jueves, 17 de febrero de 2011

La Dieciseisava de la Temporada febrero 13 del 2011.

Gregorio García el más majo de los toreros   quién nos da pauta para el arte y la cachondería de Rafael Alberti y de Elías Ruvalcaba artistas que volcaron sus pasiones en la  fiesta de las pasiones la que en México está cultivando a Alejandro Talavante como su nuevo torero.
Ahora que los márgenes de maniobra para encontrar una buena cantina cada día se vuelven más estrechos, resulta un oasis llegar a uno de estos templos de hojas abatibles que se mecen rítmicamente y al alimón cada vez que por ellas cruza un parroquiano, bueno así se estila nombrar entre algunas otras formas a quién con religiosidad o sin ella acuden a una Cantina a zumbarse su ‘pegue’ favorito, ¡claro! ello con la excepción de quien por necesidad le tiene que llegar a una horripilante pero reconfortante y hasta revividora ‘Piedra’ que sabe a madres pero que los espontáneos  tienen que pasársela por el cogote  después de haberse acomodado una faena etílica, de esas que se sale en hombros.
Y ya que ando metido en esto de los elixires en donde la Fiesta Brava ha producido muchísimos y excelsos exponentes entre los que seria verdaderamente difícil negarle La Puerta Grande a más de una gruesa de ‘gachós’ recuerdo siempre con respeto la figura más recocida en el ‘Cuerno de la taurina’ que  por unanimidad avasalladora sería la de Gregorio García figurón que en el terreno de la padroterapia, la galanura, la libación y el banderilleo no tenía quién le hiciera sombra aparte de sumarle la calidad de ídolo que alcanzó en Portugal donde su fama era tal que vinos, perfumes, corbatas, llevaban el nombre del guapérrimo matador y su popularidad e importancia alcanzó nivel tan especial que en alguna ocasión llego a Lisboa y sin más se dirigió a un bar a saborear ese vino tan del gusto de allá al que llaman de ‘Uva Verde’ y que se liga con el típico Oporto y en esas andaba el torero azteca cuando ante él se presentó la policía y sin más le informaron <Matador Gregorio García esta usted detenido – ¿y de que se me acusa? – pues de que tiene usted una hora en Portugal y no ha pasado a saludar al señor presidente>
Por cierto recuerdo que sobre este personaje legendario y soberano en  el ring de seda lo proclamaban único las afortunadas a las que doblo a pitón contrario, para luego torearlas por ‘Chicuelinas’, embragetarse con ellas, darles el de pecho de pitón a rabo y luego tirarse sobre el ensortijado sedoso y reluciente  azabache que adorna el tesoro mayor en donde la faena se remata como debe ser tocando pelo y mojándose hasta los gavilanes.
Y ante tanta belleza o ¿será cachondearía? Na’ mejor que darle rienda suelta a esa poesía que el inmenso Rafael Alberti le escribiera a la ‘Reina de los toreros’ Doña Gloria Rizo quién también fue ‘gachí’ del ya mencionado Gregorio García y creo que por todas las de ley que no es la de los papeles ni la del vestido blanco sino ¡La del Amor y la entrega total!;

FAENA
Te voy a esperar hincado
en el vértice del ruedo
te voy a dar dos faroles
y un remate pinturero
te voy a quitar lo altiva
con Verónicas de ensueño
y te voy a inclinar tu orgullo
con veinte pases de pecho.

Voy a clavarte cantando
las banderillas al quiebro,
para herirte las entrañas
con sus rejones de fuego,
y con la muleta de oro
tres Trincherazos al viento
para dejarte el testuz
sangre y arena lamiendo.

Y te tenga mía,
dueña de mis sentimientos,
con un rejón encendido
en la pasión de mi ruego
¡Te voy a  clavar un hijo,
Pa’ que se vuelva torero!


Y ya que  la bohemia va tomando sabor a embrujo,  buen vino y cachondería na´ mejor que llamar al templete a ese gitano auténtico  de la raza calé que lo es Elías Ruvalcaba poeta, compositor, cantaor, rasgador de lira pero sobre todo majestuoso, apasionado del toro y la mujer, nacido en el ombligo del torerísimo barrio de Triana en la Aguascalientes mágica y que del alma se saco eso que reza;


ENCERRONA DE AMOR
¡Ay si yo pudiera darme
una encerrona contigo
cualquier día en cualquier tarde
aunque no fuera domingo!


Que importa si el redondel
es solamente cuadrado
bastará con destender
los tendidos de tu cuarto.

Echarle al reloj arena
y matar en él las horas
sin jueces, sin más barreras
que un brindis los dos a solas.

Quiero encerrarme contigo
lidiando seis toros seis
que son tus cinco sentidos
y la bestia del placer.

Abrir con tus ojos negros
que hieren cual dos puñales
y descubrir tus misterios
por dentro y por naturales.

Continuar por tus oídos
con ese animal sensible
que sin medir el peligro
donde lo toques, embiste.

Luego por tu boca grana
-roja como una muleta-
saboreando cada tanda
lo más cerca que se pueda.

Citar en todo lo largo
al cárdeno de la noche
tocando de lado a lado
la piel de tus emociones.

Ir descubriendo tu cuerpo
a través de sus olores
y remar en los medios
al toro de las pasiones.

                                            Para acabar la faena
con pasión embravecida
vaciar la suerte suprema
¡Entre la muerte y la vida!


Y después de tanta miel sobre la hojuela de la pasión, que difícil se antoja no derramar la melcocha, así que para ir bien amarrao sobre lo acontecido el domingo que antecedió al día de los enamorados  en la Plaza México solo decir que un mozuelo hispánico  mentado Alejandro Talavante destapó ese frasco del que emanan los elixires caros que se expanden por el cemento desértico de una entrada normal y  sin embargo dejan aroma a ¡Torero! al que pronto la afición le entregara el carnet de nacionalidad porque este Talavante ya se le metió a los paisanos en el canasto de sus dulces favoritos  por lo demás, el abreviar será más que suficiente y no es que Rafael Ortega o Juanito Chávez no hayan estado honrados y voluntariosos, sino que no dan para más, como si lo dieron de kilos y mansedumbre los toros de La Estancia.

El Bardo de la Taurina
Embrujado con la pasión Mágica
Febrero 2011


jueves, 10 de febrero de 2011

Catorce y quince de La Temporada

Don Aurelio Pérez Sánchez sin duda uno de los hombres más preclaros que ha dado la Fiesta Brava y que vio hasta lo que no alcanzó a mirar y más aún lo predijo con la sabiduría que ningún ‘Villamelón’ lo podría haber hecho.

Referir el nombre de Don Aurelio Pérez es hablar de uno, si no es del  que más ha comprendido todos los recovecos de este galimatías que es en sí el ‘Cuerno de la Taurina’ y nada más para bordar un poco sobre un hombre que no necesita de panegíricos pues su estatura fue de tal magnitud que desde antes de su desaparición estuvo más allá del bien y del mal, ¿Y como no lo iba ser? si después de haber debutado ante los micrófonos de la XEX en 1944  logró engarzar éxito tras éxito como el haber trasmitido la primera corrida que se televiso desde la Plaza México, hecho histórico que ocurrió en 1950 durante el periodo Alemanista en el que también alcanzó fuerza avasalladora el emporio Azcarragista al que tanto estuvo ligado Don Aurelio y de cuyo imperio fue Vicepresidente. Ya que de baranda me he referido a esa temporada del inicio de la década de los años ‘tostoneros’ como no recordar que durante la misma se registraron hechos algunos memorables y otros anecdóticos como lo fue que en ella confirmo en la primera Raúl Ochoa ‘Rovira’ padre del novillero ‘El Bola’ a quién luego le daría por la cantada y los pasos exóticos para lo que se anuncia como Emmanuel, en ese serial el torero portugués corto dos rabos una misma tarde para con ellos adjudicarse la ‘Rosa Guadalupana’, una faena toda derroche de valor fue la que Antonio Velázquez le cuajo a ‘Asturiano’ de Pasteje hasta mocharle el rabo, otro trofeo máximo fue el que se adjudico Jesús Córdova después de lidiar luminosamente a ‘Luminoso’ de San Mateo, la misma tarde en que ‘Melenillo’ le pego un cornadon a Humberto Moro, otro triunfo memorable fue con el que se alzo Luis Procuna ante ‘Cebollero’ que le dio el rabo y hablando del ‘Berrendo de San Juan’ en esa misma temporada el del mechón protagonizó un hecho histórico lo que ocurrió en la doceava corrida cuando Procuna lidio al nobilísimo ‘Muñeco’ de la ganadería de Ernesto Cuevas el cual fue indultado pero era tal el algarabío que el ‘Sanjuanero’  no se percato del anuncio de indulto y se tiro a matar cortando dos orejas, mas la faena de la temporada fue la memorable que Fermín Rivera le cuajo a aquel recortadísimo ‘Clavelito’ de Torrecillas que a decir de muchos fue la mejor que el diestro potosino realizó en su vida.
Muy cerca de una corrida de aniversario en el 2004 sonó el teléfono y el Bardo de la Taurina escucho la peculiar voz de Don Aurelio quién sin más inquirió ¿Tiene usted compromiso para comer hoy? - ¡Si! (fue la respuesta) con usted Don Aurelio - ¿Le parece bien en el Guria? – Más que bien - ¿Tiene usted preferencia por las carnes rojas pues el cordero asado con papas es un deleite o nos vamos por las blancas para no dejar de lado las cocochas de merluza al pil -pil?, bueno como sea pediré que nos tengan listo los vinos y ya veremos, me permite que mande por usted – No es necesario Don Aurelio – Bueno ¿a las tres está bien? – no se diga más.
Antes de abordar el tema que había dado lugar al encuentro y que era el de un ‘Toro volador’ que se escapo a la hora del sorteo en La México subió por la rampa escalo hasta llegar a sol general y de ahí se lanzó cayendo en el graderío de segundo tendido, descendió hasta las barreras donde fue lazado  para bajarlo al callejón y lidiado por la tarde ¿increíble no? pero Don Aurelio aseguraba que eso había sido totalmente verídico y me llevo el documento (y una copia del mismo) en el que el juez en turno Lázaro Martínez  registro oficialmente el hecho, ante la incredulidad de este escribiente quien rebatió el hecho en un largo escrito Don Aurelio expresó públicamente ante los micrófonos del programa de ‘Una a Tres’ de Jacobo Zabludovsky que el Bardo debería de consultar un siquiatra pero eso si entre los personajazos sugirieron que fuera un ‘Loquero Taurino’, bueno seguido del abrazo cordial Don Aurelio expreso  <Le he traído este libro que no tengo duda será de su agrado y espero lo disfrute tanto como yo lo hago cada vez que me sumerjo en el> ‘Curro Romero La Esencia’ de la autoría del maestro Antonio Burgos y dedicado por Don Aurelio al Bardo con el valor invaluable de que a unos días de haber estampado sus letras el maestro partiera hacia la tierra de nunca jamás.
Las horas que se fueron ligando una tras otra con lo que  dieron espacio para charlar de mucho y a fondo, entre ello recuerdo que teniendo de frente la corrida de aniversario LVIII que si la memoria no me juega una jugarreta también la torearon Eulalio López ‘Zotoluco’ y Enrique Ponce y en otra temeridad casi puedo asegurar que el torero ‘Chintololo’ ha cortado más orejas que el de Chiva en corridas de aniversario, por cierto a los dos días de esta corrida moriría Don Aurelio quién en esa ocasión me preguntaría a propósito de el alza legal e ilegal de los boletos ¿Usted tiene acreditación?- ¡No! – desea una – No gracias Don Aurelio – Muy bien hecho pues no hay nada mejor que jamás hipotecar su opinión y agregó mire usted cuando se va a la plaza a cumplir con una labor reporteril, pues va uno a la cómoda pero cuando se hace critica y se tiene un nombre la empresa esta muy pendiente de usted y de alguna manera no se puede expresar uno con total libertad y termina uno cediéndole terreno a quien ‘le hace el favor de proporcionarle una acreditación’ y empieza a ver uno cosas que no son exactas, los toros adquieren un trapío del que carecen, las entradas en los tendidos se duplican o hasta triplican, se ven faenas donde solo han existido pases aislados y por ese tenor nos podemos seguir en un cuento que nunca termina.
Durante todo el tiempo le afloraba su ‘Garcismo’ y sin llegar a la euforia,  la emoción lo embargaba cuando hablaba de las tardes gloriosas del ‘Ave de las tempestades’ de las que decía fueron por igual las de los grandes triunfos que las de las grandes broncas y agregaba, una oreja cualquiera la puede cortar encender la mecha de una bronca solo los muy grandes y con ello pasaba a referenciales y recuerdos de Joaquín Rodríguez ‘Cagancho’ y luego destacaba su admiración por el toreo ‘Orfebreroso’ de Pepe Ortiz.
Volvimos a retomar el asunto de la prensa y decía que ésta en mucho es responsable de los momentos flacos por los que ha atravesado desde siempre la Fiesta Brava, pues con la pluma y con el micrófono los ejecutantes importantes ejercen gran influencia sobre el publico y con sus letras o voces pueden acarrear o alejar a la gente de las plazas y más aún lo pueden ‘manipular’ o inducirlo a favor o en contra de tal o cual torero.
¿Oiga Don Aurelio y las porras? Cuando pesan también juegan un papel importante en vivo y pueden cambiar el curso de una corrida, incluso al grado de encumbrar o sepultar a un torero o ganadería,  aunque hay que reconocer que últimamente la pasividad por tardes los embarga y esto es algo reprobable pues ellos de alguna manera son la expresión viva del tendido ¿y los reventadores? Esos son otra cosa, una especie de mercenarios cuya arma son los gritos y la hostigación o a veces el silencio que también hace daño.
¡Caray esta plática  concluyo hace siete años!  Y hoy en este aniversario LXV parece estar más vigente que nunca pues por citar algunos ángulos habrá que reconocer que en lo relativo al ganado el comportamiento de las porras no ha pasado más allá de chiflar a las lagartijas que repetidamente saltaron asustadas a  la arena cuando lo que por la frecuencia debió de ameritar un broncononon en contra de la empresa, de los ganaderos y de los jueces y sin embargo realmente no paso nada trascendente, bueno  si paso, y fue el hecho  de que con un cartel interesante el mero día grande la plaza casi se lleno hasta el reloj ese monumental que el día de la inauguración del coso el 5 de febrero de 1946 lucía orgulloso su marca original que era la de la prestigiada firma relojera Gruen desde la cual el reloj fue importado por la también prestigiadísima joyería de La Princesa, el caso es que con este cartel sustentado en su columna vertebral por dos figuronones del contexto mundial  Enrique Ponce y Sebastián Castellá a los que se sumo la primera y más cara figura de México Eulalio López ‘Zotoluco’ y el atrayente ‘Zapatista’ Uriel Moreno más once toros, lo que nos lleva a preguntarnos de donde salió el dinero para pagar tan costosa nomina ¿exclusivamente el generado por la taquilla habría alcanzado?.
Y es aquí cuando recuero que Don Aurelio Pérez decía <en México hay que ser muy sagaz para montar carteles con primerísimas figuras extranjeras y no correr el riesgo de perder aunque este siempre existe, pero recordemos que los empresarios en su inmensa mayoría están en esto por negocio más que por afición a la fiesta>
Ante esto me queda claro que el gran triunfador de las corridas del sesenta cinco aniversario de la Plaza México la más grande del mundo fue ‘El Alquimista’  Dr. Herrarías Olea apuntalado por el genio operativo de los números Don Juan Castañeda y el socio capitalista Miguel Alemán Magnani’
Y de lo taurino… poco que escribir,  a casa como que  el valenciano   Enrique Ponce, el franchute avecinado en Andalucía Sebastián Castellá, el gladiador Miguel Ángel Perera y el bienaventurado Diego Ventura no dejaron casi nada para los mexicas más allá del archivo anecdótico de que ‘El Zotoluco’  ya es ‘Milenario’, de que ‘El Zapatista’ sigue luchando por su libertad de expresión, y que los ‘Baby mágicos’ ‘Payo’ & Saldivar dejaron de gatear y ahora ya con la andadera, ahí  van, de los toros una disculpa pues olvidé en el cajón la lupa.
Y para usted Don Aurelio mis deseos que siga descansando en santa paz en esa su querencia del barrio de Tlacoquemecatl donde se asienta la Iglesia de Santa Mónica en la que desde afuera hago una reverencia en su recuerdo y desde luego en su honor.
El Bardo de la Taurina
En las tardes de aniversario 2011


miércoles, 2 de febrero de 2011

Treceava de la Temporada enero 30 del 2011

Carlos Ruano Llopis a tres siglos de nacencia sigue siendo referencia  en el contexto de la pintura taurina donde hoy Celso González y Francisco Álvarez, dan de que hablar con sus expresiones artísticas, vivas, modernas, atrevidas y admirables.
Don Carlos Ruano Llopis maestro  de trascendencia y permanencia que en la inmortalidad de su obra sigue viviendo y en el recuerdo de quienes le trataron la flama de su grandeza arde con fervor y es que como olvidar desde su nacencia en el año ya lejano de 1878 en aquel pueblito pinturero de Orla  en jurisdicción valenciana desde donde se proyecta primero en su España guerrera la de los tiempos de la civil tragedia y luego en nuestro México en donde desde los años 1933 – 34 se aquerencio, me platicaban mis ancestros, que habitaba usted una casona sobre la porfiriana avenida Álvaro Obregón y mire como se engarzan los devenires de la vida, quién fuera uno de sus discípulos más adelantados y puede ser que hasta el más relumbroso el maestro Antonio Navarrete Tejero, murió en un hospital situado en la misma avenida  en la que usted vivió cerquita de su casa, cosas del destino, ¿verdad? y lo que es la vida el maestro Navarrete también al igual que usted le dio vida a una baraja de Toreros Españoles, él hizo lo propio con la de Toreros Mexicanos.

También me platicaba el bisabuelo de <‘El Pato de la Candelaria’ ese majo que brilla como el sol al grado que el día que nació la madre exclamó ¡Aquí está un torero!>   que usted instalo su estudio en un edificio asentado en Filomeno Mata # 11 esquina con Cinco de Mayo o sea que fue  vecino de la legendaria cantina La Opera ¡híjole! a lo mejor hasta se topo con  el esposo de Esperanza Iris el tal Paco Sierra aquel que le puso una bomba a un avión de Mexicana de Aviación  donde viajaban muchos trabajadores a los que les había comprado un seguro de vida y claro el beneficiario pues era el mismo, nada más que la tragedia no se consumo y el malandrín fue a parar a Las Islas Marías.

Pero bueno maestro permítame platicarle que en la casa familiar del Bardo de la Taurina por muchos años permaneció en un lugar preponderante una pintura firmada por usted que además fue pieza clave para que este escribiente se decantara por la torería y por el arte en particular y mire Don Ruano más coincidencias en la misma colonia Nápoles en que se hallaba la casa que le mencione se encontraba el Salón Grillón en el que en el año de 1936 después de que el ‘Ave de la Tempestades’ el inmenso Lorenzo Garza fuera padrino de bautizo de su hija Josefina Alondra lo que sucedió en La Catedral Metropolitana usted ‘echó la casa por la ventana’ con un fiestononon  se acuerda que el dueño era el inolvidable Manolo del Valle que también fue dueño del Hotel Escargot en cuyo restaurante se comía de a’upa mientras se admiraban sus pinturas.

Bueno el caso es que hoy al recordarlo  le participo que recién he sido sorprendido por dos jóvenes artistas que en esto de lo taurino  andan abriendo la ‘Puerta Grande’ y es que ‘ambos dos’ están tocados por la gracia de lo majestuoso uno de ellos es el Portorriqueño Celso González quién es un ‘Genio’ de talla mundial pues nada más le diré que su arte es la que quedo plasmada en la obra municipal más importante  en el mundo de las comunicaciones  el Metro de Taiwán que es el más moderno del orbe,  obra en base a rosetas multicolores como las que uso Gaudí en Barcelona, el caso es que este boricua inconmensurable plasmo sobre un capote de lidia solferino con el envés aterciopelado en negro un impresionante desplegado de arte al oleo que abarca todo el frente del capote y que fue titulado ‘Corazón Taurino’ se trata de un enorme y colorido corazón de donde emerge la cabeza de un toro cuya fiereza y bravura impresiona al mas valiente las arterias y venas del corazón se expanden por todo el capote entreverándose con mágicos trazos en finura y colorido, imagínese usted que el capote fue elaborado en México por las prodigiosas manos de Rafael Muñoz ‘Chito’ y está basado en las medidas de los capotes que usaba el ‘Mandón’ Manolo Martínez así que por ahí ya sabrá usted el tamaño de la superficie plasmada por el diamantado Celso González, el capote viajo a la Isla Preciosa  y desde ella regreso convertido en un mural  de arte que por siempre lo será ‘Corazón Taurino’ y quedara permanentemente exhibido a los pies del altar que ha sido levantado para honrar al ‘Numero 1’.

La otra sorpresa que es en si el estallido del arte nuevo, vanguardista y muy particular del maestro Francisco Álvarez ideólogo de la trascendencia artística taurina en donde lo mismo se sublima con los pinceles, que con las espátulas, pero sobretodo  con el alma y el sentimiento a flor de piel,  con el que apenas hace un latir de manecillas maravillo al mundo taurino  cuando por derecho propio se elevo hasta las alturas del arte en la que fue la vigésima temporada de la Plaza de toros Arroyo en donde este bendito de Francisco Álvarez  sorprendió con un ramillete de esculturas únicas e irrepetibles, que fueron los galardones con que se galardono a los toreros y ganaderos, cuando lo procedente era galardonar al maestro creador el que inverosímilmente escupió obra más obra en base a su técnica ‘Alvarista’ ¿o será ‘Franciscana’? con la que da vida y movimiento a las efigies toreras y estampas toristas a las que viste de lujo con aplicaciones de metales áureos y plata logrando brillos y patinados que van de la luminosidad al ocre de las texturas a la suavidad algo indescriptible como también lo son los pasajes de temple y pinturería con  los que entiende que el arte no tiene límites.

Y hablando de arte ilimitado maestro Ruano le diré que de allá de su patria  el domingo 30 de enero de este 2011 nos llego una vez más un chaval llamado Julián López Escobar ‘El Juli’ que vino como invitado de honor para testificar las mil corridas de un maestro mexicano de tez morena como somos los de acá y los gitanos de allá y una vez que el señorón Eulalio López ‘Zotoluco’  fue homenajeado por las multitudes en reconocimiento no nada más por ser la primerísima figura del toreo mexicano, sino por haber metido a su espuerta mil corridas lo cual ya es cosa mayor, máxime que entre ellas se cuentan toda la camada de Miura que mato allá en su terruño ante ello solo decir ¡Salve Maestro Milenario!

Más retomando lo de su paisano ‘Juli’ lo que se pueda decir de los tres toros que lidió es que los entendió, catequizó y roció de arte a todos, sí, por que hasta donde entiendo  torear de poder a poder ¿es un arte?, torear con academia también y torear a lo ‘Julián’ pues más que un arte es un orgasmo ¡ah maestro! y cuando mato riñonudamente al colofonario de la tarde  como me recordé de esa espléndida pintura que usted se sacara de la chistera bajo la rubrica de ‘Hasta las cintas’ oleo que vio la luz consagratoria en 1945 y que hasta donde sé, quedo en manos de otro inmenso el maestro Humberto Peraza.

Fue tan espectacular lo que toda la tarde hizo el yerno del señor Domecq que estoy seguro que al ‘Juli’ le encantaría que de artista a artista usted les pidiera a  nuestros artistas contemporáneos Celso y Francisco que se echen al agua para con su arte perpetuar la tarde ‘Julista’ por ceculo ceculorum.

Bardo de la Taurina
Extasiado de arte / 2011





jueves, 27 de enero de 2011

LA DOCEABA DE LA TEMPORADA Enero 23 - 2011


Renato Leduc vio debutar en la Plaza México a Rodolfo Gaona, ¡claro! en la de La Piedad y en la de Insurgentes vio a un toreo ‘Que pensaba como toro’ y ahí mismo ya no vio a un ‘Panadero torero’  que ya arrastra el sarape.

Era aquella legendaria cantina La Opera recinto y querencia de encuentro con ese sabio que lo fue el maestro Renato Leduc quién un día sí y otro también, pasaba lista de presente en el abrevadero de lujo que después de algunos movimientos producto de la reurbanización de la Avenida Juárez terminó dejando de ser salón de café, té y chocolatería  allá  por el 1870 y se cambio a Cinco de Mayo y Filomeno Mata que antes fue el Callejón de ‘Bletemitas’ donde vivió épocas doradas siendo vecina en contra esquina del edificio donde tenia su estudio el más grande pintor taurino que ha dado la fiesta, el valenciano Ruano Llopis.

Ya encarrilados recuerdo que en alguna ocasión Don Renato refería que la famosa barra  de La Opera y su  contra barra del más puro estilo ‘Art Nouveau’ llegaron hasta ahí, desde New Orleans vía marintima por Veracruz, para luego continuar  la travesía terrestre, y fue en esa barra donde Leduc aseveraba que el mayor tesoro que un hombre podía poseer era el de amistad, aunque eso si gustaba de brincarse las trancas y ‘molestar’ a sus cuates los duranguenses López Negrete recordándoles rutinariamente el antagonismo que tuvieron con el tal Doroteo Arango conocido como ‘Pancho Villa’ (bis) pues el original que era idolatrado por Doroteo  fue un gavillero asesino de la región al que Arango le plagia el nombre de ‘Pancho Villa’  para ocultar el  asesinato que perpetró en contra del hijo del patrón de la hacienda de los abolengados ya mencionados y lo que son las cosas cuenta la leyenda que Villa dejo sus huellas balísticas también en el techo de la Opera.

Don Renato quién en su época moza le dio por la toreada y que incluso siendo cuadrilla llegó a torear ante el Presidente Álvaro Obregón de quién refería era rete taurino al grado tal que una tarde después de sufrir un atentado todavía tuvo la afición para presenciar una corrida de toros en El Toreo de La Condesa y hablando de toreros y políticos Don Renato platicaba como ya se dijo que quiso ser torero, más el movimiento revolucionario descuadro sus planes y es por ello que después se dedicó a ‘banderillear a los gobernantes, políticos y funcionarios para ver como saltaban, solía decir a carcajadas, más lo relevante en su vida fue el hecho de que entendía muy bien el gozo de la sabiduría esa que solo se da cuando se ha sido personaje de la propia historia desde su matrimonio con la gran pintora Leonora Carrintong hasta rechazar a la belleza de Alamos Sonora ‘La Doña’ Félix Güereña  diciéndole <No la chingues seria yo siempre el señor Félix>.

Más habría que precisar que eso no es del todo exacto pues la grandeza de Leduc por donde se le vea y desde siempre fue inmensa, como telegrafista vivió épocas épicas sirviendo a la causa villista, como letrista desde la primavera floreció aromáticamente y hasta virtuosamente al grado tal de haber hecho rimar la palabra tiempo, la que aparentemente no tenia rima esto claro para cualquier mortal que no fuera Don Renato, como trotamundos no tuvo límites y recorrió el planeta cual rosa de los vientos, como periodista fue exacto, temido, poderoso y trascendente hasta El Premio Nacional, como charlista rebasaba con holgura las horas al calorcito de unas buenas tazas de café y si era con unas copas, ¡que mejor! pues casi hasta el final fue aficionado a degustar el trago, eso sí haciendo hincapié en que el coñac caía mal al organismo por la esencia de la uva como lógicamente el vino también, del ron repetía que era tan dulce que solo se casaba con la Coca – Cola, siendo tan mexicanote no terminó de agarrarle el gusto al tequila, al mezcal, a la charanda, al bacanora y a esos elixires tan patriotas decía, y se desvivía en placer y halagos por zumbarse un vodka importado.

Ya con los tragos sobre la mesa y unos gusanitos de maguey con su guacamolito Don Renato gustaba de darle rienda suelta a su taurinísimo del que poseía un profundo placer, la polémica no era lo suyo, no porque la rehusara si no porque sus argumentos eran casi siempre convincentes y sabia respetar los que así lo ameritaban, mención aparte merece esa frase que acuño referente al ‘Torero Mandón’ <Manolo piensa como toro> con la obviamente le daba validez al toreo inteligente y poderoso del regiomontano Martínez Ancira ¿Y el arte, Don Renato? <Bueno es que Manolo al conocer tan bien al toro se puede dar el lujo de adornar su quehacer con toneladas de arte>,   ¿Y la personalidad, Don Renato?, <Bueno sin personalidad seria como si toreara un fantasma>, ¿Y el carácter, Don Renato?, <Eso para un torero es como el encendido del carro, si no prende, no camina>.

Ante todo eso la mirada va pa’atrás y pienso que tanto de esto tuvo Rodolfo Rodríguez ‘El Panacúas’, pues lo que enseño o más bien lo que dejo de enseñar el domingo último de número 23 del enero presente, fue como para invitar a la lamentación que siempre provoca lo que da nostalgia y es que aunque ‘El Tahonero torero’ en base a su longevidad en la legua y en la fiesta de seda y alamares, más que ‘pensar como toro’ piensa como ‘Chucha cuerera’ que es, lo que es. Y como para ser pleno en el oficio hay que tener en una buena medida, facultades, pues obviamente que ‘El Pulquero legüero’ ya queda a deber pues aunque tiene el valor primario y hasta el secundario, hay que aceptar que el valor temerario o sereno nunca lo tuvo, pero ahora ya se le nota al igual que los hilos de plata, de personalidad lo note algo trillado y hasta grotesco por momentos como con el script de cobijarse con el sarape de Saltillo, como que ya le paso de moda y lo hace ver más bien irreverente, de carácter como siempre se conforma con muy poco y ahorra en todo mezquinamente pues por decir algo a su primer becerro se le podía armar un follón y se conformo con algunos pellizcos ¿O será que no pudo hacer más?

Y mire Don Renato luego nos anunciaron a un torerote español llamado Alejandro Talavante y que nos cobran por verlo como si se tratara de un Matador de toros ¿Y que cree maestro? que el tal Talavante ni torea toros ni menos los mata, así que como esta pretende ser una crónica de una ‘Corrida de Toros’ pues aquí la corto con lo talavantesco.

También apareció un joven paisano del que habrá que recordar su nombre Arturo Saldívar pues este larguiducho chaval se fue a España y aprendió cosas buenas que ahora en su tierra le están siendo de utilidad para irse abriendo paso, paso a paso, así que a sacar el catalejos para no perderle la pista.

Y desde el pie del monumento a Don Renato Leduc en la colonia Toriello Guerra que fue esculpido por otro grande el escultor taurino Raymundo Cobo la emprendo hacía  la Cantina La Jalisciense en Tlalpan que se haya en el predio donde  nació  nuestro personaje quién  tuvo ‘La sabia virtud de conocer el tiempo’.

El Bardo de la Taurina
En la última y me voy













miércoles, 19 de enero de 2011

ONCEABA 16 - ENEREO - 2011.

Ponciano Díaz primer ídolo de la torería azteca, que montado en su gran personalidad y arrojo,  conquisto venturosamente el mundo taurino como hoy Ventura hace lo propio 

Fíjese Don Ponciano  que ahora que andamos como a unos ciento cincuenta y cinco años de que usted viera la luz del amanecer en la ganadería de Atenco, que dicen es la más antigua del mundo, un gachó bien intrépido, como seguro lo fue usted llego a la Plaza México con dos sellos de origen uno portugués y otro español y es que este Diego Ventura es como un rejoneador todo terreno, así como lo debió de ser usted del que se dicen los toros le pelaban los dientes en todos los sentidos y mucho más en el de la valentía y como no iba a ser rete ‘entrón’ si cuentan las lenguas de aquellos tiempos que su papacito Don Guadalupe Díaz Gonzales a quién le cargaron el sobre nombre de ‘El Caudillo’ que también era rete bragado y gustaba de salirle a hacerles fiesta a los toracos de los terruños cercanos lo agarraba a usted niño por sus bracitos morenos y con su cuerpecillo al aire citaba a los cornúpetas ¡Ah que canijo Don Lupe! Tan valientote y tan inconsciente.

Así que no debe de extrañar que en lo que fuera su debut en Santiago Tianguistengo ya se mostrara como un osado y diestro toreador de a caballo lo que le valió pronto imponer su ley en todos los ruedos donde se celebraban festejos taurómacos en donde sus triunfos lo llevaron pronto a presentarse en la afamada Plaza de Toros del Huizachal donde dejo a los concurrentes con ojos de plato al ver como usted Don Ponciano colocaba banderillas a dos manos lo que le vale dejar la querencia y atender la demanda de los organizadores de festejos de todo el país y de ahí a los Unaites States que en la cuna del Jazz lo reciben como un verdadero héroe que montado en los lomos de sus cuacos se burlaba de los toros bravos.

Pa´pronto su fama creció hasta lanzarlo como resortera al otro lado del Atlántico en donde torea en las principales plazas como la de Madrid, la de Sevilla y las del sur  que son como la mata de la torería y en las que arrasó gracias a su destreza pero sobre todo a esa su gran personalidad de auténtico Charro la que rubricaba con ese tremendo bigotazo del que no se desprendió ni para vestir de torero pasándose la tradición por el Arco del Triunfo.

Y ya que hablo de triunfo dicen que el que alcanzó en la Habana Cuba en el albero ‘Carlos III’ todavía se recuerda y me cae, que a haber sido usted un fregonazo por lo que ganó tanto dinero como para hacerse de su propia Plaza de Toros en la capital azteca la que llevó el pomposo nombre de ‘Bucareli’

Yo no quiero a Mazzantini
Ni tampoco a Cuatro Dedos
Al que quiero es a Ponciano
Que es el rey de los Toreros

¡No hombre, ni duda cabe Don Ponciano! que era usted rete famoso con razón ese otro grandioso que lo fue el grabador y caricaturista Don José Guadalupe Posada lo popularizo hasta las nubes cuando le pinto en aquel memorable periódico de ‘El Hijo del Ahuizote’ y si más fama queremos pues ahí  queda el hecho de que un refino de pura manzanilla que llegaba de la España le puso como etiqueta un retrato de su menda.

Oiga Poncianito, todo eso esta muy bien pero lo que como que no me cuadra, es que ya hinchado de lana dicen las  lenguas de doble filo le dio por ahorrar en su función de empresario y empezó a darle a la afición ‘gato por liebre’ o más bien novillejos por toros <como que se adelanto retearto a la época> ¡No la joda Ponciano, también que íbamos! y bueno esto es tan serio y lamentable como para que los empresarios de ahora ¡claro! a los que les quede el saco ‘echen sus barbas a remojar’ y se miren en el ejemplo de Ponciano al que la afición abandono hasta vaciarle los tendidos de La Plaza de Bucareli y como torero aquel charro que fue un verdadero ídolo se tuvo que refugiar haciendo empresa en plazas provincianas de baja categoría.

Fue tal la debacle del popular personaje que no le quedo más camino que arrimarse a las botellas hasta acabárselas todas y éstas acabárselo a él, lo que sucedió en 1899 cuando se palmo y solo así bien tieso pudo retornar a la capital, eso si en calidad de fiambre que como buen guadalupano descanso en el panteón del Tepeyac donde cuando lo que dejaron los gusanos fue exhumado y se llevaron el recuerdo a la ganadería de Atenco haciendo bueno con ello, eso de rendirle tributo a la tierra que lo vio nacer.

Y mire ‘Don Bigotes’ ahorita que he dicho nacer apenas el domingo 16 de enero de este 2011 se celebró la onceaba corrida de la Temporada Grande en una plazota que lucio hermosamente con la mitad del graderío que le cabe a la México retacada de taurinos, aficionados, publico, villamelones bueno de todo, lo que fue provocado al conjuro de beatificar a ese rejoneador que lo es Diego Ventura torero grande sin ser inmenso todavía o cuando menos no lo demostró plenamente y es que por momentos parece tan facilote en su cabalgar y en su ejecutar que le cuesta trabajo electrizar los tendidos y con ello hace bueno aquello ‘Que ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre’ así que sería bueno tomar a Dieguito con un poco de mesura y esperar que la próxima vez que venga por Insurgentes se columpie por debajo de La Puerta del Encierro que es la que consagra.

El que si ya anda muy cerquita de la popularidad sólida es Uriel Moreno ‘El Zapata’ quién como emanado de las entrañas tlaxcaltecas chorrea el aguamiel de la sabrosura torera, bien curada con un fuerte sabor de mexicanidad lo que sin empacho me lleva a predecir que en ‘El Zapata’ se haya el nuevo torero que la tierra está esperando ojala no se vaya a pandear en la caminata y en cambio aprenda a venderse más y mejor dentro y fuera del ruedo.

Y del guapísimo de Mauricio Moret aquel muchachote  el de la maseta engominada y la percha lustrosa, el que conquistaba con su sonrisa angelical que regalaba cada vez que se zumbaba por la faja al ‘Chon lagañas’, nos lo desaparecieron al más puro estilo de la maldición gitana la que deja a los hombres viendo visiones en el purgatorio donde el olvido va cobrando a sus victimas los pecados, sean de ellos o de quienes los rodean,  como los que este domingo fueron incapaces de centrarlo y acicatearlo para que a como fuera evitara la catástrofe ¡Me cahis la mar salaá!





miércoles, 12 de enero de 2011

LA DÉCIMA DE LA TEMPORADA ENERO 9 - 2011

Doña Graciela Olmos
 ‘La Bandida’ mujer enamorada de la fiesta,..  Mecenas de toreros y confidente de figuras del toreo que gozaron
de su Casa de Suripantas frente
al Toreo de la Condesa

<Hablando de mujeres y traiciones se fueron consumiendo las botellas, pidieron que cantara mis canciones y yo cante unas dos en contra de ellas> diría el michoacano Martín Urieta, de las mujeres obviamente no de las botellas que la más canija es una diosa como tampoco todas las mujeres son traicioneras pues las hay peores y mejores y en su valer son equiparables con los ‘gachós’ en casi todo menos definitivamente en el vestir el sacro terno de luces que les debería de estar vetado no por falta de valor sino por mancillar un rito  propio del hombre cojonudo donde una de las retribuciones es la conquista y la idolatría de las hembras como consecuencia de jugarse la vida al adorno del arte y la entrega de un hombre que  se eleva por encima de un Dios llamado toro,  y es que el respeto a las tradiciones y al clasicismo ¡Es el Respeto! Como también se deben respetar las costumbres que nacen al cobijo de la femineidad ¿o será cachonderia? Como por ejemplo  el parir,  y las artes inherentes al metate y al petate, y todas las que van bien con las enaguas como añillo al dedo y no por esto se vaya a pensar que  rubrico la misoginia taurina en todos sus brotes  ¡No! solamente en la ejucion de luces y alamares ¿O que a las toreras el rito de apretarles los machos, lo vamos a cambiar por el de apretarles los ovarios o las tetas? ¿O que chingaos? Y en lugar de pasarse al toro por la faja se lo pasaran ¿Por el liguero o por el corpiño? Por lo demás soy un admirador y alabador de mujes que con su actuar y su conducta han sido lentejuelas en la vida de toreros, ganaderos, cultura y sobre todo en el adorno que por siempre le han brindado con su presencia al tendido.
Y ya metido en los encajes de las hembras se me trepa al tintero con justificación y derecho de ser recordada esa mujerona que lo fue  la bautizada  como Marina Aedo y rebautizada por ella misma como Graciela Olmos y encumbrada a los altares de la gloria como ‘La Bandida’ mujer revolucionaria en el más amplio sentido de la palabra nacida en 1898 y enfriada en 1962, es oportuno subrayar que lo de ‘La Bandida’ no le viene por sus malas mañas, sino por las de su ‘viejo’ a quien mentaban ‘El Bandido’ cuenta la leyenda que ‘La Bandida’ fue mujer respetada por los presidentes desde Calles hasta López Mateos con la excepción de Cárdenas a todos lo conoció cuando apenas empezaban a trotar.
¿Y por que no habrían de respetarla? Pues porque cuando alguien se dedica a regentear ‘Güilas’ pues como que no es muy bien aceptada sobre todo por la sociedad moralista y cuando en su ‘Casa de Putas’ se expendía de todo, pues mucho menos y cuando además Doña Madrota era una mujer que a través de sus corridos arremetía contra medio mundo, eso si, de ‘los gallones’ pa’arriba y que además gozaba e imponía su ley e influenciaba en todos los ámbitos del país, pues todo ello era seña inequívoca que estábamos ante una mujerona que el día que nació se rompió el molde.
Más si a todas esas pirotecnias le sumamos que su legendaria ‘Casa de Meretrices’ y también ‘Nido de Lilos’ (Recuerditos Ámbar ¡nadie tan chulo como tu!) se encontraba situada ombligo con ombligo con la histórica Plaza de Toros del Toreo de la Condesa precisamente en la calle de Durango, por lo que resulta fácil imaginar que Doña Graciela era visitada por taurinos de prosapia y sobre todo por toreros desde los de la legua hasta los figurones y es que Doña Graciela era antes que nada una mecenas de toreros  y además cobijadora en su ‘Leonero’ de los hombres de seda y oro quienes con su presencia se convertían en luminarias de atracción de ese lugar mágico que se encontraba frente a lo que hoy es el Palacio de Hierro, por cierto cuyo dueño es  el  ganadero y empresario más importante de este país Don Alberto Bailleres, pues monopolio como el de él ¡No hay otro!, bueno el caso es que por la Casona de ‘La Mami’ o ‘La Reina’ como solían los allegados mentar a  Gracielita se veía a figurones de la talla de Manuel Rodríguez ‘Manolete’ quién como era aficionado a todos los excesos de la vida como los que relucían en ‘Casa de la Bandida’ pues hizo del prostíbulo uno de sus sitios predilectos y se sentía tan aquerenciado ahí y gozaba tanto de las bohemias y los cantares de Graciela Olmos que en señal de gratitud una noche le regalo una finísima guitarra que ex profeso trajo de España para la señora, la cual más tarde La Bandida regalaría a Marco Antonio Muñiz para que este se fuera a cabalgar por los senderos de la gloria.<Quien sepa de amores que calle y comprenda>
Mención y lugar aparte merece desde luego el consentido de la casa Luis Castro ‘El Soldado’ de quién fue su confidente  y estaba tan encariñado  con la ‘Mexican Madame’ que muchas tardes en la recamara de la señora esa que estaba atrás junto al arbolote de follaje cobijador se vistió de luces el ‘Torero de Mixcoac’ y nada más se atravesaba el camellón y ya estaba en la Puerta de Cuadrillas de donde regresaba a lamentar o a celebrar las tardes que dejaban huella en correspondencia a esa veneración que Luis Castro sentía por ‘La Olmos’ esta le compuso su corrido al que titulo ‘Soldadito Valiente’.
Híjole que a todo dar que ante lo poco o nada que los toreadores Manolo Mejía, Pedro Gutiérrez ‘Perico Capea’ y Mario Aguilar dejaron de hacer ante los toros guapetones de Real de Saltillo en la décima de la temporada pues hubo chance de recordar a Doña Graciela Olmos ‘La Bandida’
‘Y hablando de mujeres lo que si ¡No tuvo madre! fueron los nombres con el que criador de los animales bautizo a sus toros con nombres idénticos a bureles que mataron o provocaron la muerte de toreros, hay muchas formas de llamar la atención desde luego la mejor en el ruedo hubiera sido que los toros de la ganadería de Real de Saltillo criados por Carlos Peralta Quintero hubieran sacado un ápice de bravura, pero como esto no siempre es posible y menos cuando la crianza de los bureles es de dudosa reputación, pues con alevosía  y premeditación se busco que los animalotes llamaran la atención, lo que si logró el ganadero… con repulsión.


miércoles, 5 de enero de 2011

LA NOVENA DE LA TEMPORADA 2 ENERO 2011

Un Chato que fue ‘El Torero de México’ llamado Alberto Balderas, en un pleito con Silverio Pérez  encontró el ‘Compadrazgo de la amistad’ que murió al morir,  un año viejo.
Hace años un novillero a quién creo lo mentaban como el ‘Ojos Brujos’ de apellidos muy pomadosos, guardaba una amistad muy cerrada con Alberto Balderas, cosa que sucedía por el año de 1936,  año en que precisamente el novillero debutó en aquellos ‘Jueves Taurinos’ del toreo de La Condesa más lo anecdótico, fue que el torero nuevo se vistió de luces para afrontar el desafío torero en los altos del Café Tupinamba que eran las oficinas de una compañía aseguradora que en aquel entonces se denominaba centralmente como La Comercial propiedad del magnate de las oleaginosas Don Liberto Senderos, el caso es que el ‘Ojos Brujos’ frecuentaba rutinariamente la casa de la familia Balderas que se encontraba en las calles de Copenhague atrás exactamente del Hotel Aristos pues formaba parte de la caterva que acompañaba al matador Balderas y por ello pues conocía vida y milagros de Alberto y por muchos años este escribano se la paso escuchando anécdotas a granel del ‘Torero de México’ el que un día por estas fechas de los últimos del año pero de 1940 perdió la vida en la cuerna de ‘Cobijero’ de Piedras Negras.
Las platicas sobre aquella tarde trágica se sucedían debido a que el novillero referido le clavo un hijo a una rubia de cascos ligeros, (De aquellas del Bataclán) escuincle que a fuerzas de nostalgia y vagancia llego a empuñar la pluma con grado de cronista de la legua, por lo que el machaqueo sobre la cornada de Balderas engroso y de ahí hoy recuerdo que el tal Brujo vivía a unos metros de aquella casa que ocupo Silverio Pérez en la colonia del Valle y más pasos pero no muchos  de la casona- museo- taurino de Don Celerino Velázquez  o como se llamara el padre del famoso ‘Abuelo Velázquez’ en cuyo museo fue a parar por mucho tiempo el terno canario amarillento recamado en plata con el que palmó Alberto Balderas, ante esa relación de aquel novillero del embrujo  que lo unió fuertemente tanto con Balderas como con Silverio, es que años después en el libro ‘Silverio Pérez, diamante del redondel’ se recogen algunas anécdotas de primer testigo que protagonizaron estos dos torerazos y en el que resaltan el del pleitazo que terminó uniéndolos en un ‘Compadrazgo de amistad’, el de la última tarde que alternaron su travesía de fin de año y cuando a minutos de su muerte ‘El Compadre le desea suerte al ‘Chato’ pero sería en el otro mundo….
Así pues en el libro se lee que estando en la ganadería de Don Heriberto Rodríguez allá mas o menos por principios de lo años cuarenta y ya jalados por los tequilas y el tlachicoton Alberto Balderas saco a relucir que para él, el  mejor  torero del mundo lo era Rodolfo Gaona ‘El Indio Grande’ (al que por cierto el Rey Alfonso XIII le bajo la vieja) a lo que Silverio replico proclamando a Fermín Espinosa ‘Armillita’ como el más grande,  Balderas replicó <eso dices porque el te hizo torero>  esto calentó mucho más ‘Al Tormento de las mujeres’ quién le escupió a gritos a Balderas < Además  cuando hables de los grandes toreros tienes que hablar de mi hermano Carmelo> lo que como respuesta por parte de Alberto recibió un <Yo toree con el y no era torero sino un loco> en ese instante retumbo el bravío grito de ‘Cierren las puertas señores’ las mesas y la sillería volaron para dar campo a la arena y que los toreros se partieran la madre a gusto mas como a la mano estaban los estoques, las puyas y las puntillas el doctor Joel Marín previendo que aquello terminaría en un destazadero, pues impuso su respeto y dio por terminada la refriega antes que empezara a correr la sangre, luego  el tiempo se encargaría de engarzar a los artistas que tenían en común el darse a querer fácilmente y por cierto amigo ¿Para usted quién fue mejor torero Gaona, ‘Armillita’, o Carmelo?
El incidente fue más que aprovechado por los taurinos de escritorio quienes desaforadamente buscaban montar carteles con los nombres ‘pugilísticos’ mientras que éstos pronto dejaron en el olvido aquella faena, eso sí el incremento de sus honorarios se dejo sentir con punch, así llegó la tradicional Corrida Navideña en la tierra de la corregidora la siempre señorial ‘Opalina Queretana’ el 25 de diciembre de 1940 la que despacharon los toreros imantados después de lo cual regresaron por vía terrestre pasaportando galones de coñac pues la fecha así  lo ameritaba ya que Silverio esa tarde había colofonado una dura temporada  en la que hubo de todo, no así Alberto Balderas que todavía tenia que cumplir con el compromiso que había adquirido de alternativar al joven Andrés Blando ante el testimonio de José González ‘Carnicerito de México’ lo que sucedería con una corrida de Piedras Negras, aquel 29 de diciembre de 1940 en el albero de La Condesa.
Contaba el legendario y siempre bien recordado Don Pedrito Yllana mandamás de aquel histórico restaurante ‘El Tío Luis’ que el día previo a la corrida luctuosa acudió al lugar ‘El Torero de México’ en compañía de una noviecita mostrándose parco, distante, preocupado ¿<Presentiría a la parca?.
Así llegó la aciaga tarde y Silverio que ya andaba de asueto taurino, acudió a La Condesa a desearle suerte a ‘su cuate’ quién se hallaba más esquivo e incomodo que nunca en un trance en el que sin duda estaba pasando aceite cortado, salió el tercero de la tarde de nombre ‘Cobijero’ piedranegrino que en el orden le correspondía a ‘Carnicerito de México’ pero que el destino lo tenía marcado para que se llevara a Balderas a la gloria, el toro lo pescó por el sobaquillo, lo hecho a los aires y espero a que cayera para meterle el pitón zurdo en aquel cuerpo  acanelado y partirle el costillar, destrozarle el hígado y perforarle el pulmón para que Alberto por su propio pie llegara al burladero y  balbucear ‘Estoy muerto’
Y si eso sucedió hace setenta años, el domingo pasado como hace mucho tiempo que no vemos a un paisanito primero con el arraigo de aquellos dos y menos con el hambre de triunfo que se traduzca en pasión y jalón en los tendidos y ya de lo del ruedo pues seguir lamentando que se vuelva a traer  a la Plaza México una corrida de Carranco que está sólidamente confirmada como una ganadería de  dudosa estirpe que se inclina más por lo menos y el cartel como faja de buñi cincuentona, ‘guanguengue’ y  descolorido y así pues lo mejor es abreviar y olvidar la novena de la temporada.

El Bardo de la Taurina
Un iluso que todavía cree en la Fiesta