengua castellana, considera que “Trapío” es una palabra de origen portugués, adoptada como metáfora al referirse al “garbo y la gracia con la que se mueve una mujer”. Y Moliner agrega: “Gallardía y buena planta del toro de lidia”.

Su expresión reuniría cualidades morfológicas, más en ninguna parte se entendería que debe tener un determinado peso o volumen; y estos, el peso y el volumen, son los recursos permanentes de quienes carecen de capacidad de apreciación para distinguir individuos en la diversa variedad que tiene el bosque del toro de lidia.

Lo del portugués no es una travesura de relación semiótica-semántica. “Velamen” es, amable y paciente lector, el conjunto de lonas que por piezas se sostienen en los palos de los barcos, de aquellos que trajeron desde España a nuestros valles y montañas, los toros y las vacas que formaron los rebaños de los toros de lidia en América. Lonas sobre las que la fuerza de los vientos hará presión al inflarlas, para impulsar las naves sobre las aguas.

El velamen en la barca, como el trapío en el toro de lidia influye en su aspecto. Tanto que, el trapío, llega a ser característica de cada variedad en el toro de lidia. Cada una de las cinco castas fundacionales, que dieron origen al actual toro de lidia, aportó características muy particulares como la casta Jijona, toros voluminosos y astas muy desarrolladas, y de pelo colorado encendido, que contrastaban antiguamente con los toros Navarros, pequeños de tamaño, cabeza pequeña, son chatos, tienen los ojos grandes y saltones, cuello corto y ancho y cuerpo pequeño. Este ganado fue traído a Sudamérica por los dominicos al Ecuador, y por los jesuitas para cuidar sus misiones en el Paraguay.

Su transporte fue menos complicado que el de otras variedades, por su tamaño. Cumplía el toro bravo función de celador, pues para el nativo este herbívoro agresor era una terrible novedad.

Un buen aficionado, como en sus días lo hacía el joven José Chafik Hamdan, debe especializarse en el trapío de los encastes. El caso del Saltillo de Llaguno, como con gran acierto lo distingue el gran investigador Luis Niño de Rivera, nada tiene que ver con el Saltillo de Alonso Moreno de la Cova o con el toro de Victorino Martín, ese remozado toro del Marqués de Albaserrada.

Exigirle volumen y romana, de un Conde de la Corte a un Santacoloma, más que una majadería es una crasa manifestación de ignorancia.

Igual que ocurrió en la Inquisición, la ignorancia será más devastadora en la cabaña brava que la más terrible de las pestes.  

jueves, 17 de abril de 2014

SE PALMO CHAFIK


                                                            MUERE ‘PEPE’

La casa familiar y el edificio donde vivía Chafik se veían desde las azoteas en los  años cincuenta, cuando la colonia Nápoles aún tenía establos, su nido daba a un parque, verdoso que invitaba al caminadero por la mañana, a las columpiadas  en las tardecillas y por la noche al fajadero  con las ‘gatitas calenturientas’,  el encuentro primero se pudo haber dado en la peluquería de la calle de Nueva York, donde mientras le metían tijera  se daba a notar hablando como siempre hasta por los codos, o a lo mejor nos cuadramos comprando elotes afuera de la panadería en la cuchilla con Dakota frente a la casa de César Costa, o en el taller mecánico en Kansas junto a la casa de Olguita Breeskin el caso es que pronto entró al terruño familiar en esa rutinaria travesía que comenzaba cuando tocaba el timbre y mi menda le acompañaba a disfrutar su helado en Chiandoni que era la nevería de aquel famoso luchador italiano,  de regreso en el bar taurino de la casa sin que hubiera ordeña  sacaba de un cajoncito de la barra el blog donde se  apuntaban los tantos del domino, dibujaba algo como cabezas de toros, hierros,  números  y  alardeaba que él conocía muy bien el toro ideal para el toreo - ¿y dónde está? se llevaba el índice a la sien y decía ¡Aquí! agregaba  que el toro no debía preocuparse por dar cornadas sino por ser autor del arte, mi menda le decía que la fiesta necesita de trapío y cornamentas que  de vez en vez se carguen a un astro de luces pa’ revalidar la fiesta y a esto replicaba con una avalancha de nombres de toros que no habían tenido ostentación de cuernas,  decía que el toreo debía de tener  equilibrio entre bravura, nobleza y trapío, ¿sería por eso que ‘fabrico’ el toro ‘achafikado’? aunque lo justo sería calificarlo como ‘amanolado’ porque aunque a decir verdad, en su última época creo el otro…el de verdad aseguraba que poseería  ganaderías y que refrescaría al toro mexicano con sangre española, también vaticinaba que tendría una dehesa en Iberia y que buscaría un toro  que brindara oportunidad de realizar un toreo de más temple allá, con el tiempo consiguió cristalizar sus sueños.

 

 Tenía una forma muy personal de pensar de los toreros por ello estoy cierto que si no hubiera existido una pasión por el TORO con Manolo Martínez jamás lo hubiera apoderado pues ese es el vínculo que realmente los unió y a propósito de eso recuerdo un medio día en que el diestro regio y este escribano estábamos en la casa familiar con una botella de Old Parr cuando llego Chafick y dijo ‘Si el whisky fuera bueno para el hombre, en la santa misa se consagraría con whisky y no con vino’, Manolo como pegándole un ‘Desdén’ le clavo con la mirada un ‘Martinete’ que sin mediar palabra el apoderado tomo el olivo, así eran ellos sustanciales en el negocio, distánciales fuera de el.

 

 Volviendo al retorno de las tardes de charlas de pronto aparecía la señora de la casa exclamando ¡Ya estoy lista! mi querido ‘Pepe’, así entre comillas porque eso de José se lo auto endilgó  pues de origen libanés no lo traía, creo que tenía  fijación por ese nombre, al grado que Paco Laguna me platicó que fue el propio José Chafick el que le cambio a Mauricio Moret su taurinísimo nombre por el de ‘José Mauricio’, menos mal que al  de Galapagar no lo rebautizo como ‘José José II’, ‘El Príncipe de la Escena’,  la señora  envuelta en Chanel # 5 decía  

¿ ‘Pepe’ nos vamos  al rezo ?, luego regresaban, esperaban  al cura con cuernos de diablo    y tomaban camino rumbo a un merendero que estaba en la colonia Escandón ahora todo eso ‘se finí’, pues doblo un hombre que desde mucho antes de palmarse empezó a escribir su propia leyenda,  la de  un grande en la lidia de ganadero y/o apoderado  y hasta ‘amigo’ de muchos que no lo fueron de él y es que ‘Pepe’ toreaba con la izquierda como figura, y con la derecha movía los hilos de quien le interesaba, como diestro, R.I.P. 

domingo, 13 de abril de 2014

SIN TAPUJOS


¿Qué es, ser figura?

Bardo de la Taurina

La elección del tema de esta semana se salió de la chistera como el conejillo que asoma las orejillas y sorprende por lo que hay atrás de él y es que pa’ otorgarle el título de figura a algún individuo, por principio de cuentas, hay que decir que el mínimo requisito que requiere el nuevo baluarte, es estar a la par o superar a quien le antecedió con la portación del título, pero no por ello vamos a tolerar la devaluación de las jerarquías asentado lo cual y en un ejercicio de participación con usted lector, ¿Qué le parece? si el Bardo le refiere algunos nombres de personajes que han portado ese calificativo y usted nos da a quienes considere dignos en la actualidad de ser acreedores a tal distinción.

 

Figuras en el ruedo lo fueron por citar entre algunos otros, Fermín Espinosa ‘Armillita’ y Manolo Martínez, en lo ganadero Don Antonio Llaguno y Don Raúl González, en las filas de los subalternos Rafael Osorno y ‘Tabaquito’, en el palco de jueces Don Juan Pellicer y Don Jesús Dávila, en lo empresarial Antonio Algara y el Dr. Alfonso Gaona, apoderados ley Don Rafael Báez y Don Pepe Chafik, en la línea periodística ‘Don Difi.’ y Don Carlos León, frente a los micrófonos Pepe Alameda y Palco Malgesto, en las porras ‘El Jitomatero’ y ‘El Jarocho’, en la pintura Ruano Llopis y Pancho Flores, en la composición Agustín Lara y Tomás Méndez, en los cantantes Juan Legido y Alejandro Algara, en las bellezas del tendido Dolres del Rio y María Félix.

 

Se perfectamente porque así yo lo pienso que estamos viviendo épocas diferentes y por ello no estoy casado con la idea ‘de que todo tiempo pasado fue mejor’ pero lo que tampoco podemos aceptar es aquello ‘De que en la tierra de ciegos el tuerto es rey’ bueno eso es lo que creo, más en este caso o por esta vez como usted fue el designado para subrayar nombres, en mi nombre, me despido y hasta la próxima.

 

FIGURA del TOREO, ¿MARCA O RECONOCIMIENTO?

EL VITO

 

Figura del toreo, de acuerdo al diccionario de la Tauromaquia de Espasa es: “torero de fama y renombre”.

¡Vaya! ¡Qué manera de darse el cambio! Además, con una moneda de tan variada denominación.

No son las mismas consideraciones las fundamentaron calificar a un torero como “figura”, ayer y hoy.

Ayer se impusieron consideraciones como la trascendencia de la fama del diestro, lo mismo que su influencia en el rumbo del toreo. En otras palabras, que debía el diestro además de torero de cartel y tener influencia en la política del espectáculo.

Así surgió Francisco Romero, de Ronda, lo mismo que Costillares y Pepe-Illo, quienes con Pedro Romero ordenaron todo lo correspondiente al ejercicio y escenario del profesional del toreo de la época.

Ni modo de no considerarlos figuras priigenias de la fiesta de los toros.

Más metidos en el romance, sus anécdotas y leyendas entre líneas de la historia, surgieron en el Siglo XIX los nombres de Cúchares, Lagartijo y Frascuelo.

Al primero le otorgan la magistratura del Arte del Toreo, y los otros dos han sido convertidos en piedras angulares de la Fiesta. Su fama, su renombre, y lo más importante, admiración de los públicos y profesionales los convierten personajes de mayor influencia en el desarrollo del espectáculo, hasta que en el ocaso del siglo aparece Rafael Guerra, “Guerrita”, primera gran figura del toreo. Más que por su inteligencia en la lidia, que la tuvo y mucho, por su influencia en el desarrollo del espectáculo y en el comportamiento del profesional del toreo.

Es con Guerrita que se inicia el orden en la formación y fundación de la ganadería brava. Con él, el sentido anacrónico del ritual en la profesión. Es con Guerrita que el torero se sedimenta en el río de los acontecimientos, un río que desembocará en las dos más grandes figuras de la historia. La antesala la sirven Bombita y Machaquito, a la pareja de Gallito y Belmonte.

El final de una época, con el sello de Gallito, y el inicio de una revolución en el irreverente, suicida, espectacular y sensacional mensaje de Juan Belmonte.

Dos toreros de Sevilla que ordenan la fiesta desde Cádiz hasta más allá de las vascongadas, y es que más allá queda esa Francia en la que hoy se escribe el relato más importante de la fiesta de los toros en el Siglo XXI.

Ellos, las figuras señeras del toreo, no le admiten respiro a sus competidores.

Antes que llegara Joselito, ya se asomaba a la historia grande de la fiesta el americano Rodolfo Gaona, el indio que a la muerte de Gallito equilibra el estruendo de Belmonte.  

Gaona fue un torero que por americano, fue considerado exótico, y por indio un heterodoxo. Cuando la realidad de su formación fue la de un auténtico adelantado del temple y el mando en las suertes, que necesitó para que le comprendieran de lo que en breve derrocharía Armillita, la gran figura de América de todos los tiempos. Crítica y literatura, la que le había sobrado a Guerrita, a Joselito el Gallo y a Juan Belmonte.

A partir de la Edad de Oro del toreo, superados los avatares surgidos al alba del Siglo XX, es decir la Gran Guerra y más tarde la Guerra Civil Española, la consideración de una figura del toreo cambió radicalmente.

La lista de los grandes de la fiesta después de Armillita deben encabezarla Domingo Ortega y Manolete. En especial Manolete, a quien el genio promotor de don José Flores Camará envolvió en el manto del mercantilismo que el día de hoy se han convertido en bandera de la Fiesta. Una bandera que izaron apoderados o gerentes como en su día lo fueron Dominguín y Bienvenida, los fundadores de las dinastías.

El mercantilismo le da características comerciales al torero; y lo venden como figura, basándose en fundamentos estadísticos.

Pero, mucho más que la propia historia, que los razonamientos aritméticos, agregaríamos a la escueta definición del diccionario de Tauromaquia dos elementos que, con todo respeto, para nosotros son y han sido fundamentales: la admiración de los profesionales del toreo, y la aceptación de los públicos del universo taurino.

Sea usted, amable amigo, quien elabore la lista de las grandes figuras del toreo. Habrá abierto un surco donde sembrará la semilla de la polémica.

 

 

 

jueves, 10 de abril de 2014

LA VILLA NOVILLERIL


                                    CINCO VILLAS, LA VILLA NOVILLERIL

Lo excelso, con su sola fragancia aromatiza el ambiente y por ello con la frescura de la primavera, el aroma de la torería es nuevamente flor de esperanza que da matiz a las expresiones juveniles de la fiesta que lo son los novilleros que cual botón en flor irán apareciendo en ese edén que lo es Cinco Villas cosa que ocurrirá a partir del venidero sábado 26 cuando inicie la temporada de este ciclo en la cual de inicio oficiaran seis chavales lo cual abre la baraja de oportunidades, el acontecimiento para culminar en éxito desde luego requerirá de la entrega, pasión, enjundia y valor que deberán de poner los que se enfunden la vestimenta novilleril, así como de la edad, trapío, bravura que deberán aportar los de pitones, orejas y rabos, elementos que tendrá de cuidar celosamente y no desperdigar quien se asuma como usía y desde luego la cereza lo será usted aficionado con su presencia.

 

EL GIGANTE, EVIDENCIO AL PEQUEÑO

Conocí a Manuel Benítez Pérez a quien primeramente mentaron ‘El Renco’, luego ‘El Cordobés esto debió de haber sido unos cincuenta años atrás, lo llevaron a la casa paterna entubado en unos pantalones color zanahoria,  lo recuerdo como un personaje  fuera de serie tal corresponde a un Califa que lo es en quinta instancia de la andaluza Córdoba, pecaba de francote, desparpajado, sin asomo de artificios y bueno todo esto viene porque hace unos días  ‘El Cordobés’ toreo un festival  sin auto despliegues promocionales, sin pregonÍa insulsa, sin  exaltación de lo inexaltante, sin fotos publicitarias, sin videos mercadológicos, sin colgarse de personajes famosos, sin cursilientas declaraciones, sin presumir de una preparación exagerada, sin sentirse el consorte de la madre Teresa de Calcuta, llego a la plaza  cargando  setenta y siete años para  zumbarse un Novillo español que aquí pasaría como toro al que le tumbo dos orejas de verdad,  por la cercanía de aquella fecha con la del festival de Tlaquepaque es inevitable decir que el ‘Pequeño’  de aquí, quedo evidenciado sobre lo que es ayudar  sin altavoces, subrayo  que lo  escrito solo tiene el fin de enterar a las nuevas generaciones que aquí entre nosotros tuvimos a un gigante de verdad, además habría que decir que este torerazo nacido en Palma de Rio  que se paró y se atornillo en terrenos inverosímiles desde los cuales desplegaba lo que se le daba la gana  jamás limito ni  regateo actuaciones al público y menos al mexicano, al grado que sabiendo de la fiebre cordobesista le pidió prestado su avión a ‘Cantinflas’  y así  pudo partir plaza  treinta tardes,  en  treinta días seguidos y luego se aventó otras veintitantas de corridito y ahora ¿Por qué a uno  que se para en los mismos terrenos que aquel que lo hizo hace medio siglo, que sus fechas las da como migajas?  Ya sus devotos le quieren entregar la patria envuelta en papel de china.  


 
PREMIOS TAURINOS

Por estos días,  quien sabe quiénes, van a entregar unos premios y tal vez por eso los aficionados me preguntan cuales son ahora los reconocimientos que realmente tienen validez, solvencia y prestigio, lo cual con franqueza no sé,  por lo que siempre contesto que los más confiables son los que se registran en la propia plaza mediante el aplauso y los oles del público, que ojo, no necesariamente tienen que ver con las orejas y rabos que les niegan o les otorgan a los toreadores y como a estas alturas tomo mundo sabe que el torero que no solo se llevó el triunfo acumulativo del serial sino la admiración de los taurinos, lo es Joselito Adame, y solo  señalar que no fue él quien toreo más artísticamente con la sarga roja, pues eso lo logro Juan Pablo Sánchez, como también esa situación se dio en el rubro de lo torístico donde los pregoneros dirán que el mejor encierro de la temporada de invierno para la Plaza México, lo mando la ganadería de Fernando de la Mora, más el mejor toro lo fue uno de Barralva bautizado como ‘Farolero’.

 

SIN TAPUJOS


¡Bienvenido Maestro! Víctor José López   ‘El Vito’,

La Feria de San Marcos

 El Bardo de la Taurina

Permítame salir a correr al toro como lo debe hacer un ‘cuadrillero’ que va de plata acompañando a una figura de oro que con sello bolivariano desde la tierra que ‘es amiga de la espuma y de la rosa’ se abre de capa de seda y a partir de hoy iluminara esta trinchera con sus letras mayúsculas, ¡Un honor Maestro Vito!

Ya que de baranda me he referido a la cuadrilla, me viene a la tatema la suerte de correr el toro que llega a convertirse en pieza de arte cuando se ejecuta a una mano, ¿a qué se deberá que esta función este casi en el olvido? ya que ando en eso de los subalternos los que  en unos días más van a entrar  en rito de lidia torera ardua y extenuante, cuando no se quiten el terno por largas dieciséis tardes, lo que ocurrirá a partir de cuándo se escuchen los primeros acordes que compuso un chileno de apellido Garrido, pa’ echar a volar los ánimos de quienes asistirán a partir del 19 de abril a la Feria de San Marcos 2014.

 El llamado ¡El serial No. 1 en América! en el papel estará conformado por dos novilladas y catorce corridas de toros, el que esperemos a la mera hora no sea a la inversa, porque si en el palenque  los gallos siempre dan el peso y rebosan  estampa y en los casinos los ases y los reyes no requieren de ‘ayuditas’ a sabiendas de que público no tolera el engaño y la mentira  ¿por qué en la Plaza de Toros si?, pues porque  los veedores de bureles cuidan que a los apoderados no  les vayan a maltratar a sus ‘máquinas de luces’ y tengan que parar de hacer dinero y por ello obligan a los empresarios  faltos de ética, a darle al público novillos por toros, o ¿será porque existen algunos operadores que  ofrecen a las figuras cachirules en edad y degradación de trapío  con tal de lograr una rebaja de honorarios a la vez que se ahorran  el pagar un año más de edad en el ganado?, por ello sería bueno que si los aficionados  detectan el cochupo saquen los paliacates prietos o de plano no les hagan el caldo gordo a los lucradores  y que no nos vengan que eso se da porque Aguascalientes es una feria donde el público es diferente y solo le importa  divertirse por qué entonces  yo preguntaría ¿que acaso Madrid y Sevilla no son ferias?

 Aproximación en la distancia

Víctor José López EL VITO

Comentaba nuestro muy apreciado colega Guillermo Rodríguez, de Radio Caracol Bogotá, que hace 70 años Alfonso Ramírez “El Calesero” inauguró la temporada de la Feria de Medellín en Colombia. Reclama Guillermo, con mucho tino, se haya roto el hilo mexicano en las ferias neogranadinas. Recuerda de la importancia que alcanzó el toreo mexicano, por aquellos días que lideró Carlos Arruza cuando Luis Procuna capitalizó la idolatría popular.

Días apasionantes de Silverio, emocionantes de Antonio Velásquez y admirables por su maestría de Fermín Espinosa “Armillita Chico”, que en Lima como en Bogotá partía plaza junto a Domingo Ortega y a Manolete.

Había proyección de grandeza del torero de México, en España pero principalmente en las plazas del Perú, Colombia y de Venezuela, donde sembramos la fiesta con la semilla del toro mexicano, y las suertes del toreo azteca.

 Hoy quiero referirme a la Feria de San Marcos, la mera mera de la cuna del recordado Calesero, que ofrece una cartelera de 18 espectáculos sin nombres sudamericanos. Faltan los nombres de buenos toreros que en sus actuaciones expanderían el radio de influencia de las noticias y de interés por los protagonistas gracias a los eventos de tan importante temporada como lo es la Feria de San Marcos. Sería como sembrar la semilla, para lograr cosechas generosas de los frutos del toreo de México.
México vive momentos importantes y seguros estamos que llenar con los nombres de Joselito, Juan Pablo, Diego, Arturo o Zotoluco, los carteles de Bogotá o de San Cristóbal, Valencia y Cali, Medellín y Mérida, Manizales o de Maracay, conquistada el pasado sábado, a Ley ny con la razón de su arte por "El Calita”, debería darle más redondez, universalidad y hasta continuidad a la actividad del torero americano. Es cuestión de sentido común, no de imposiciones absurdas. 

 

 

 

 

jueves, 3 de abril de 2014

HUMBERTO FLORES & CESAR IBELLES

EN LA PUERTA DE MÉXICO
 
Los Matadores Humberto Flores ‘El Maestro Verdad’ y César Ibelles, el que apunta para las alturas, se comprometieron abrir de par en par la Puerta Grande  el próximo 4 de mayo a las 4 de la tarde, que es la hora tradicional de la Fiesta de Toros y Toreros, cuando rugirá  la puerta de México,  donde se ‘Baila al son del tequila y de su valentía,  en un lienzo de fiesta y color’  diría Guadalupe Trigo ¿pero por qué nos estamos ocupando de este hecho?, pues por varias razones que inclinan la balanza hasta el fiel del interés y si no vea usted amigo aficionado que ya se habían hecho a la idea que no volverían a ver una corrida de toros a tiro de piedra de sus cantones hasta dentro de  ocho meses, pero cual no va siendo la sorpresa que Don Raúl Ibelles el magnate de la amistad, se abrió de capa e invito a meterle el estoque a unos cortes Angus de rechupete rociados de caldos tintos de esos que a la vera del Rioja se dan como en ninguna parte del mundo y todo ello porque quería presentar  al empresario más joven que ha dado este cuerno de la taurina, que lo es, el experimentado   de veintiún años Ángel Gómez, quién por si alguien duda del palmarés de este chaval les diré que su primer festejo lo monto a los quince años o sea que el angelito en esa dorada edad ya acumula seis añotes de camino andado salpicados de vanguardismo, como vera usted lo demostró al anunciar un festejo que por principio está cargado de sorpresas y se convertirán en atractivos, tal es el hecho de que lo realizara en el vestíbulo de la capital que  es el municipio de Naucalpan de Juárez, para que nuestro lectores extraterritoriales se den una idea les diré que cuando el Distrito Federal abre su ventanas saluda de mano a Naucalpan.

Y ¡Al toro que es una mona! que nos invita a palmear cuando se informa que para la fecha ya citada que es la del primer domingo del mes que tiene rete harta madre, saltaran a la arena seis imponentes toros de la  dehesa de Marco Garfias que desde ahora ya están desbordados de trapío adulto con unas cornamentas de esas que al abaniquear rasgan el aire y la bravura, casta y nobleza seguramente la desarrollaran,  como todo lo que avala la divisa naranja, rojo y negro que pasta en el rancho El Palmar, en territorio potosino, pero las sorpresas no pararían ahí y serían bien recibidas cuando el empresario anuncio que partiría plaza como apunté, el torero de Ocotlán Jalisco, Humberto Flores, quién por años se ha mantenido como uno de los favoritos de la Plaza México y proveedor de interés en Madrid y con expectativas para ser gozado en Bilbao, con lo excepcional que para esa tarde sin duda los aficionados que se gasten  150 pesitos podrán admirar al torero que más allá de su maestría, poderío, honradez, seriedad, ética y cojones, ante bureles que son miel  que harán florecer el toreo de hojuelas que pincelea el ‘Maestro Verdad’ cual lienzo de arte en el que también borda con la rúbrica del surrealismo verán a un artista consumado que en cuanto se enrede con un toro y lo fulmine, regresará a casa a hombros llevando en la canasta las orejas y el rabo pa’ merendárselos.

De César Ibelles hay que decir que a un año de distancia de su doctorado ha cultivado  corridas de toros  por docenas y lo seguirá haciendo, pues  nos confirmó el empresario emprendedor, que le tiene firmada una exclusiva por diez festejos a las que se suman otro tanto de festivales, y aquí si permítaseme decirle al público que esa tarde asista al festejo que se van a encontrar con un Cesar Ibelles diametralmente diferente, al joven académico que por momentos daba la impresión de que la obsesión del triunfo lo llevaba hasta la presión, mas hoy eso es pura enseñanza, pues el hecho de saberse que las empresas ya le llaman para estar en sus combinaciones, le ha dado un asentamiento que le redituara a la hora de bordar el toreo, además que con la espada esta hecho un ‘Espartaco’

La convocatoria está hecha y como dirían los gitanos que la suerte ruede, que las orejas las corten los toreros y que los gachó’s no olviden sus botas de vino y las guapas los claves reventones.

 

 

 

 


¡Hasta Pronto Maestro!

Sin Tapujos
Bardo de la Taurina

Conocí al maestro Paéz primero con los binoculares  de la admiración y más tarde con la lupa que a él me acerco la ‘Reina de los Toreros’, doña Gloria Rizo, no obstante que al partir plaza a su lado tengo derecho de antigüedad por adelanto en parto, siempre me dirijo a él como maestro, que me cae que sí lo es y con creces, siento que por ser tan diferentes es que convergemos en nuestra combatividad hacia lo que consideramos los renglones torcidos de la fiesta, esa que hay que decirlo aún conserva tintes brillantes, uno de ellos sin duda el mismísimo Leonardo Páez.

Él ha tratado de enseñarme un caudal de oficio y cultura los cuales, reconozco, no he asimilado del todo, pues se me va la sintaxis, escribo en arameo y mis párrafos rebasan los ocho renglones. ¡Qué mal alumno! Un día tomó una pluma y sobre blanco papel plasmó: ‘Para el Bardo de la Taurina, que escribe la columna (Taurina) MAS LIBRE del mundo’ y lo firmó. Desde entonces pensé en proponerle que escribiésemos una columna al alimón, tratando un tema en particular pero que cada quien lo abordara con sus ‘ladridos’, la propuesta se la hice estando en esa joya que es la Plaza de Toros de Cinco Villas y ahí mismo garabateó sobre mi libretilla primero un nombre y luego otro que decía ‘Sin Tapujos’.

La aventura fue recibida con interés y hasta con gusto por los editores de portales que tienen valor y libertad pa’ atreverse a publicar plumas indomables que si son incómodas en lo individual cuanti más al alimón. Los temas  eran siempre como chapulines que saltaban y en el aire los pescamos, esa cotidianidad nos daba frecuencia en el intercambio  de ideas y de discrepancias, que en sí es la flama que se convierte en el pebetero de la libertad, ese que arde contra la voluntad de los enemigos de la inteligencia.

Nunca he sido partidario de ventilar cuestiones personales en público como lo es esta tribuna, mas hoy ha llegado el momento de decir que hace unos meses la vida me volteó contraria y el marrajo de la salud me clavo una tarascada que mágicamente pudo ser sorteada por el incondicional apoyo de ese bendito ser que es don Jorge Anciola Echavarría, de quien no llevo su sangre pero mi corazón sigue latiendo por la bondad de su alma y de don Leonardo Páez, quien con sensibilidad tanatológica, paciencia franciscana y terquedad en mi salud anímica hicieron posible que el Bardo este aquí.

 Pronto vendrán ateneos culturales y al primero que invitaré para abrir cartel será desde luego al que hoy le digo: me deja usted solo pero no en soledad porque en cada teclazo que dé está usted presente como sus palabras.

  ¡Hasta pronto, maestro!

Leonardo Páez:

Apreciado Bardo, una de las desventajas de no ser periodista taurino de tiempo completo es que hasta tienes que trabajar en otros giros para no quedarte en la suerte de la inanición o debilitamiento extremo, hoy generalizado en las descastadas reses como bravas, pero tan del gusto de los diestros que figuran. Por ello me veo obligado a interrumpir temporalmente mis atropelladas colaboraciones en Sin Tapujos, no sin antes agradecer la generosidad de los portales taurinos que temerariamente me recibieron y la paciencia de los lectores que me padecieron. Un abrazo.