miércoles, 19 de enero de 2011

ONCEABA 16 - ENEREO - 2011.

Ponciano Díaz primer ídolo de la torería azteca, que montado en su gran personalidad y arrojo,  conquisto venturosamente el mundo taurino como hoy Ventura hace lo propio 

Fíjese Don Ponciano  que ahora que andamos como a unos ciento cincuenta y cinco años de que usted viera la luz del amanecer en la ganadería de Atenco, que dicen es la más antigua del mundo, un gachó bien intrépido, como seguro lo fue usted llego a la Plaza México con dos sellos de origen uno portugués y otro español y es que este Diego Ventura es como un rejoneador todo terreno, así como lo debió de ser usted del que se dicen los toros le pelaban los dientes en todos los sentidos y mucho más en el de la valentía y como no iba a ser rete ‘entrón’ si cuentan las lenguas de aquellos tiempos que su papacito Don Guadalupe Díaz Gonzales a quién le cargaron el sobre nombre de ‘El Caudillo’ que también era rete bragado y gustaba de salirle a hacerles fiesta a los toracos de los terruños cercanos lo agarraba a usted niño por sus bracitos morenos y con su cuerpecillo al aire citaba a los cornúpetas ¡Ah que canijo Don Lupe! Tan valientote y tan inconsciente.

Así que no debe de extrañar que en lo que fuera su debut en Santiago Tianguistengo ya se mostrara como un osado y diestro toreador de a caballo lo que le valió pronto imponer su ley en todos los ruedos donde se celebraban festejos taurómacos en donde sus triunfos lo llevaron pronto a presentarse en la afamada Plaza de Toros del Huizachal donde dejo a los concurrentes con ojos de plato al ver como usted Don Ponciano colocaba banderillas a dos manos lo que le vale dejar la querencia y atender la demanda de los organizadores de festejos de todo el país y de ahí a los Unaites States que en la cuna del Jazz lo reciben como un verdadero héroe que montado en los lomos de sus cuacos se burlaba de los toros bravos.

Pa´pronto su fama creció hasta lanzarlo como resortera al otro lado del Atlántico en donde torea en las principales plazas como la de Madrid, la de Sevilla y las del sur  que son como la mata de la torería y en las que arrasó gracias a su destreza pero sobre todo a esa su gran personalidad de auténtico Charro la que rubricaba con ese tremendo bigotazo del que no se desprendió ni para vestir de torero pasándose la tradición por el Arco del Triunfo.

Y ya que hablo de triunfo dicen que el que alcanzó en la Habana Cuba en el albero ‘Carlos III’ todavía se recuerda y me cae, que a haber sido usted un fregonazo por lo que ganó tanto dinero como para hacerse de su propia Plaza de Toros en la capital azteca la que llevó el pomposo nombre de ‘Bucareli’

Yo no quiero a Mazzantini
Ni tampoco a Cuatro Dedos
Al que quiero es a Ponciano
Que es el rey de los Toreros

¡No hombre, ni duda cabe Don Ponciano! que era usted rete famoso con razón ese otro grandioso que lo fue el grabador y caricaturista Don José Guadalupe Posada lo popularizo hasta las nubes cuando le pinto en aquel memorable periódico de ‘El Hijo del Ahuizote’ y si más fama queremos pues ahí  queda el hecho de que un refino de pura manzanilla que llegaba de la España le puso como etiqueta un retrato de su menda.

Oiga Poncianito, todo eso esta muy bien pero lo que como que no me cuadra, es que ya hinchado de lana dicen las  lenguas de doble filo le dio por ahorrar en su función de empresario y empezó a darle a la afición ‘gato por liebre’ o más bien novillejos por toros <como que se adelanto retearto a la época> ¡No la joda Ponciano, también que íbamos! y bueno esto es tan serio y lamentable como para que los empresarios de ahora ¡claro! a los que les quede el saco ‘echen sus barbas a remojar’ y se miren en el ejemplo de Ponciano al que la afición abandono hasta vaciarle los tendidos de La Plaza de Bucareli y como torero aquel charro que fue un verdadero ídolo se tuvo que refugiar haciendo empresa en plazas provincianas de baja categoría.

Fue tal la debacle del popular personaje que no le quedo más camino que arrimarse a las botellas hasta acabárselas todas y éstas acabárselo a él, lo que sucedió en 1899 cuando se palmo y solo así bien tieso pudo retornar a la capital, eso si en calidad de fiambre que como buen guadalupano descanso en el panteón del Tepeyac donde cuando lo que dejaron los gusanos fue exhumado y se llevaron el recuerdo a la ganadería de Atenco haciendo bueno con ello, eso de rendirle tributo a la tierra que lo vio nacer.

Y mire ‘Don Bigotes’ ahorita que he dicho nacer apenas el domingo 16 de enero de este 2011 se celebró la onceaba corrida de la Temporada Grande en una plazota que lucio hermosamente con la mitad del graderío que le cabe a la México retacada de taurinos, aficionados, publico, villamelones bueno de todo, lo que fue provocado al conjuro de beatificar a ese rejoneador que lo es Diego Ventura torero grande sin ser inmenso todavía o cuando menos no lo demostró plenamente y es que por momentos parece tan facilote en su cabalgar y en su ejecutar que le cuesta trabajo electrizar los tendidos y con ello hace bueno aquello ‘Que ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre’ así que sería bueno tomar a Dieguito con un poco de mesura y esperar que la próxima vez que venga por Insurgentes se columpie por debajo de La Puerta del Encierro que es la que consagra.

El que si ya anda muy cerquita de la popularidad sólida es Uriel Moreno ‘El Zapata’ quién como emanado de las entrañas tlaxcaltecas chorrea el aguamiel de la sabrosura torera, bien curada con un fuerte sabor de mexicanidad lo que sin empacho me lleva a predecir que en ‘El Zapata’ se haya el nuevo torero que la tierra está esperando ojala no se vaya a pandear en la caminata y en cambio aprenda a venderse más y mejor dentro y fuera del ruedo.

Y del guapísimo de Mauricio Moret aquel muchachote  el de la maseta engominada y la percha lustrosa, el que conquistaba con su sonrisa angelical que regalaba cada vez que se zumbaba por la faja al ‘Chon lagañas’, nos lo desaparecieron al más puro estilo de la maldición gitana la que deja a los hombres viendo visiones en el purgatorio donde el olvido va cobrando a sus victimas los pecados, sean de ellos o de quienes los rodean,  como los que este domingo fueron incapaces de centrarlo y acicatearlo para que a como fuera evitara la catástrofe ¡Me cahis la mar salaá!





miércoles, 12 de enero de 2011

LA DÉCIMA DE LA TEMPORADA ENERO 9 - 2011

Doña Graciela Olmos
 ‘La Bandida’ mujer enamorada de la fiesta,..  Mecenas de toreros y confidente de figuras del toreo que gozaron
de su Casa de Suripantas frente
al Toreo de la Condesa

<Hablando de mujeres y traiciones se fueron consumiendo las botellas, pidieron que cantara mis canciones y yo cante unas dos en contra de ellas> diría el michoacano Martín Urieta, de las mujeres obviamente no de las botellas que la más canija es una diosa como tampoco todas las mujeres son traicioneras pues las hay peores y mejores y en su valer son equiparables con los ‘gachós’ en casi todo menos definitivamente en el vestir el sacro terno de luces que les debería de estar vetado no por falta de valor sino por mancillar un rito  propio del hombre cojonudo donde una de las retribuciones es la conquista y la idolatría de las hembras como consecuencia de jugarse la vida al adorno del arte y la entrega de un hombre que  se eleva por encima de un Dios llamado toro,  y es que el respeto a las tradiciones y al clasicismo ¡Es el Respeto! Como también se deben respetar las costumbres que nacen al cobijo de la femineidad ¿o será cachonderia? Como por ejemplo  el parir,  y las artes inherentes al metate y al petate, y todas las que van bien con las enaguas como añillo al dedo y no por esto se vaya a pensar que  rubrico la misoginia taurina en todos sus brotes  ¡No! solamente en la ejucion de luces y alamares ¿O que a las toreras el rito de apretarles los machos, lo vamos a cambiar por el de apretarles los ovarios o las tetas? ¿O que chingaos? Y en lugar de pasarse al toro por la faja se lo pasaran ¿Por el liguero o por el corpiño? Por lo demás soy un admirador y alabador de mujes que con su actuar y su conducta han sido lentejuelas en la vida de toreros, ganaderos, cultura y sobre todo en el adorno que por siempre le han brindado con su presencia al tendido.
Y ya metido en los encajes de las hembras se me trepa al tintero con justificación y derecho de ser recordada esa mujerona que lo fue  la bautizada  como Marina Aedo y rebautizada por ella misma como Graciela Olmos y encumbrada a los altares de la gloria como ‘La Bandida’ mujer revolucionaria en el más amplio sentido de la palabra nacida en 1898 y enfriada en 1962, es oportuno subrayar que lo de ‘La Bandida’ no le viene por sus malas mañas, sino por las de su ‘viejo’ a quien mentaban ‘El Bandido’ cuenta la leyenda que ‘La Bandida’ fue mujer respetada por los presidentes desde Calles hasta López Mateos con la excepción de Cárdenas a todos lo conoció cuando apenas empezaban a trotar.
¿Y por que no habrían de respetarla? Pues porque cuando alguien se dedica a regentear ‘Güilas’ pues como que no es muy bien aceptada sobre todo por la sociedad moralista y cuando en su ‘Casa de Putas’ se expendía de todo, pues mucho menos y cuando además Doña Madrota era una mujer que a través de sus corridos arremetía contra medio mundo, eso si, de ‘los gallones’ pa’arriba y que además gozaba e imponía su ley e influenciaba en todos los ámbitos del país, pues todo ello era seña inequívoca que estábamos ante una mujerona que el día que nació se rompió el molde.
Más si a todas esas pirotecnias le sumamos que su legendaria ‘Casa de Meretrices’ y también ‘Nido de Lilos’ (Recuerditos Ámbar ¡nadie tan chulo como tu!) se encontraba situada ombligo con ombligo con la histórica Plaza de Toros del Toreo de la Condesa precisamente en la calle de Durango, por lo que resulta fácil imaginar que Doña Graciela era visitada por taurinos de prosapia y sobre todo por toreros desde los de la legua hasta los figurones y es que Doña Graciela era antes que nada una mecenas de toreros  y además cobijadora en su ‘Leonero’ de los hombres de seda y oro quienes con su presencia se convertían en luminarias de atracción de ese lugar mágico que se encontraba frente a lo que hoy es el Palacio de Hierro, por cierto cuyo dueño es  el  ganadero y empresario más importante de este país Don Alberto Bailleres, pues monopolio como el de él ¡No hay otro!, bueno el caso es que por la Casona de ‘La Mami’ o ‘La Reina’ como solían los allegados mentar a  Gracielita se veía a figurones de la talla de Manuel Rodríguez ‘Manolete’ quién como era aficionado a todos los excesos de la vida como los que relucían en ‘Casa de la Bandida’ pues hizo del prostíbulo uno de sus sitios predilectos y se sentía tan aquerenciado ahí y gozaba tanto de las bohemias y los cantares de Graciela Olmos que en señal de gratitud una noche le regalo una finísima guitarra que ex profeso trajo de España para la señora, la cual más tarde La Bandida regalaría a Marco Antonio Muñiz para que este se fuera a cabalgar por los senderos de la gloria.<Quien sepa de amores que calle y comprenda>
Mención y lugar aparte merece desde luego el consentido de la casa Luis Castro ‘El Soldado’ de quién fue su confidente  y estaba tan encariñado  con la ‘Mexican Madame’ que muchas tardes en la recamara de la señora esa que estaba atrás junto al arbolote de follaje cobijador se vistió de luces el ‘Torero de Mixcoac’ y nada más se atravesaba el camellón y ya estaba en la Puerta de Cuadrillas de donde regresaba a lamentar o a celebrar las tardes que dejaban huella en correspondencia a esa veneración que Luis Castro sentía por ‘La Olmos’ esta le compuso su corrido al que titulo ‘Soldadito Valiente’.
Híjole que a todo dar que ante lo poco o nada que los toreadores Manolo Mejía, Pedro Gutiérrez ‘Perico Capea’ y Mario Aguilar dejaron de hacer ante los toros guapetones de Real de Saltillo en la décima de la temporada pues hubo chance de recordar a Doña Graciela Olmos ‘La Bandida’
‘Y hablando de mujeres lo que si ¡No tuvo madre! fueron los nombres con el que criador de los animales bautizo a sus toros con nombres idénticos a bureles que mataron o provocaron la muerte de toreros, hay muchas formas de llamar la atención desde luego la mejor en el ruedo hubiera sido que los toros de la ganadería de Real de Saltillo criados por Carlos Peralta Quintero hubieran sacado un ápice de bravura, pero como esto no siempre es posible y menos cuando la crianza de los bureles es de dudosa reputación, pues con alevosía  y premeditación se busco que los animalotes llamaran la atención, lo que si logró el ganadero… con repulsión.


miércoles, 5 de enero de 2011

LA NOVENA DE LA TEMPORADA 2 ENERO 2011

Un Chato que fue ‘El Torero de México’ llamado Alberto Balderas, en un pleito con Silverio Pérez  encontró el ‘Compadrazgo de la amistad’ que murió al morir,  un año viejo.
Hace años un novillero a quién creo lo mentaban como el ‘Ojos Brujos’ de apellidos muy pomadosos, guardaba una amistad muy cerrada con Alberto Balderas, cosa que sucedía por el año de 1936,  año en que precisamente el novillero debutó en aquellos ‘Jueves Taurinos’ del toreo de La Condesa más lo anecdótico, fue que el torero nuevo se vistió de luces para afrontar el desafío torero en los altos del Café Tupinamba que eran las oficinas de una compañía aseguradora que en aquel entonces se denominaba centralmente como La Comercial propiedad del magnate de las oleaginosas Don Liberto Senderos, el caso es que el ‘Ojos Brujos’ frecuentaba rutinariamente la casa de la familia Balderas que se encontraba en las calles de Copenhague atrás exactamente del Hotel Aristos pues formaba parte de la caterva que acompañaba al matador Balderas y por ello pues conocía vida y milagros de Alberto y por muchos años este escribano se la paso escuchando anécdotas a granel del ‘Torero de México’ el que un día por estas fechas de los últimos del año pero de 1940 perdió la vida en la cuerna de ‘Cobijero’ de Piedras Negras.
Las platicas sobre aquella tarde trágica se sucedían debido a que el novillero referido le clavo un hijo a una rubia de cascos ligeros, (De aquellas del Bataclán) escuincle que a fuerzas de nostalgia y vagancia llego a empuñar la pluma con grado de cronista de la legua, por lo que el machaqueo sobre la cornada de Balderas engroso y de ahí hoy recuerdo que el tal Brujo vivía a unos metros de aquella casa que ocupo Silverio Pérez en la colonia del Valle y más pasos pero no muchos  de la casona- museo- taurino de Don Celerino Velázquez  o como se llamara el padre del famoso ‘Abuelo Velázquez’ en cuyo museo fue a parar por mucho tiempo el terno canario amarillento recamado en plata con el que palmó Alberto Balderas, ante esa relación de aquel novillero del embrujo  que lo unió fuertemente tanto con Balderas como con Silverio, es que años después en el libro ‘Silverio Pérez, diamante del redondel’ se recogen algunas anécdotas de primer testigo que protagonizaron estos dos torerazos y en el que resaltan el del pleitazo que terminó uniéndolos en un ‘Compadrazgo de amistad’, el de la última tarde que alternaron su travesía de fin de año y cuando a minutos de su muerte ‘El Compadre le desea suerte al ‘Chato’ pero sería en el otro mundo….
Así pues en el libro se lee que estando en la ganadería de Don Heriberto Rodríguez allá mas o menos por principios de lo años cuarenta y ya jalados por los tequilas y el tlachicoton Alberto Balderas saco a relucir que para él, el  mejor  torero del mundo lo era Rodolfo Gaona ‘El Indio Grande’ (al que por cierto el Rey Alfonso XIII le bajo la vieja) a lo que Silverio replico proclamando a Fermín Espinosa ‘Armillita’ como el más grande,  Balderas replicó <eso dices porque el te hizo torero>  esto calentó mucho más ‘Al Tormento de las mujeres’ quién le escupió a gritos a Balderas < Además  cuando hables de los grandes toreros tienes que hablar de mi hermano Carmelo> lo que como respuesta por parte de Alberto recibió un <Yo toree con el y no era torero sino un loco> en ese instante retumbo el bravío grito de ‘Cierren las puertas señores’ las mesas y la sillería volaron para dar campo a la arena y que los toreros se partieran la madre a gusto mas como a la mano estaban los estoques, las puyas y las puntillas el doctor Joel Marín previendo que aquello terminaría en un destazadero, pues impuso su respeto y dio por terminada la refriega antes que empezara a correr la sangre, luego  el tiempo se encargaría de engarzar a los artistas que tenían en común el darse a querer fácilmente y por cierto amigo ¿Para usted quién fue mejor torero Gaona, ‘Armillita’, o Carmelo?
El incidente fue más que aprovechado por los taurinos de escritorio quienes desaforadamente buscaban montar carteles con los nombres ‘pugilísticos’ mientras que éstos pronto dejaron en el olvido aquella faena, eso sí el incremento de sus honorarios se dejo sentir con punch, así llegó la tradicional Corrida Navideña en la tierra de la corregidora la siempre señorial ‘Opalina Queretana’ el 25 de diciembre de 1940 la que despacharon los toreros imantados después de lo cual regresaron por vía terrestre pasaportando galones de coñac pues la fecha así  lo ameritaba ya que Silverio esa tarde había colofonado una dura temporada  en la que hubo de todo, no así Alberto Balderas que todavía tenia que cumplir con el compromiso que había adquirido de alternativar al joven Andrés Blando ante el testimonio de José González ‘Carnicerito de México’ lo que sucedería con una corrida de Piedras Negras, aquel 29 de diciembre de 1940 en el albero de La Condesa.
Contaba el legendario y siempre bien recordado Don Pedrito Yllana mandamás de aquel histórico restaurante ‘El Tío Luis’ que el día previo a la corrida luctuosa acudió al lugar ‘El Torero de México’ en compañía de una noviecita mostrándose parco, distante, preocupado ¿<Presentiría a la parca?.
Así llegó la aciaga tarde y Silverio que ya andaba de asueto taurino, acudió a La Condesa a desearle suerte a ‘su cuate’ quién se hallaba más esquivo e incomodo que nunca en un trance en el que sin duda estaba pasando aceite cortado, salió el tercero de la tarde de nombre ‘Cobijero’ piedranegrino que en el orden le correspondía a ‘Carnicerito de México’ pero que el destino lo tenía marcado para que se llevara a Balderas a la gloria, el toro lo pescó por el sobaquillo, lo hecho a los aires y espero a que cayera para meterle el pitón zurdo en aquel cuerpo  acanelado y partirle el costillar, destrozarle el hígado y perforarle el pulmón para que Alberto por su propio pie llegara al burladero y  balbucear ‘Estoy muerto’
Y si eso sucedió hace setenta años, el domingo pasado como hace mucho tiempo que no vemos a un paisanito primero con el arraigo de aquellos dos y menos con el hambre de triunfo que se traduzca en pasión y jalón en los tendidos y ya de lo del ruedo pues seguir lamentando que se vuelva a traer  a la Plaza México una corrida de Carranco que está sólidamente confirmada como una ganadería de  dudosa estirpe que se inclina más por lo menos y el cartel como faja de buñi cincuentona, ‘guanguengue’ y  descolorido y así pues lo mejor es abreviar y olvidar la novena de la temporada.

El Bardo de la Taurina
Un iluso que todavía cree en la Fiesta

martes, 28 de diciembre de 2010

Octava de la Temporada 2010

‘El Duque de Otranto’ y  ‘El Duque del Albero’ cronistas de la Sociedad y de la Torería, a los que se suma  ‘El Duque de Seda’  Guillermo Martínez quien iluminó la tarde navideña con Faroles Tapatíos.
Allá cuando este país era esplendoroso, cuando decir México era sinónimo de grandeza  de glamour en lo torero y en lo social, un personaje pintoresco a quién en el mundo del ‘Rococó’ se le conocía como El Duque de Otranto el cual trascendió a la vida dorada de ‘La Ciudad de los Palacios’ entre otras cosas porque desde su barrera de  cronista y escribano  en los tiempos gloriosos  del  periódico ‘De la Vida Nacional’ Excélsior, se dio a la tarea de ordenar, clasificar y poner a cada quien en el lugar, si es que sus apellidos le daban derecho a ocupar un escaño dentro  de la columna de la Sociedad Mexicana a cuya Biblia de identidad llamo ‘Los Trescientos’ y posteriormente modificó para quedar como ‘Los Trescientos y algunos más’.
Debo aclarar respecto al numero mágico que siempre me pareció excedido y aún hoy me brinca en exceso, pero bueno, ese era el criterio del Duque de Otranto  el cual se supo a través de la clásica novela de Luis Spota ‘Casi el Paraíso’ que el añadido   ‘y algunos mas’ a la famosa columna de sociales que publicaba el Duque de Otranto se debió a que para que el Conde Hugo Conti se dignara desposar a una paisana de los mexicas, pues ésta debía de pertenecer sin ecuanon a la sociedad mexicana que respaldaba el Duque, lo que evidentemente no sucedía con la infanta del señor ‘Romandia’ el que sea dicho todo hacia suponer su verdadero apellido era el de Perrusquia y como el ensortijamiento no se daría sin el aval de la Sociedad Mexicana pues el acaudalado futuro suegro entro en negociacione$ con el escrupuloso, dictaminoso y pomposo cronista y ya usted imaginara el desenlace.
Pero no vayamos a pensar que esas habas de que los ‘pomadosos’ puedan ostentar orgullosos su pedigrí certificado, tan solo se da entre la gente o los lugares de la socialite no, no, no, entre la gente de la tauromaquia también se da y es que la clase o lo bien cortado, no es privativo más que de los  fuera de serie,  personajes que tienen algo, medio o poco que aportar y eso los hace distintos y si no, que no los cuente El Duque del Albero, personaje torerístico que se eleva en el inframundo de cabaretuchos opíparos en gozos y sufrimientos como  ‘La Linterna Verde’ que la noche de inauguración fue honrada con la presencia  de Pepe Guizar y la graciosidad de Manolín y Shilinsky’, ‘El Burro’ que tuvo pista a modo para que le sacara brillo ni más ni menos que Adalberto Martínez ‘Resortes’, ‘El Bagdad’ sitio visitado cuando la marmaja no daba para más por el padrotillo de Mauricio Pérez Yazbeck (Garcés), ‘El Agua Azul’ donde el gallo grande era el nevero de La Lagunilla, Rodolfo Casanova a quién en el infierno de los madrazos lo mentaban como ‘El Chango’, ‘Los Bohemios de Oaxaca’ que coincidentemente se situaba en la calle de Cuba y fue ahí donde en 1930 cuentan se popularizó la imprescindible ‘Cuba Libre’ a  .35 ctvs. el pegue, ‘El Leda’ asentado pezón con pezón con los famosos Caldos de Indianilla’, en el ombligo del paradero de los tranvías por cierto el cabaretucho luego se transformaría en ‘El Club de los Artistas’.

Así El Duque del Albero  va encontrando la verdad desnuda que en otros lugares se viste de seda y oro y  encuentra la ‘Puerta Grande’ bajo nombres diamantados como ‘El Ciros’, ‘El Social’, ‘El Rio Rosa’, ‘El Patio’, ‘El Waikiki’, ‘El Chez Raulito’, ‘El Intimo’,   lugares todos ellos, donde nuestro personaje  acuño una y mil vivencias y padroteo otro tanto de historias ciertas y no ciertas, que se tramaron entorno al mundo del cuerno que también lo ha sido de la noche y la bohemia, pues no habría manera de entender  a un torero que no huela a ‘Vino, tabaco y mujeres’ y que desde el presente y más con el paso de los ayeres, han servido para darle a cada quien un lugar dentro de la fiesta de fiestas.
Ahora nos dice El Duque del Albero  que lo que más ha perdido la Fiesta Brava es el respeto por si misma, pues hoy se ha esfumado mucha de su verdad que es en la esencia misma en cuyas entrañas debería de brotar lo más puro y sin embargo lastimosamente hay que aceptar que hoy mucho del todo nace distorsionado de origen y como dijera el ranchero allá en el Rancho Grande, ‘Árbol que nace torcido, jamás su rama endereza’ y yo agregaría ‘Que en esta fiesta ahora no hay frutos, porque hace mucho se dejo de sembrar y cuando se sembró, la tierra ya no era fértil’.
Total que si no es por una causa, es por otra, como ocurrió el domingo de la octava en la México donde todo en el papel estaba dado como para  recoger bellotas, pero algo falló o más bien varios factores se desconchavalaron y la fiesta fue muy bonita como postal en el ruedo, mientras no entró en movimiento y repito en el albero porque en el graderío la entrada fue normal, es decir, paupérrima, así que solo decir que la Corrida de Toros de San Marcos, fue eso, una corrida de auténticos bureles, con el agravante de que fueron unos canijos callejeros que salieron del túnel a imponer su ley del mal, sin dar abiertamente la pelea como correspondería a quienes nacen bajo los blasones de la casta y la bravura y lo lograron pues en general fueron a contra estilo para cualquier tipo de toreo y es que así son los pandilleros y que pena porque en el cartel estaban dos guadalajareños que lo son Guillermo Martínez y Aldo Orozco a los que no se pudo gozar en su real dimensión, aunque eso si Guillermo Martínez el sobrino del ‘Zapopan’ inventor de suertes y aromas nos regalo el ‘El Quite del año’ forjado en oro puro de 24 quilates, que para la historia quedará en los anales como ‘Los Faroles Tapatíos’ que encendió Guillermo Martínez ‘El Duque de Seda’ una tarde navideña y de Orozco solo decir que mostro aptitudes de fildeador pues siendo fechas de alegoría el juez como ramo de novia  desde el balcón aventó una orejilla culera que le cayó a Aldo y por no dejar, constatar que también desfilo Ruiz Manuel un torero español,  que ni aún siendo gato bodeguero, se comió un guisado.

El Bardo de la Taurina
Epilogando una década vieja de un siglo nuevo.

martes, 21 de diciembre de 2010

SÉPTIMA DE LA TEMPORADA Dic. 19 - 2010

Héctor Castillo Abreu, un juncal que con su pasión a la fiesta mantiene vivos los ideales de José Álvarez ‘Juncal’ Matador de Toros; Seres taurinos de tiempo completo  que en ‘La  México’ son una especie en extinción.
Y en el ruedo tan solo ‘La Soledad ’
y un séptimo cajón.
Uno llega a ‘La Finca’ la que coquetonamente se presenta con la gitanería de la azulejería hispana que con su sabor lo guía  en automático hasta el ‘Bar El Quinto Toro’ donde nuestro personaje el maestro Don Héctor Castillo Abreu envuelto en el aroma londinense,  la tradicional lavanda Yardley nos recibe con esa percha tan de él y tan de la torería, esa que lo llevó en los años mozos a debutar en la ‘Plaza Carmelo Pérez’ y luego convertirse en uno de los personajes estelares del Café Tupinamba pues Don Héctor y su caterva formaban parte de la escenografía del legendario recinto de la calle de Bolívar, desde donde tras lidiar los cafés lecheros y  darle vida a la tertulia, se planeaba la tournée de la noche la cual se remataba  muchas de las veces en la temible ‘Le Rat Mort’ allá por los rumbos de los callejones de Jiménez y Echeveste en el Barrio de San Miguel donde las buñis de medias seda  le imprimían luz a la noche que en las más de las veces no moría y menos cuando Don Héctor y Rafael Gil ‘Rafaelillo’ andaban de vena, que era casi diario.
El bar ‘El quinto toro’ es de un taurinísmo contagioso y me imagino como se habría visto Manuel Benítez ‘El Mechudo de Palma del Rio’ enfundado en ese terno que hoy pende en las paredes del refugio bohemio,  por el cuello delgado y verdoso del fino cristal se escapan los aromas del Vega Sicilia que no nada más es una joya de la vitivinícola sino que es un auténtico elixir de dioses y es que Don Héctor es un Dios de la torería y por ello bebe como los elegidos, que en muchos de sus accionares ha dejado impresa su huella como lo fue en la vida de aquel chamaquillo llamado Julián López Escobar ‘El Juli’ el cual sin el apoyo de Castillo Abreu ¿quien sabe si hubiera despegado? y por ello es que en algún lugar de la finca en testimonio de gratitud ‘Juli’ firmara el tablero que perpetua la cabeza de aquel novillo  que el de Velilla de San Antonio barrio madrileño matara en tierras aztecas en aquella, era primera.
La platica a veces bien hilvanadita y otras de sorpresa en sorpresa, de las mil anécdotas a los pasodobles, a los tangos que también es pasión en la vida de este hombre para el que no hay secretos, que  conoce como la palma de su mano al toro, su crianza y todos los terruños donde se desenvuelven, así como las plazas donde se lidian, a los toreros a los que disecciona con microscópico detalle, sabe causas y porque de los renglones torcidos de la fiesta, no es de halago fácil pero tampoco regatea méritos y reconoce que la personalidad en la fiesta es espejo de la grandeza de la que él es ejemplo.
Don Héctor tiene más que todos en taurinísmo y por ello ya estamos hablando de la novela bíblica del escritor Jaime de Armiñan ‘Juncal’ que  es la bandera que anhela izar cualquier taurino ¡Sí! porque ser un juncal, es el sueño dorado que en democrática ejecución envuelve lo mismo a los de abajo que a los de arriba, porque así fue José Álvarez ‘Juncal’ matador de toros que allá cuando el siglo pasado se partía como toronja por la mitad, también un toro le serruchaba las entrañas a nuestra leyenda y lo quitaba de vestir de ‘focos’ ¡Na ‘ma! A aquel torero que le había hecho la faena a la guaperrima, burguesa y distinguida de Julia Muñoz cordobesa a la que ‘Juncal’ le clavo dos hijos benditos afortunaos y envidiados, y es que dígame uted si tener una hija que se dedique a darle vida al elixir de la vida que lo es el vino ¡pué si que es cosa mayor! y si a eso le agregamos que el hijo de ‘Juncal’ Manolo Álvarez  ha sido torero majo y por momentos pargón que aquí ‘antre nu’ no fue ni la sombra del padre, pero bueno fue torero y eso es un privilegio y  por esa cosas que se dan entre macho y hembra, pues las cosas de las sortijas no duran toda la vida y ‘Juncal’ tomo el olivo.
Más como pa’ un torero eso de las gachís se da como flor en maceta pues ‘Juncal’ se agencia pa’ si a Doña Teresa Campos sevillana que  cobijo al Matador de Toros y lo acurruca entre la frondosidad de sus tetas,  le da de comer en la montera del deseo recompensándolo con el parné debido y es que hacer feliz a una mujer holgada en años tiene su guasa, pero que un torero le exprima las mieles de la pasión eso ya otra cosa, no confundir el lidiar por la cara a que a usted señora, le tire un polvete un Matador de Toros, porque eso vale un costal de billetes, pues ya lo dijo el juncal de la bohemia ¡El que quiera azul celeste, que le cueste!
 Y como no puede haber un Quijote sin su Sancho Panza, pues a la vera de ‘Juncal’ camina su inseparable ‘Búfalo’ Vicente Ruiz limpia botas del Café Español  que en la novela brilla con luminosidad propia  ya  que a cada latido da un palpitar de lo que es la amistad.
Y volviendo a la amistad Don Héctor créame que no he conocido un hombre que primero sea taurino de tiempo completo y que aparte de ello tenga abierta su finca al amigo que además es un privilegio de tres tercios pues si a la amistad y  al arropo le sumamos las cátedras que usted brinda a quien se acerca a su fogón, pues si que es una lidia completa que siempre será insuficiente pues de esto del torero jamás se termina de aprender y yo de ‘Juncal’ como de usted, he aprendido que hay de Taurinos a … taurinos.
Chanelar con ustedes  ‘Juncal’ y ‘Don Héctor’ es encontrar  en ambos dos,  a la par la igualdad de la similitud que se juntan y por ello  no hay diferencia alguna, porque el arte jamás conocerá de nacionalidades.
¡Tomo Nota!
Y  como decía ‘Juncal ‘La prisa pa´los delincuentes y pa´los malos toreros’ por eso me voy despacito como se fue la séptima de la temporada donde todo se hizo tan despacito que a los toreros todavía no lo vemos ¿o será que pasaron de noche?  Eso si, los tres juntitos porque entre todos no se hizo uno y que no me vengan que el español Matías Téjela corto una oreja, cuando lo que debió de cortar es el rabo, que Luevano toreo con sabor, sí, pero insuficiente para un banquete y que Juan Chávez estuvo voluntarioso pues  era su obligación y ante eso, ¿queremos que los aficionados vayan a los tendidos? Para estar solos con La Soledad o a expensas de una dádiva de séptimo cajón ¡Ni que fueran taurinos de tiempo completo! O cuando menos, aficionados de corazón.

Bardo de la taurina.
Soñando con un Vega Sicilia


lunes, 20 de diciembre de 2010

Sexta de la Temporada Diciembre 5 - 2010

A como sea el francés Sebastián Castellá le devolvió la pasión a la Fiesta Azteca.
Gitano mayor Joaquín Rodríguez ‘Cagancho’
Por estas fechas en el que el fanatismo de los profesadores se desborda por una imagen virginal de ascendencia Española que en 1326 se la había ‘aperecido’ a un pastor que buscaba a su vaca extraviada  y le pidió que le levantara una iglesia <Cáceres España> (¿Alguna duda que las figuras desde siempre nos llegan de España?)
No podría yo dejar de subrayar mi culto a la amistad que  desborda ese gran taurino  que certifica su nombre como Don Gabriel Lejtik González  del que su sangre por el caudal paterno nos llegó de Rusia previa escala histórica en Argentina, usted Maestro Gitano Joaquín Rodríguez ‘Cagancho’  se estará preguntando ¿y por que eso de histórico? pues porque le platicaré que cuando los judíos rusos llegaban a la tierra de Perón & Evita no se registraban, ni menos lo hacían con sus críos que nacían a la sombra de la leyenda de Martin Fierro, esto obedecía al temor de que fueran deportados o algo peor, mas el padre de Don Gabriel Lejtik tuvo el valor como torero valiente de ser el primer judío que se registro oficialmente por aquellas tierras ¿Dígame si eso no es algo histórico? Como también lo es que Don Gabriel sea hijo de una de las mujeres mas guapas y distinguidas que ha dado Guadalajara, por cierto era tal la belleza y la personalidad de Doña Gracielita González Dávalos que dictaba moda en aquellos años en la ‘Perla de Occidente’ donde las mujeres  primorosas eran una constante, pero no se crea que su fama ahí quedaba ‘Na’de eso’ pues la doña, día tras día, cuando las manecillas del reloj se abrazaban se servía un jarrito tequilero y se metía a guisar  siete platillos regionales para  que  fueran lidiados en faena de lujo por la parentela y los allegados que echaron a volar su fama ¡Esa si  era una mujer de bandera!
Y ya que de baranda le he dado aplicación a la palabra personalidad ¡Me cae de madre! que ninguna como la suya gitano en la que en adulación a ella, una tarde que usted apenas asomaba  por la ‘Puerta de Toreros’ dijo su progenitora  <Con esa Percha que tiene mi niño ¿todavía quieren que además toree? ¡No jodais!> hablando de perchas siempre habrá que recordarle con sus trajes o en tonos muy pasteles o muy oscuros, negros, azules marinos, y los malditos granas con los que los diamantes en dos ocasiones le partieron sus carnes morunas y por ello jamás los volvió a lucir.
Oiga maestro yo siempre me he preguntado ¿Si usted fue tan grande dentro de los alberos como lo fue fuera de ellos? pues mire eso de haber llegado a ser ‘El Asesor oficial Taurino del Presidente de la República’ ¡Solo usted! ¿Se recuerda como se dio aquel suceso? Cuando eran tiempos en que usted andaba corto de parné, pero como su viveza era tan grande como su fama  y sabedor de la afición que el Licenciado Adolfo López Mateos guardaba por las corridas de toros, además de ser ‘El Presidente amigo’ pues se las ingenio para que a través de sus muy cuates como Don Carlos Trouyet ‘El Coyote de oro’ que aparte de ser el mero, mero, petatero de Teléfonos de México, también fue ganadero de la dehesa de ‘San Carlos’ la que creo se la compro en breña y bravo a Pepe Ortiz el  ‘Orfebre Tapatío’ y de la cual usted fue administrador, bueno el caso fue que la cita para ser recibido en sesión de acuerdo presidencial se concreto previo a lo cual usted apersono su percha en la siempre histórica Cantina del Nivel en cuya barra destartalada  oliente a orines y desinfectante barato, consiguió que le fiaran unos traguitos ‘Pa’ eso del valor’ la reunión con Don Adolfo concluyó, sus pasos gitanos se encaminaron hacía la cantina en Moneda y Seminario enfrentito de Palacio Nacional y con esa voz tan cachondamente agitanada hasta rayar en la seducción, ordenó <Ahora si, una botella de brandy y viandas a lo grande, que están ustedes ante el Asesor Taurino del Presidente de la República>, me recuerdo que esto lo platicó una tarde en que le ahorcaba las mulas de seises a los adinerados y todavía se daba el lujo de jactarse que antes de salir de aquel encuentro en Palacio Nacional ‘tuvo la gitanería’ (aquí le llamamos cinismo) de solicitarle al ‘preciso unas monedas para poder ir entrando en funciones y no obstante de ello, aparte quedo a deber la botella del elixir de uvas jerezana ¡Era usted un Tío con toda la barba!, Olé , Olé y Olé.
Y también recuerdo Maestro ‘Cagancho’ que en unas de aquellas tarde de dominó que por años se multiplicaron en las que usted alternaba,  les dio por hablar de sus aventuras de extranjería y echando la mente pa’ atrás hacía referencia a aquello cuando por medio de Dolores del Río fue convidado a trabajar unas escenas en Hollywood en donde el director le indicó después de la bienvenida y los brindis con burbujas champañeras, que usted se debería de presentar en el set al día siguiente muy, muy de mañana y es en ese momento fue cuando usted acuño para la inmortalidad su famosa frase <Trabajo que no da pa’ levantarse a las doce del día, no es trabajo.>
Otra más de sus gitanadas cuando alguien le pregunta ¿Si usted hablaba inglés? Y con voz sorprendida, contesta <Ni Dios lo permita> y que tal aquella aventura cuando usted fue a dar cátedra gitana a Tijuana y como le agarró tanto saborcillo al ‘Wiky’ se cruzó al otro lado donde se compró una caja y al pasar la línea (frontera) un Vista le preguntó ¿Qué era lo que contenía la caja? Y usted al desdén le contesto ¡Pué Agua! El oficial pidió abrir la caja de marras y descubrir que en ella venían doce botellas de Whisky inquirió ¿No que era agua? Y usted con esa su gitanería exclamo <Osu que se ha convertido en Agua Bendita… ¡Milagro, Milagro!> más como no recordar una ocasión que estando usted en casa miró una fotografía familiar detenidamente y me dijo a través de sus ojazos verdes jade <Nunca trates de hacer a un hijo torero por obligación o por gusto de padre, a lo que yo le conteste ¿y su hijo Joaquinillo? Y sin pensarlo exclamó ¡Ese no es un hombre!, ¡Ese es un Gitano!>
¡Ay Maestro! ya casi el tiempo me quiebra y no le he platicado que ésta tarde retorno a  La Plaza México el torero ‘Napoleónico’ Sebastián Castellá, como por ahí, en su encíclica semanal lo llamara ‘Puntillero’ del que sin empacho digo que es un ‘Mounstro’ en taurinismo, cultura y pasión ¡Bueno Don Joaquín! Pa’ el caso, es que este Sebastián Castellá  ha armado ‘La Marimorena’ con su aparición en la Plaza México, en contubernio o como sea, con el burel ‘Guadalupano’ y con el Juez el licenciado Jorge Ramos y créame maestro que lo que éstos tres artificies han provocado no es cosa menor, pues fíjese hasta donde las aguas se han salido de ‘madre’ que ya se han acuñado en torno a la faena del indulto frases preciosas como <Uno no se dedica a buscar el negrito en el arroz ¡Que tarea tan miserable!> de la autoría de la periodista y taurina Nadlleli Batista del portal ‘Opinión y Toros .com y también del programa ‘Toros y Toreros’ el que por cierto ya esta cumpliendo 38 años al aire, en la televisión, se escucharon algunas citas como <Aficionados Recalcitrantes e Intransigentes>, en el radio la cosa también ardió confusamente y bueno yo estoy tirado a la borrachera sentimental porque la ilustre y sabia taurina ‘La Juana de Arco de la Tauromaquia’ y disidente de los Bibliófilos Taurinos la maestra Doña Gabriela García Padilla me recalcó que conmigo <No se puede hablar de toros> (bueno espero que esto solo sea por cuestiones taurinas) y no porque ‘Los de abajo’ seamos algo más que ignorantes.

Pero usted se preguntara ¿Y a que viene tanto desmadre? Pues a que un figurón del toreo mundial llamado Sebastián Castella acuño una obra de Arte tan grande, como la propia plaza monumental, nada más que lo hizo en estado pecaminoso es decir ante un ‘Toro de Regalo’ ¡Maldito Pecado!, ¡Puritanos del infierno, habitantes de los renglones torcidos del toreo!,  luego el torete tenia los pitones abiertos como tetas desparramadas, además como el torero esa tarde había matado a sus dos mirruños con unos sablazos fundilleros pues no quiso arriesgarse a destaparle las almorranas al animal y toreó al publico y éste al juez y entre todos decidieron perdonarle la vida, pasando por alto los principios básicos que se requieren para que un toro sea indultado y esto en tierra ‘Guadalupana’ es un pecado, aunque con la omisión se le haya salvado la vida, a ‘Guadalupano’.
Y pa’ acabarla de rematar ahora ya se organizó una cruzada en contra del torero francés por la inmoralidad de que no se le dio la gana escribir su nombre en el club ‘De los cercenadores de rabos en la Plaza México’ así que antes que me mochen el mío, mejor me piro.
Desde el confesionario del Tepeyac
El Bardo de la Taurina.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Diciembre 5 2010.

Zotoluco poderoso como el que más, Perera va a más
Carlos León  maestro de la ironía, el sarcasmo, la  metáfora, la crueldad y el humor.

Como por estas fechas mi guía y maestro Don Carlos León González,  si no se hubiera palmado  andaría celebrando su natalicio revolucionario, aunque como burgués, que lo fue, pues para él, haber emergido a este mundo en 1910 no era cosa que le llevara a aventar cohetones de vara a los aires tricolores, pero en fin en alguna fecha tuvo que haber nacido, eso sí, no entre nopaleras, sino en pañales de seda que seguramente sirvieron para darle pauta a la devoción que sentía por la fiesta de seda y oro.
Graduado en abogacía con birrete y capa que también seria de seda o de perdida de percal que tanto le gustaba cuando era bien halagado aunque eso sí, siempre dijo refiriéndose a los toreros que se fincaban solo en la ejecución de las suertes de vuelos o de banderillas como el caso particular de José Ramón Tirado de quién hablando taurinamente Don Carlos decía; era un torero de segunda categoría, sustentando esto con aquello que agregaba <Luce con el capote, triunfa con las banderillas, pero desperdicia a los toros con la muleta. Y el dinero se gana con el trapo rojo, pues todas las grandes figuras del toreo han sido excepcionales muleteros>                                                    
Ante esto yo me pregunto ¿Cómo le habrá hecho el mazatleco Tirado sin lana para conquistar a la  ‘Reina de la Canción Vernácula’  si no tenía parné? ¿La habrá padroteado? Con eso que se ajustaba tanto por Chicuelinas, pues vaya usted a saber.

Y hablando de gachís, toreros y periodistas, me brinca al teclado aquello que decía otro grande, José Jiménez Latapi ‘Don Dificultades’ que era tan mugroso y amariconado, como ingenioso y poderoso, por eso tal vez fue que un día se le ocurrió decir <Los cronistas como las mujeres públicas que se venden a quién mejor pague, pero que de vez en cuando tienen arranques generosos y prestan servicios gratuitos a los amigos>

 Ya andando en el triangulo de toreros, periodistas y mujeres algunos taurinos de buena memoria recordaran aquel pleito que broto entre Don Carlos León y Carlos Arruza que llegó al grado de que una tarde en El Toreo donde ambos personajes se hallaban en el tendido ‘El Ciclón’ abofeteo al periodista quien no dejaba de arrearle en el periódico cada vez que se podía y cuando no también, por siempre se pensó que esta rivalidad únicamente obedecía a razones meramente taurinas, más  las lenguas de doble filo aseguran que todo comenzó porque Carlos León vivió una disputa de amoríos con Carlos Arruza por aquella artista conocida como ‘La Chula Prieto’ cosa que no me cuadra mucho, pues al cronista rara vez se le conoció lidiando vacas bravas, es mas siempre tuvo fama de empedernido soltero ¿Vaya usted a saber?

Antes de brincar a recordar algunas de las famosa frases que acuñara el maestro León en su crónicas publicadas en el periódico Novedades y que titulara ‘Cartas boca arriba’ otra de referencia feminista y que fue la que usó para rematar la crónica que escribió aquella tarde, en que el torero catalán Joaquín Bernardo, malogró con la toledana una académica faena que le había cuajado a un toro de Coaxamalucán por lo que Don Carlos escribió <Pero en fin, hay quienes se enamoran del lunar de una mujer…y acaban casándose con toda la muchacha>

Y otra de beldades fue cuando le dedicó una de sus famosas crónicas a Lola Beltrán con motivo de aquella faena legendaria que Alfredo Leal, le bordara al toro ‘Tejón’ de Don Mariano Ramírez en el Toreo de Cuatro Caminos, allá por el año de 1962 y el cual si no mal recuerdo se lo brindó al Coronel García Valseca previo a cortarle las orejas y el rabo por lo que Carlos León escribiera <Las reses bravas son como son, como las cuerdas de la guitarra; hay que empezar por templarlas…o no hay concierto posible> 
*Ya que de baranda me he referido allá arriba al Matador José Ramón Tirado y aquí abajo al ‘Príncipe’ Alfredo Leal hay que reconocerle a la sinaloense Lola Beltrán que a los dos les haya otorgado el rabo en sendas faenas matrimoniales.

Y mire Don Carlos ya encarrilado entre ese océano de recuerdos en el que usted siempre navegaba sobre la cresta de las olas, porque ¡vaya! que a polémico nadie se la ganaba y yo creo que tampoco en viveza, que es diferente a inteligencia, aunque se requiera mucho de ella para ejercer la otra y de cuyo uno de los más fidedignos ejemplos lo viví una tarde cuando nacía creo la década de los ochenta en la que  ya usted le arreaba macizo al ‘Epicentro del toreo’ Don Manolo Martínez Ancira lo que por lógica daba como resultado que entre ustedes existiera una enorme distancia como dijera ‘Fello Jiménez’ el guanajuatense de oro, hasta aquel encuentro que se dio cuando usted comía, bueno mas bien empezaban a ‘tapear’ en el ‘Parador de José Luis’ en compañía de Don Nicolás López Negrete aquel personaje que formo parte importante de la Sociedad Mexicana esa que ‘El Duque de Otranto’ clasifico como ‘Los trescientos y algunos más’, bueno el caso es que ‘Don Nitolas’ y usted, ocupaban mesa de barrera cuando apareció Manolo Martínez acompañado por el que esto escribe, el encontronazo fue inevitable, pues sin más frente a frente ahí estaban ‘Manolo Telones’ y ‘El Viejo cabrón’ pero cojonudo como el regio se expresaba de usted, quién sin mediar palabra, eso sí, a pie firme  echó su brazo huesudo sobre mi hombro al tiempo que exclamaba <Matador dígame con quien anda….y yo le digo si lo acompaño> esa docena de palabras bastaron para que ‘Metiera usted en la canasta, a su (hasta ese momento), enemigo’  luego López Negrete apuntillaría cuando con asentó norteñisimo diría <Bueno y que no se van a ensillar> la sentada duro toda la tarde, no así las botellas que fueron alcahuetas para una declaración de mutuo ‘Respeto’ entre dos maestros que sello la tertulia.

Así que hablando de ‘Respeto’ le diré Don Carlos que el domingo gélido que antecede al ‘Guadalupano’ en la Plaza México en donde usted escribiera crónica de la corrida de ‘Corte de listón’ se vivió por parte de Eulalio López ‘Zotoluco’ una de las tardes de mayor respeto que se recuerden por parte de torero alguno y es que éste matador desde hace muchos años está convertido en ‘El Maestro de México’ y eso le podría permitir sacarle al bulto cuando en la arena aparece una bueyada denigrante como la que mando un ganadero que hierra con el pomposo e indigno fuego de ‘Campo Real’ pero ¡nada maestro! ‘Zotoluco’ es un torero tan honrado que hasta parece de otra época y no de ésta que en plena crisis se gasto su lana con tal de no defraudar a los que el ganado si defraudó, lo que ya es un gesto de dignidad de un torero que solamente es eso ‘Torero’ y eso vale mucho aunque sea selectivo y esto lo digo Don Carlos porque los seudo roñosos no alcanzan a verlo ¡Allá ellos!

Al que sí todo mundo vio es a un torero español llamado Miguel Ángel Perera del que tan solo le diré que si usted viviera, a estas horas andaría echando el verbo de la alegoría por la ventana, porque estamos ante uno de los relevos más firmes de la torería mundial que bueno, es tan mayúsculo que a nombre suyo tomaré algunas frases de sus famosas ‘Cartas Boca  Arriba’ y con su venia las reproduciré en honor de Miguel Ángel Perera  <Hay que dejar paso franco a los hombres y a los genios, que quién no se equipare a ellos, ya nada tiene que hacer en la fiesta de los toros.>

<Hay que ser menos lidiador, pero más torero. La lidia en su función de pugna, de pelea, casi no existe con nuestras reses. Aquí hay que venir a sentir, a vivir hondamente el toreo; a ser un artífice, mas que un trabajador.>

<Los encimistas, los ciclones, los cirqueros y todos lo cirqueros de la fiesta, no tienen más remedio que humillar la cabeza, reconocer su derrota y quedar relegados al rincón oscuro de los desperdicios>

<En el arte del toreo es muy importante la convivencia pacífica del torero, con el toro>

<Es decir, no basta ver pasar al toro, sino acompañarlo en su viaje con la muñeca y la cintura dejando quietos los pedales.>

Y vamos rematando con algo que pinta de cuerpo entero a éste torero <El torero se justifica en el ruedo y no con declaraciones a la prensa o promesas frente a los micrófonos>

Pos Data; Payo es aquel que no es gitano y el toreo tiene mucho de gitanería,  cortesía del escribano.

Bardo de la Taurina
En vísperas del onomástico de ‘La Morenita’ 2010