miércoles, 9 de julio de 2014

¡Aguas! con las Aguas

CAMBIO DE HORARIO
Como ésta cosa de la patada mundialista, en la que ya sabemos todos que a los ‘Piojos’ les fue de la patada, y además ya está por palmar, pues la fiesta de los de cuatro patas, cornamentas y orejas está por reactivarse en varios cosos siendo del que más se está pendiente el ‘Embudo Mayor’ el cual  tendrá que afrontar algunas vicisitudes, esto si quiere apostar por el taurinismo porque si tan solo se va usar el serial menor para conseguir la franquicia que les permita dar la temporada grande, entonces que todo siga como hasta ahora y ¡ya! es decir se hace una inversión y se recupera en noviembre con la venta del Derecho de Apartado, pero veamos las cosas optimistamente y pensemos que si se va a optar por lo taurino, entonces si habrá que superar verdaderos enemigos  y si esto quiere lograr la empresa Plaza México, creo que tendría que echarle mucha habilidad y hasta innovar y jugar con la   astucia y hasta con la audacia, pero vayamos a la detección de los problemas y a lo más interesante que lo son sus posibles alternativas de solución.
 
El  primer factor que aparecerá para  que  el público no se retrate en el graderío será el tiempo climático, el cual por estas fechas parece estar más desbocado que nunca, ante eso es de comprenderse que los aficionados van a consultar las nubes y hasta el meteorológico antes de irse a Porta Gayola a pegarse una mojada de aquellas y menos compartir o sufrirla acompañados de la familia, entonces ¿Por qué no cambiar el horario de los festejos?, -Qué por qué la tradición es darlos a las cuatro y a veces hasta con sus agregados de los treinta minutillos- Eso era antes. Ahora estamos viviendo tiempos diferentes en esta megalópolis y si no que lo diga Tanya Müller jerarca del medio ambiente deefeño con su polémico ‘Hoy No Circula’ el cual puede gustar o no pero de que es necesario adoptarlo, lo es, así que una solución para que los aguaceros que se prevén no nos ‘agüen’ la fiesta estriba en cambiar el horario, pero no tibiamente con un adelantito porque eso no solucionaría nada, al contrario, si no objetivamente llevando el arranque de las novilladas a las 12 P. M., lo cual una vez que terminemos de desgarrarnos las venas en defensa o en dolor de la alteración del horario y que nos digan o argumenten los ultra clásicos que la gente no va a ir a la plaza por el cambio o cuando menos mientras se acostumbran, les contestó; ¿y eso que? si de todas formas no va la gente, ¿entonces por qué no buscar una alternativa?


 
En abono del cambio de horario hay que decir que esa débil postura que en defensa de lo ya impráctico brotará, de que las doce del día es hora tradicional del ‘pan bol’ hoy es un espejismo máxime si consideramos que para la tarde de la inauguración y por una buena temporada la raza va estar harta de patadas a todas horas y si a eso le sumamos el fracaso del TRI porque eso fue la aventurilla brasileira ¿pues quien va estar conforme sabiendo que cuando menos y a como se dieron las cosas México debió de haber llegado hasta un cuarto lugar sin problema y no a donde se quedó por falta de carácter, personalidad, enjundia y dirección, salvado ese escollo que más bien es necedad, veámosle lo ventajoso al cambio de horario en el aspecto personal y familiar, a usted aficionado después de la nochecita sabatina que acostumbra ¿no le caería a toda madre ir a ‘curársela’ a la plaza al medio día, al Huequito o al Villamelón donde ‘Pele’ lo recibirá con un revividor ‘Clamato con Cerveza’? , ¿O que tal una birria picosisima con David?, además la ‘ñora’ no se la hará de tos cuando usted le diga - ‘Vieja me voy a los toros’ y regreso a las 14.30 para que nos vayamos a comer a casa de tus ‘… papacitos’ – ¡si viejo! pero te llevas a la plaza a los niños… para que convivan un rato contigo y además se vayan aficionando a la fiesta con el plus de que los niños no pagarían boleto, son tiempos de cambio, afrontemos al toro por los cuernos y entremos por la Puerta Grande a la modernidad.
 
 
 

domingo, 6 de julio de 2014

Ayeres y Presentes



CAMINO DE SABIDURÍA

Bardo de la Taurina

Ahí está, es el maestro Paco Camino, irradiando señorío de su cárdena corona a la lustrosidad del calzado cual zapatilla torera en tarde de toros, fino casimir azul naviero que entalla su cinturilla siempre torera a la que hoy faja no con seda pero sí con emblemático cinto que lleva los colores de su España, camisa confeccionada en el más puro de los algodones tintada en verde Macarena, cubierta con casaca de seda cortada a mano en blanco, donde resaltan los ojales azul cielo y por sobre ellos el de la solapa izquierda que nos recuerda sus naturales tan naturales, y donde pende el fistol de oro puro que delinea el hierro de su ganadería. De la mano de cobrar refulgente por el oro y el buen gusto denota una joya que cada segundo le da la hora exacta envuelta en ese aroma a esencia cara, que se adivina afrancesada. Qué manera de proyectarse, qué gran porte lucía en la plaza y qué gran percha guarda ahora fuera de ella donde en esencia es el mismo, sólo que con la pátina del tiempo que va de aquel ‘Niño Sabio’ al  ‘Camino de Sabiduría’.
        Es hombre a estas alturas de su vida o, más propiamente, en la elevación de su trono, sin discusión el número uno de los que hayan vestido el terno de seda y luces que gocen de la vida terrenal y desde luego sus hazañas le dan holgadamente para ser considerado dentro de la quintilla de los más grandes de toda la historia del toreo, tal cual fidedignamente quedó plasmado en el mural monumental alusivo al hecho y pintado recientemente por el artista de los pinceles el maestro Francisco Álvarez Benítez, quién en acto de mano a mano artístico, entregó al torero de Camas, Sevilla, Andalucía, la réplica a escala del mismo, así que este hombre no requiere de panegíricos como tampoco de lances de cursilería pa’ empezar a charlar de su tema obligado.

 

De entrada asevera que al toreo mexicano le está faltando un ídolo, que se requiere con urgencia y cuando menos dos o tres chavales en las filas novilleriles y en las de alternativas que verdaderamente interesen pues sólo ellos van a llevar o más bien a devolver a los aficionados a las plazas. En el toreo tienen que existir figuras y coletas de  primera línea y pone énfasis: “en mis tiempos me tocaron Antonio Ordoñez y Luis Miguel Dominguín, luego con Diego Puerta y ‘El Cordobés’ nos peleábamos las palmas en todas las plazas y más en Madrid donde, aun siendo figuras, durante la Feria de San Isidro estábamos a las vivas para clavarnos en la primera sustitución que se diera. Hoy, ¡qué va! Algunas de las figuras incluyendo a los de primera línea no quieren torear más de una tarde en la capital del toreo mundial”. Y con su seseo andaluz se pregunta y se contesta: ¿Hace cuánto que Enrique Ponce o Juli no torean en Madrid? Hace varios años, y sin referirme a ellos, muchos toreros no lo hacen porque no tienen celo, ambición, pasión, porque no defienden con las garras su lugar.

Camino abunda sobre el tema: “ahora los toreros para ir a cualquier plaza incluyendo sobretodo las importantes se ponen pesados y empiezan a exigir, primero el dinero, luego la fecha, luego que les garanticen fechas en otras plazas, luego el ganado de determinado hierro, luego los alternantes, luego quién sabe que más, cuando ellos están pa’ darse, pa’ pelear, pa’ brindarse, no pa’ ir comoditos, ¡qué fácil! Con todo asegurado, garantizado para triunfar. Aquí el de la pluma le comenta: lo peor de todo es que luego les sale el toro y no andan de vena, no se arriman, no devengan, no se entregan y dejan pasar la tarde sabiendo que tienen otra comprometida con la misma empresa. ¿Y la dignidad, la enjundia, el profesionalismo, la verdad, el orgullo, dónde quedan?

 

El maestro vuelve a embestir: “en mi época aparte de los figurones  había cuando menos diez toreros de primera línea de esos que vienen detrás de las figuras como: Antonio Bienvenida, Santiago Martin ‘El Viti’, Juan García ‘Mondeño’, Cesar Girón, Fermín Murillo, Miguel Mateo ‘Miguelin’, ‘Palmeño’, ‘Pedrés’, y dice que por ahí se escapan algunos y otros de los citados terminaron como figuras. Hoy día hay toreros importantes o interesantes como ‘Morante de la Puebla’, José María ‘Manzanares’, Alejandro Talavante.

El maestro hace una pausa y de su garganta no sale el nombre de José Tomás, quizá porque con la poca actividad del galapagueño y su misteriosa vida no se sabe si está o no está en activo, va con los mexicanos y recuerda que alternó con Manolo Martínez, con quién sostuvo épicos y naturales manos a manos, sobre todo en la Santa María de Querétaro, a la que llamaban ‘La Santa María de Camino’, y con Manuel Capetillo, Joselito Huerta, Alfredo Leal, Jaime Rangel, Raúl García, Raúl Contreras ‘Finito’ y otros más, “bueno con todos los que tenían categoría pa’ alternar y de los mexicanos de hoy Joselito Adame, que pisa fuerte, porque desde chaval se ha hecho en la guerra española”.

--Hoy los nuevos chavales y los ya no tanto, ni parecen toreros, hay que peguntarles ¿y ‘usté’, a qué se dedica? Si hoy les da por andar de pants, mechudos, con barbas raídas, que porque así andan José Tomas y Morante. ¿Y torearán como ellos?, ¿tienen el valor de ellos?, ¿el arte de ellos? ¡Pamplinas, pura imitación! Lo mismo pasa en la música, donde la elegancia en el vestir se fue de los escenarios y se presentan ante el público como si fueran al mercado, no tienen sello, en ‘toa’ las actividades, por eso los de antes fueron grandes, porque derrochaban clase, presencia, Personalidad con mayúscula. Hoy a los toreros los hacen en serie, como producción y por eso torean igual, repetidos sin personalidad y no les aflora el estilo, y esto se debe en mucho a que las escuelas andan al ai se va. Cómo será la cosa que en las escuelas un banderillero ‘enseña’ a quien va a ser matador. Eso es imposible, está mal, no debe de ser, no puede ser, es ilógico ¿Dónde queda la jerarquía que desde siempre se debe tener? Las figuras deben enseñar a los de primera y así pa’ abajo, pero siempre los toreros con los toreros y las cuadrillas con las cuadrillas.

--Hoy en España –añade Paco-- hay novilleros interesantes, con arte y técnica y hasta cultura, pues en esto si a los catorce o quince no anda uno en la guerra, a los dieciocho no se está consolidado como puntero de la novillería y a los veintidós de primera línea o figura de alternativa, a dedicarse a otra cosa. Allá esos chavales torean novillos que aquí en México tranquilamente los pasan como corridas de toros, más claridad ni en el amanecer, y por eso es que en gran parte la gente se ha alejado de las plazas como sucedió el domingo de inicio de la temporada. Y es que en la Fiesta Brava --dice Camino convencido-- el que debe mandar es el aficionado, los toreros estamos pa’ servirles Porque ¿quién es el que paga? ¡El aficionado!, y a él es a quien hay que respetar, responderle, ellos son los del parné, el día que el aficionado deje de pagar la fiesta se va a acabar ¿Quién la va a costear?, ¿Con qué dinero?

--Ahora --abunda el maestro-- se tiene que estar preparado, se tiene que estar toreado, fogueado y mentalizado con lo que es un toro en la plaza, que es muy distinto a torear un toro en las capeas o en la ganaderías, sentir el rigor de la lucha en el ruedo con el toro, con los alternantes con el público que exige por lo que paga, por ello los toreros deben llegar a los cosos a dar lo mejor, a entregarse, a demostrar que están capacitados taurina y mentalmente. Y agrega: no se puede llegar a una plaza como la de Madrid, la Maestranza de Sevilla, la de Bilbao y aquí la Plaza México, con menos de cuarenta festejos toreados.

--Los carteles --afirma Camino-- hay que confeccionarlos con toreros que interesen a la afición y no se debe caer en eso tan dañino que es el  que las empresas coloquen o acartelen a toreros por el simple hecho de que ellas mismas los apoderan, o porque lo hace el hijo del empresario, el compadre o alguien muy allegado a la empresa, porque entonces lo que se está programando es a un influyente sin méritos, y bueno, está ahí porque lo imponen pero sale el toro y pone a cada quien en su lugar y cuando un lugar no se ha ganado frente al toro pudiéndole, toreándole, nunca nadie se va a poder sostener por más festejos que le den.

--¿En su época Enrique Ponce y Julián López ‘El Juli’ hubieran sido primeras figuras?

--Eran otras épocas, se toreaba distinto --dice convencido el torero mayúsculo que siendo un chamaco volvió loco al Toreo de Cuatro Caminos la tarde de los berrendos de Santo Domingo y que pasó a ser de ‘Cinco Caminos’--. Ahora se torea más práctico, en aquellas fechas éramos mucho más clásicos, se toreaba con más arte. En la  llamada época de oro del toreo mexicano había mucha majestuosidad, grandeza, verdad. Y de sobre la mesa toma el libro de su propiedad Silverio Pérez, diamante del redondel, en el cual de puño y letra del autor se lee: “Maestro Don  Paco, no soy creyente pero mis letras van pa’ un dios”. Busca sin prisas una página y al encontrarla se detiene y detiene el tiempo, la soba con la mirada, la goza, la disfruta, la admira. Se trata de una fotografía donde se aprecia al Compadre Silverio bordando auténticamente un derechazo, profundizando con el compás abierto, toreando sobre los riñones, arqueado como sólo él lo sabía hacer, con esa postura de su brazo tan suya, y subraya con entusiasmo: lleva al toro metido, bien embarcadito  en la puritita panza de la muleta, por el centro, sin trucos, toreándolo de verdad. Así, hace muchas décadas que no se ha visto torear --y remata-- ni se verá.

 Camino no se va de la nostalgia, se le adivina en su mirar y se le percibe en su tono de voz que por ahí anda a gusto, pues sin duda se le viene a su memoria que ya va pa’ los 73 años los que dice cumplirá antes de que muera el 2013. “Conocí a Silverio Pérez. Me lo presentaron mi amigo Antonio Ariza padre y su hermano Pepe, que eran unos tíos, eso fue en Texcoco  Nunca toreé en la tierra del poeta Netzahualcóyotl. No sé por qué, eran cosas del apoderado. Qué gran hombre Silverio, de un sentimiento desbordado que por auténtico le llegaba a todo el mundo, un ídolo sin duda, y qué tan grande, querido y admirado que Agustín Lara se inspiró en él para componerle su inmortal pasodoble, un himno. Al maestro Lara lo conocí creo que fue a través del ganadero de El Rocío, ¡qué tío! Agustín tan señor, tan erguido, tan pulcro, tan fino, nos seguimos tratando cada vez que hubo oportunidad  y siempre que oigo su música me vuelve su memoria.

El maestro vuelve a hojear el libro silveriano. De repente su cara se ilumina al toparse con Garza. “¡Qué personalidad!”, es su expresión inmediata, igual que la cascada de elogios a ese torero tan regio en todos sentidos, Lorenzo ‘El Magnífico’. El visitante español está a sus anchas y se da tiempo para ordenar fechas y datos en su memoria,  que ahora ubica en los años 61 y 64 del siglo que ya se fue cuando dice: “Fueron los primeros años que vine a México y me hospedaba en el desaparecido Hotel Presidente de la Zona Rosa, de César Balsa, quien una mañana me dijo que me quería presentar a Lorenzo Garza. Me surgió la inquietud y me intranquilicé un poco pues yo era un chaval y él todo un señorón. Llegó acompañado de mi paisano Joaquín Rodríguez ‘Cagancho’. Eran sobre las once del día cuando nos estrechamos las manos, las de él legendarias, las mías hambrientas de gloria. De entrada quedé impactado con su recia personalidad, otra vez la personalidad. Balsa nos convidó a tomar altura desde el lobby hasta el Pent House, la tarde ya caía y la charla seguía y seguía, ¡Qué toreros!” Paco Camino alza los brazos como lo hiciera en el centro del ruedo de la Plaza México la tarde de su reciente, paupérrimo homenaje y exclama: “¡me llevo, renovado, el recuerdo entrañable de México”!

 
 

SIN TAPUJOS


El Torero Sudamericano

Bardo de la Taurina

El padre del tal Bardo, que eso si tuvo, lo que no tuvo fue madre, dicen  quienes no les aplaudo sus lucros u ordeña con la Fiesta de Toros y Toreros, a quienes no les tapo la degradación de sus toros, a quienes no les alabo a sus hijos inmeritorios y tampoco les oculto sus espantadas, carencias, falta de arte y fracasos, en una profesión pa’ la que no nacieron, bueno son ellos quienes me tachan no nada más de huérfano, sino de ojete pero ¿qué le vamos a hacer? así que mejor que volvamos a retomar al progenitor, aquel que se vistió de luces palmadas en la cocina del legendario Café Tupinamba pa’ irse a jugar la vida taurina a un solo toro en lo que fue el Toreo de la Condesa, un jueves de oportunidades.

Por cierto que ese novillero de la mitad de la década de los años treinta, tenía una libretita, bueno era una libretota alargada y flaca con el contorno de las hojas pintadas de llamativos colores y resulta que esa bitácora taurina que  un día apareció dentro de una destartalada espuerta que este escribano encontró  arropado por las telarañas de una bodega entre muchos apuntes que debieron ser caligrafiados unos con lápiz de esos amarillos que creo eran de El Águila y otros con manguillo, pude leer cosas interesantes, como por ejemplo que la Plaza del Toreo se encontraba en una manzana que no era cuadrada sino pentagonal cuyas calles eran las de Durango, Salamanca, Valladolid, Colima y Oaxaca, también estaba ahí apuntado que la enfermería de la plaza daba a la calle y que fue precisamente en esa puerta donde la madre del niño rubio el novillero Félix Guzmán, enloqueció sabiendo que  ahí adentro se le estaba yendo la vida a su hijo, también garabateado en los papeles amarillentos se leía que enfrente del Toreo estuvo la Casa de la Bandida Doña Graciela Olmos, quien en realidad decían las letras se llamaba  Marina Aedo y que en esa ‘Casa’ que lo era de señoras cuya reputación no era dudosa, aunque  los puritanos dirían que era de ‘Citas’ o de ‘Asignación’ cuando lo preciso es decir que era de putas, en donde se llegó a vestir entre el olor a pantaletas, a coñac y a otras brujerías Luis Castro ‘El Soldado’.

Bueno pues resulta que también encontré un testimonio en el que el padre había anotado que en el año de 1953 llevó por primera vez a su escuincle a la Plaza México y eso me trae a la memoria que  por aquellas fechas vi a toreros cuyos nombres  se me volvieron imborrables por citar a Carlos Arruza, Luis Procuna, Silverio Pérez, Manolo Dos Santos,  Antonio Velázquez, Antonio Chenel ‘Antoñete’, Jesús Córdoba, Juan Silveti, ‘Joaquín Rodríguez ‘Cagancho’, Julio Aparicio, Fermín Espinosa ‘Armillita’ y un torero llamado Cesar Girón,   el cual llamaba mucho la atención desde su peculiar forma de partir plaza con el brazo extendido como apuntando a su tierra sureña de esa América bolivariana, cuando ya la geografía medio me empezó a hurgar en las neuronas me dio por ver con agrado a los coletas que venían de aquellas praderas.

Luego vi a César Faraco y cuando hace unos días me llegó el cartel de la Tradicional Feria de Santa Clara, el artista de los pinceles Jorge Matchain me comento que la pintura que para esa ocasión bordo estaba inspirada precisamente en ‘El Cóndor’ César Faraco’ lo que me motivó de inmediato a solicitarle al  más enterado de toros que ha dado la Fiesta Brava Sudamericana, que lo es Don Víctor López ‘El Vito’, el que si nos podía obsequiar una de sus joyas relativa al torero de por allá y con ello los dejo.

                   Ganadero de 'Cerro Gordo' Don Guillermo Rodríguez y matador César Faraco saliendo a hombros de Santa Clara 1961
 
CÉSAR FARACO

Víctor José López EL VITO

Los trepidantes años sesenta están lacrados con los nombres de una generación de líderes mundiales. Seres humanos que destacaron en la política universal, como es el caso de la terna de Kennedy, Krushev y Fidel. El campo de la música la presencia de los Beatles y en el fútbol Pelé. No existe otro como Muhamad Alí, capaz de ensogar el boxeo, en la lucha contra la segregación y a favor de la Justicia.

 La fiesta tuvo su ícono, y este fue Manuel Benítez “El Cordobés”. Revolucionario auténtico, personaje de marcada influencia, de tanta importancia que, hasta por sus más enconados detractores, se le reconoce haber propagado la fiesta como nunca antes se sembró y se reconoció.

 

América vivió el cordobesismo con pasión, y de América fue Caracas una de las plazas más influidas por la fiebre de Manuel Benítez. El debut de El Cordobés en Venezuela fue en el Nuevo Circo, el 17 de noviembre de 1973. Se organizaron dos corridas de toros para presentar al fenómeno de Palma del Río. Lo hizo junto a Pedrés y a Miguelín, este último murciano, afincado en Algeciras, debutante en Venezuela. Con ellos el aragüeño Alfredo Sánchez carta nueva del toreo criollo, y cara fresca que se jugaban las empresas en los carteles fuertes.

 

Nada ocurrió, como tampoco pasaría nada en las nuevas presentaciones de Benítez. Una de estas corridas muy sangrienta, con percances graves a Sérbulo Azuaje y el chiclanero Emilio Oliva,  que hasta la extremaunción recibió en su convalecencia. Fue una corrida nocturna, con presencia del presidente Raúl Leoni, el papel agotado y la locura por ver a Benítez. Fue una noche en la que El Cordobés fue abucheado, ante complicados, y encastados, toros de San Mateo.

Iba Manuel Benítez por el desquite el 13 de diciembre de 1964, y lo rodearon de un inusitado ambiente propagandístico. La radio pregonaba el slogan de la corrida:

”- Trece de suerte torera, domingo para Pedrés. Por gracia pinturera, Faraco y El Cordobés”.

César Faraco, arrumado en el baúl de los recuerdos fue contratado por ser más antiguo que Pedro Martínez y El Cordobés. Benítez exigió siempre toreros de más antigüedad de alternativa en sus carteles.

César Faraco sorprendió ante el primer lagunero de la corrida, “Chimalpopoca,” al que le cortó una oreja. Pedrés escuchó sendas broncas en sus toros y El Cordobés pasó de puntillas por la arena de San Agustín.

Con el cuarto toro de la corrida, un toro de Pastejé, bravo y encastado, El cóndor de los Andes remontó vuelo tan alto con este toro, “Moctezuma” de Pastejé, que Caracas no tuvo techo para su triunfo.

Fue la faena de su vida en Venezuela, esta de Faraco a “Moctezuma”. Un toro zaino, abanto de salida, y distraído en los capotes. Toro muy emocionante en varas, propinado tumbo y empujando con bríos las monturas.

César Faraco brindó al palco de reporteros gráficos, su primero lo había brindado al público. Matizaba el andino las circunstancias y sus brindis eran elocuentes mensajes que lo convirtieron en héroe sentimental. Inició la faena a “Moctezuma” en los medios, citó de lejos al bravo toro, y desde los medios a donde llegó garboso y vendiendo su vida para reunir en el corazón de la arena muletazos templados, latidos de emoción, se encendieron los tendidos de pasión localista y triunfalista.

 

Una gran faena, no hay duda, faena cumbre que el andino coronó con la espada. Llave para abrir de par en par la puerta grande del Nuevo Circo de Caracas.

Los caraqueños fueron a ver a Benítez y descubrieron una joya olvidada en el cajón de los recuerdos, César Faraco.


jueves, 3 de julio de 2014

LA FIESTA ES COSA SERIA


¡NO! A LA CACHONDERIA

 Ante el   inminente arranque del serial novilleril defeño, propongo a la empresa que le dé forma a un consejo calificador que se encargue no de premiar a los novilleros que estén bien, ¿Qué a eso vienen no?,  sino de señalar a aquellos que no tienen patas pa’ gallos, en lo artístico, en lo técnico, en las hechuras físicas, en el carácter, en el valor y que a esos chamacos les hagan el enorme favor de cerrarles las puertas de la monumental  y de todas aquellas plazas en la que la empresa de la México tiene injerencia, pues a como están de escasas las oportunidades y de difícil la adquisición de novillos dignos como son los que la afición espera y debe de exigir salgan por la Puerta de Toriles, las cachondearías no caben y lo que sí cabe es aplicar aquello  que mucho ayudara a la fiesta quien no estorbe, así que no perdamos de vista que esta profesión es o debería de ser digna, verdadera y honrada y más aún está reservada para los apóstoles de la entrega, el valor y la enjundia de quienes será el reino de la seda y el oro, los demás a pelar gallo con sus disfraces de seudo novilleros, para no agriar las conciencias de quien los programe.

 Y solo decirle a usted que esta columna está plenamente consciente que lo escrito en las letras que anteceden puede sonar duro y es porque la realidad no siempre es un turrón y mucho menos en este galimatías que por su propia naturaleza se presta al espejismo, más seamos sinceros ¿Qué se gana con dejar que los chavales en buen número se engañen y que además piensen que engañan a la fiesta? Y esto en parte se da porque ellos mismos ven a otros compañerines que no tienen nada y ahí siguen e incluso los repiten una y otra vez, razones las hay que van desde, la suerte, el poderío del billete, el tráfico de influencias, las componendas hasta las equivocaciones en apreciaciones, más todo ello habría que tratar de evitarlo en aras de una fiesta más  digna  donde prevalezca la ética de montar festejos con novillos solventes y con novilleros ídem y no que se rellenen carteles con cuadrúpedos indecorosos y con chavales aptos pa’ la jornalearía y no para la grandeza.

 
 SANTA CLARA, TRAPIO DE LA ANTIGUA
 

La Fiesta de los Toros y los Toreros por tradición se logra a plenitud cuando en ella convergen eslabones puntales de la misma como los que se fundirán el venidero 18 de Agosto, día que Santa Clara Coatitla,  se vestirá de luces al son de ‘La Tradicional Feria Donde El Toro ¡ES TORO!’  y es que la Asociación Taurina de la sede que preside flamantemente el ganadero de dinastía Don Mario Rodríguez Rodríguez, mandamás de la divisa  verde  caña y azul que corresponde  a  ‘Cerro Gordo’, dehesa que fue fundada  el año en que se inauguró la Plaza México, que lo fue 1946 y para mayores referencias les diré que esta es la ganadería más cercana al Distrito Federal, bueno, después de este breviario informativo volvamos a retomar el comité en funciones donde resalta la solvencia del buen manejo del parné que ejecuta Don Fernando Ramírez Acevedo, en su calidad de Tesorero a la que se suma la eficacia  y el andar de relojito que a la organización le imprime Doña Norma Rojas González, desde el secretariado, quienes anuncian  un corridon de seis pavos provenientes de la cabaña brava ‘De La Antigua’, esos que cría el señor de la sobriedad y el abolengo, la casta y la bravura  Don Jorge de Haro González, lo que garantiza que los toros a flor de piel lustrosa  luzcan, la edad, el trapío que coronan las cornamentas intactas de los bureles, los que sin duda subirán el miedo al tendido y como no va a hacer así, subrayando como muestra el Toro ‘Bardiano’ (¡Que Honor!, Ganadero Chipen, le entrego mi Gratitud Encendida) marcado con el número 100 en los costillares castaños y que cuando pase por la romana seguro va a llevar el fiel arriba de los 500 kilos  rebosantes de trapío, a esa señora corrida le harán los honores en mano a mano José Mauricio y Mario Aguilar coletudos que tienen la onza y que requieren de darle brillo en esta luminosa oportunidad que se les presenta porque eso será el verse  acartelados en una fecha que les ofrecerá a través  de los bureles ‘De La Antigua’, que su posición sea revalorada pues triunfar ante ese encaste, sí que es de tomárseles en cuenta.
 
Bardiano de la ganadería 'De La Antigua'
 



A todo ello hay que sumarle que los carteles del magno evento vendrán aromatizados con el arte bravío del adonis pictórico que brota de los pinceles del maestro Jorge Matchain, quien a su vez de la espuerta de los recuerdos rescató una estampa histórica donde se aprecia al torero sudamericano César Faraco, embarcando en suerte de Gaonera  a un ‘tío’ de ‘Cerro Gordo’, allá por principios de los años sesenta del antiguo siglo,  sin que en la pintura falte el hermoso campanario de la iglesia regional, los aficionados tras la trancas de la placita de aquellos ayeres y el espíritu festivo que solo Jorge Matchain plasma con sentimiento profundo

Así que desde ahora vámonos reservando para caer temprano a la pulquería por antonomasia que lo es ‘La Palma’ la que fuera fundada en  1917 y que hoy la dinastía de la familia Soberanes en tercera generación sigue manteniendo como un tinacal de la historia de México con su solar a cielo abierto sus curados curativos de piñón, ostión. cacahuate y de todo lo imaginable, sus viandas sabrosonas en donde la barbacoa de hoyo es manjar de dioses, su música viva que alegra el alma torera y de ahí a ‘pincel’ al albero torero con el pañuelo blanco a la mano, el Botarrón de vino al lomo, el puro encendido, el clavel reventón y el ánimo en el corazón, Santa Clara, Donde el Toro es Toro.

                                                 LO CONTABLE DEL TOREO

Clementina Navarro Caballero dama que en mano a mano forma cartel con  ‘Pepe’ González Espinosa el que hace treinta años monta la legendarias ‘Noches de Ensayo’ donde el sello  es la música y como no lo va a ser, si ambos personajes traen el son a flor de piel, esto amén de su entusiasmo a la Fiesta brava y a la rumbera de ahí que por su ‘cueva’ siempre se recordara a Marcial Alejandro el que con la autoría del  ‘Fandango’ se subió a los cuernos de la luna allá en Sevilla al adjudicarse la OTI en la voz de Eugenia León y con la interpretación del ‘Martirologio a Manolo Martínez’ abrió la Puerta   Grande del repertorio taurómaco, sabroso escuchar a Magia la cantaora oficial  de los toreros quien recién estreno su huapango ‘Guerreros Gigantes’ en memoria del Cabo mártir Eduardo del Villar y en honor a los Forcados Hidalguenses, hoy por ahí desfilan luminarias de la talla del cantautor Rafael Mendoza, quien  en lo musical y en lo cultural alcanza notas tan elevadas que le dan para entender  la convergencia de todas las artes en la Fiesta Brava a cuyo respecto nos dice ‘El Torero nos ha regalado toda una hermosa Toreografía’, las declamaciones del poeta Guillermo Ordoñez, el anecdotario del Arq. Agustín Hernández, en cuya placita particular toreara el mismísimo ‘Manolete’, las charlas culturales del Arq. Carlos Flores Marini, galardonado con el Premio Nacional, los recuerdos de Don Rodolfo Maza, descendiente de Margarita Maza de Juárez,  el sentimiento de Julieta Bermejo, la que en el apellido lleva la fama, el virtuosismo en el piano de César Machuca, las tarolas jacarandosas del internacional Eduardo Chabat,  y la gastronomía de Laura Morán, a quien en la preparación de la Tortilla Española nadie se la gana, en fin ese elenco ni el legendario  Waikikí lo conjuntaba  en sus mejores noches, bueno este preámbulo de luces viene en un afán de orientar a los empresario, ganaderos, toreros, médicos y por supuesto a los aficionados, como es misión de servicio en esta columna en todo aquello que ataña a los taurinos en lo cotidiano y que hoy toca en lo que más nos duele que es el tema hacendario, por ello vaya la recomendación  sobre a quién acudir  para estar a buen resguardo de esa embestida  que es la de las Reformas Fiscales, así que taurinos la localización de la contadora que con pleno conocimiento y dominio les puede echar la mano en esta faena que todos tendremos que enfrentar ante la bravura del SAT es; C. P. Clementina Navarro Caballero, Registros Contables-RCAM, cjnavarro40@hotmail.com / 5689 - 7011

lunes, 30 de junio de 2014

Sin Tapujos


‘Los Médicos, las Enfermerías, las ambulancias…’
Bardo de la Taurina
Hay letras que parecen anestesiadas y que sin embargo tienen que salir de ese trance y ver la luz por medio del Parte Médico, sobre el estado de salud  actual de la Fiesta de Toros y Toreros en cuanto a la parte médica la que parecería se torna dicotómica pues va de lo excelso en algunos caso como lo es la presencia de los galenos adscritos al Capítulo Mexicano de la Sociedad Internacional de Cirugía Taurina, que preside el experimentado doctor de doctores Jorge Uribe Camacho, quien además es responsable de los servicios médicos de La Asociación Nacional de Matadores  y de su similar en el rubro de Picadores y Banderilleros. Por algo será, y hablando de lo cercano a lo óptimo, pues pasa lista de presente en el rubro de las enfermerías la de la plaza Monumental de Aguascalientes como ejemplo a seguir, además de que es inspeccionada rutinariamente por las autoridades de salud y espectáculos y esto coadyuva a que no falte absolutamente nada para brindar una solvente atención a quienes caen en ella.
Pero desgraciadamente también existen plazas donde se carece de cualquier tipo de asistencia médica y que son donde los toreros se mueren como ha ocurrido en el sureste  donde en los últimos meses se lleva un promedio de a palmado por bimestre, o dicho de otra manera los empresarios de por allá se la ponen blandita a  la guadaña, las autoridades lo toleran y los toreros ponen a los muertos ¡Que Chingones! más triste y casi irremediablemente así es la cosa o más propiamente dicho; así no debería de ser el asunto, aunque algunos románticos de los beatos crean que con resarce un Padre Nuestro se van a salvar los que templan a la muerte ¡la manga! Los toreros se salvan con Servicios Médicos.
Afortunadamente la Asociación Nacional de Matadores, iluminada por el torero alternativado Francisco Dodoli, quien está apuntalado por diligentes dirigentes de la estatura de los matadores Oscar San Román y Enrique Fraga entre otros se ha dado a la tarea de instalar mesas de trabajo y plataformas de información donde se están abocando no solo a tratar el tema médico taurino sino también a recoger opiniones y más que eso a otorgar soluciones.
Bordando sobre el tema de las mesas de trabajo las que se realizaran con una periodicidad quincenal en la Casa de los Toreros,  en la más reciente salió a la palestra el tema médico recordando que se estaba a unos días de cumplido el mes de la desaparición terrenal de un novillero y un forcado  cuyas muertes sobre todo la de Eduardo del Villar Zamacona a decir de quienes le ‘inteligen’ a esto se pudo haber evitado si en la plaza hubiese habido un médico y una ambulancia equipada con personal especializado en atender golpes,  fracturas y cornadas y no solo un vehículo pintado de blanco, mas lo recuperable después de los niños ahogados es que este asunto de la medicina taurina fue tocado frente y por periodistas del más alto nivel por citar los titulares de medios y colaboradores en sección taurina del; Al Toro México, Ciudad Taurina, El Economista, El Sol de México, Charlas del Tupinamba, Chuy Press, Grupo Imagen,  Grupo Radio Centro y La Red, La Jornada, La Prensa, Toro es Toro, Voces de luces, Mayo Imágenes, Taurino Mexiquense en fin la presencia de estos profesionales de la información y a los que a ellos se sumen colaborara de forma importante para difundir y estar al pendiente de este aspecto tan relevante como lo es el  de los servicios médicos.
 Y solo una petición a los titulares de la Asociación Nacional de Matadores y de el Capítulo Mexicano de la Sociedad Internacional de Cirugía Taurina ‘¿Sería posible que dentro del marco de las Tertulias Taurinas se volviera a repetir el impresionante, patético, desgarrador, espeluznante, dramático material video grabado y filmado que se presentó el jueves pasado en la sede torera para correrles invitación expresa a las autoridades y empresarios de todo el país para que vean con  su negligencia y tolerancia  a quienes no cumplen con la obligación taurina y moral de proveer Servicios Médicos Especializados lo que provocan, que va de un chingadazo a un funeral? 
Y ojala estas imágenes como la  de donde un toro le arranca el pene a un torero y  un señor lo recoge y lo va a devolver a la enfermería pa’ que se lo zurzan al diestro, o aquella otra donde los testículos destrozados y fétidos por la infección  tienen que ser reoperados y abiertos por la mitad como mitades de limones para remediar el mal, o la secuencia de como penetra un pitón por el cuello y destroza toda la cara mientras el torero parece ahogarse en un mar de sangre y tantas otras por el estilo sirvan para que los  machos y hembras que deliran por pavonearse en los callejones de las plazas ya sea como invitaditos de rococó, colados habilidosos o   de los medios  golondrinos y ligeros quienes  buscan  que sus parientes y sus carnalitos  los vean y ‘admiren’,  con un gafetillo que no avala profesionalismo, un microfonito de plástico, una grabadorcita destartaladita, una libretita con hojas de papel higiénico o una camarita taiwanesa de esas de úsese y tirese, tomen conciencia que un día se va a saltar un toro al callejón y lo menos que les va suceder es que les perfore las nalgas y  eso duele, sino pregúntenle al ‘El Piojo’ y a su TRI que  darlas en el área es doloroso.
Y a los aficionados una súplica, una encomienda, una obra de caridad les pido; que cuando vayan a una plaza ya sea monumental, de mampostería, portátil, de trancas, fotografíen con su celular la ambulancia y donde esta estacionada, así como el camino de salida y suban esas imágenes a las redes sociales, para que las autoridades estatales sepan que si a quienes les otorgaron un permiso o concesión para montar un festejo cumplieron con el más mínimo requisito humanitario, que es, el de no provocar una muerte.
 
Los médicos de plaza
Víctor José López
 
Atrás se quedaron los toreros que morían por cornadas. Hombres que morían por falta de atención debida hasta que al Nuevo Circo de Caracas llegó el doctor José Izquierdo. Eminente cirujano, destacado científico y profesor universitario que, además, fue el primero de los aficionados a los toros que en Venezuela escribiera un Tratado de Tauromaquia.
Al doctor Izquierdo en su paso por la Enfermería del Nuevo Circo de Caracas lo acompañó el doctor Hernández Natera, que logró justa fama por su intervención al potosino Pepe Luis Vázquez luego de una terrible cornada sufrida por un toro criollo en febrero de 1947
Pepe Izquierdo, el Médico de Plaza más famoso que por su jerarquía a atendido una enfermería en Venezuela, tenía fama de excéntrico. Un día se llevó a su casa un toro de la ganadería de La Punta. Fue el famoso toro “Brillante de La Punta”. Esta anécdota está reseñada en El Cossío, y en el tiempo creció en el imaginario hasta convertirse en un toro de Aleas o uno de Miura. Fue “Brillante” un toro corpulento, bien armado, que se amansó con las caricias del mayoral Bolivita en los corrales del Nuevo Circo, Bolivita. Brillante” salió al ruedo, pero desatendió capotes y muletas y fue regresado al corral. No fue sacrificado y el excéntrico médico lo llevó a su casa donde pastó en sus jardines por años
Pepe Luis Vásquez residía en Caracas desde enero, cuando con una novillada del general Salvador Barreto, debutó en el Nuevo Circo en cartel con el novillero español Álvarez Pelayo. Pepe Luis fue el triunfador, y se colocó en los carteles de las temporadas de Maracay y de La Victoria.  Reapareció en Caracas el 24 de febrero de 1946 con una corrida de Banco Largo, bronca y muy complicada. El potosino fue herido de una gravísima cornada por el primero de la tarde. En la enfermería de la plaza del Nuevo Circo fe atendido por el doctor Hernández Natera. El capellán de la plaza, Monseñor Bernardo Heredia, le aplicó los Santos Óleos, pues a Pepe Luis se le escapaba la vida en cataratas de sangre por el boquete de la herida. Tenía cercenada la femoral y lo mantenían con vida las generosas transfusiones de los aficionados durante toda la noche.
Al amanecer del 25 de febrero lo trasladaron a la clínica Betancourt Ravard donde fue hospitalizado en salas de atención con la precariedad de la época.
Hernández Natera no se apartó un segundo de su lado y Pepe Luis Vásquez superó la situación.
Hoy el torero mexicano puede contar lo terrible de aquel transe. El doctor Izquierdo siguió al frente como Médico de Plaza, hasta que un día de 1953, que recibiera una cornada Luis Miguel Dominguín cuando cerrado en tablas intentó un muletazo por alto a un berrendo de Guayabita.  Cuando intentaron sus hermanos, Domingo y Pepe, ingresar en la Enfermería, surgió un serio altercado con el doctor Izquierdo, que impidió que los Dominguín entraran a la sala de curas.
Luis Miguel, en apoyo a sus hermanos, abandonó la enfermería, salió de la plaza caminando y tomó un taxi que le condujo al Centro Médico en San Bernardino. Todo por su propio pie. Las declaraciones destempladas a la prensa de los Dominguín, mentirosa y desproporcionada, ofendieron al eminente galeno que renunció a su cargo. Luis Miguel acusó a Izquierdo de “estar bebido”, cuando todos sabían que el profesor era incapaz de sorber un trago de alcohol.  Lo que buscaba Dominguín era reunirse con una señora casada con la que llevaba una relación inconfesable. Del Centro Médico Luis Miguel se fue a la Playa Lido que recién se inauguraba. Más tarde, en una de sus famosas entrevistas, Luis Miguel confesaría que “todas mis cornadas llevan nombre de mujer, y la de Caracas fue la más seria de todas”.
A los años de aquellos hechos los hermanos Visconti, Reinaldo, Rinaldo y Héctor, los tres médicos cirujanos y administradores de la Clínica Las Mercedes, se encargaron de la Enfermería de la Plaza de toros de Caracas. Su vocación de servicio, dedicación y experiencia convirtieron al Nuevo Circo en una de las enfermerías mejor atendidas en el mundo.
Héctor, el mayor de los hermanos, organizó en Venezuela el I Congreso Mundial de Medicina Taurina, en el que participaron eminentes exponentes de México, España, el Perú, Colombia, Portugal, Francia e invitados especiales de los Estados Unidos.  Esta reunión universal de médicos a cargo de las enfermerías de las plazas de toros influyó en la reorganización de muchas enfermerías de plazas americanas. Particularmente en Venezuela el doctor Moros Adrián de Maracay convirtió la sala de curas de la Maestranza de Maracay en un quirófano moderno.
Hoy, San Cristóbal, su Plaza Monumental, cuenta con un joven médico que ha revolucionado Venezuela con su desmedida vocación científica.
Me refiero al doctor Ricardo Benvenuto, el cirujano que como Hernández Natera con Pepe Luis Vásquez, le salvó la vida el 19 de octubre de 2008 al torero José Manuel Álvarez “El Canelo”. Un novillo de Los Aránguez le secciono la femoral y la safena al novillero. Benvenuto en aquel momento sin recursos en la enfermería, detuvo con métodos primarios la terrible hemorragia y con la asistencia de su colega el doctor Jackson Ochoa trasladó al Hospital de San Cristóbal a El Canelo. Le salvaron la vida, no hay duda. José Manuel llegó a emergencia del Hospital agónico. Desde ese día aciago los propios médicos al servicio de la Enfermería la convirtieron en una de las mejor equipadas y mejor asistidas del mundo.
Los Médicos de Plaza merecen nuestro reconocimiento y respeto, desde el doctor Fleming a todos aquellos que en Madrid, México o en el Hospital Miguel Hidalgo de Aguascalientes, atienden a los toreros.

viernes, 27 de junio de 2014

LA SEMANA DE LOS JUANES


Primero fue el barrio de Moyotlán y hace quinientos años arañados, paso a ser rebautizado como de San Juan, que dizque en honor de un santito apellidado Bautista, al que Herodes le mocho la cabeza y se la obsequio en charola de plata a una gachi precursora del  Table Dance llamada Salomé (‘Espero que te pongas más barata, Sé que algún día bajaras de precio, Oye Salomé, perdónala, perdónala’) el caso es que el nombre y el condado con el paso de los siglos se han vuelto rete famosos, en lo personal, pues nunca olvidare ese juego de niños conocido como de  ‘Juan Pirulero en donde  que cada quien atiende su juego’ y es que la neta me refiere tanto, o lo asocio con la fiesta de los cuernos donde cada quien va a su aire o cuando menos no se baila al son que se debería y es que eso de la mentada cursilienta ‘Familia Taurina’ francamente es un camelo y por eso en gran parte es que la Fiesta de Toros y Toreros anda como el Robalo, a media agua.
 
Pero volviendo a este barrio de San Juan, que se sitúa entre cuatro de las más importantes avenidas de la capital del ‘Tri-Piojo’ como lo son las anchísimas de Juárez, Eje Central, Izazaga y Balderas solo como remembranza hay que decir que entre ellas nació ni más ni menos que el torero más carismático que ha dado la fiesta azteca a decir del pintor Reynaldo Torres, que lo fue Luis Procuna ‘El Berrendito de San Juan’, también ahí se avecino el novillero de escándalo  José Laurentino ‘Joselillo’, ese al que un burel de nombre ‘Ovaciones’ de la dehesa de Santín en 1947 en la Plaza México, le pegó un ‘tabaco’ que días después se lo fumo en el Sanatorio de Toreros, pasando así a mejor vida, por cierto sobre esta muerte torera existen dos versiones del desenlace, una muy naturalita como de un resfriado o algo así y la otra que es la que más me gusta y  va en el sentido   de que el mortuorio se debió al esfuerzo realizado por un follón en plena lidia de recuperación ¡Olei!, otro distinguido habitante de San Juan que vivía en la calle de Ayuntamiento frente a la XEW lo fue el compositor  Juan S. Garrido, quien lego al folclore popular y muy destacadamente a la Fiesta Brava aguascalentense del famoso himno  ‘Pelea de Gallos’, por cierto este genial chileno apadrino, vestida de blanco, a la excelsa escritora taurina la maestra Doña Gabriela Garcia Padilla, autora del libro ‘Piedras Negras, bravura con aroma’.
Y entre a quienes homenajeamos en faena de santoral esta semana pues se destaca el exponente de la Escuela Mexicana del Toreo, el matador Juan Luis Silis, el también coletudo y poseedor del mayor caudal del temple del territorio patrio que lo es Juan Pablo Sánchez, otro que merece abrazo lo es quien está llamado a ser el torero de mayor carisma de los tiempos actuales y futuros el chaval  de oro  Juan Pedro Llaguno.
 

Y no debo dejar de referirme en esta semana San Juanera al C. P. Juan Castañeda, hombre que engrana los eslabones de la plaza más grande del mundo, La Plaza México y las que con ella tienen relación, en cuyos cosos es innegable que este señor educado y diligente pone su sello en el trabajo nada fácil que es ser empresario, me queda claro que hay quienes discrepan de la forma en que opera la empresa mayor y eso es válido, cuando no es producto de la ignorancia y de la pátina rutinaria del exhibicionismo y en esto  hay que eximir al contador de la culpa  de que hace años no salga un ídolo que retaque el embudo de concreto, ¡vamos! ni una terna tricolor que meta más de cuarenta mil almas al graderío y si en cambio es justo reconocer que sin la presencia del C. P. Castañeda, no  habrían cristalizado  aciertos  como la solvencia al diálogo  lo que habla de la madurez de este ejecutivo taurino a quien  felicito en esta semana de San Juan ¡En Hora Buena!  



martes, 24 de junio de 2014

Sin Tapujos

LOS JUECES A LA MEXICANA

Bardo de la Taurina

En México al saldo rojo mayoritario con que se califica el ejercicio que ejercen o más bien, que dejan de ejercer no los jueces serios y éticos, sino los otros… jueces que tienen la obligación de aplicar los ordenamientos que marcan los Reglamentos Taurinos vigentes de la república y que en multitudinarias ocasiones son vulnerados ante las narices o con el consentimiento de los usías.

 Fallas o violaciones que comienzan por el imperdonable desconocimiento de leyes o normas vigentes y aplicables a la materia o cuando menos eso dan a entender algunos usurpadores o cabezas duras a los que no les entran las letras regidoras, otro de los aspectos que llevan a que se registren anomalías es el cómo entienden y aplican la acción llamada criterio y la otra problemática pues lo es el ‘pelelismo’.

Pero vayamos a las causas reales o supuestas que originan estas conductas y que se puede resumir a que más allá del conocimiento recaen en el hecho de que los señores de los palcos están quedando bien con alguien (es) o pa’ decirlo más claro que están actuando por ordenanza o temor a las fracciones del poder, que no lo es como lo debiera ser el público.

Esto se refleja en dos circunstancias muy visibles, la primera es el aprobar, permitir, tolerar que se lidien animales mallugando los principio básicos, elementales y hasta de naturalidad los que hasta un chalado entiende y es que los becerros son para ser lidiados en becerradas, los novillos en novilladas y los toros en corridas de toros desde luego si es posible rebosantes de trapío y sino cuando menos con solvencia.

El otro aspecto donde cojean los ‘jueces’ es en el manirroteo que los lleva a despilfarrar las orejas y las colas, lo cual también da que pensar ¿O a poco los ‘jueces Titanic’ piensan que el público se traga aquello que dice el pasodoble del maestro Agustín Lara ‘El Cordobés’? “Cordobés, Cordobés, con cuatro o cinco trapazos y dos o tres muletazos acabaste con el juez”.

 

Ante esto aficionados levantemos la voz, ejerzamos el derecho e iniciemos un movimiento en pro de instalar la obligatoriedad del REFRENDUM TAURINO de las autoridad, esto en el supuesto caso que efectivamente los jueces sean autoridad, porque parecería ser que esa honrosa responsabilidad, la honran solo unos cuantos.

 

AUTORIDAD EN PLAZA

Víctor José López EL VITO

En algunos países, como ocurre en México, los llaman Jueces de Plaza”, en otros como en España son Delegados de la Autoridad y, en Venezuela, los distinguimos como Presidentes de la Comisión Taurina.

Son ciudadanos ejemplares, entendidos aficionados y personas de recto proceder ante circunstancias confusas donde debe regir el menos común de los sentidos, el sentido común.

Joel Marín, gran aficionado, hombre de envidiable cultura universal y de profundo criterio taurino que me distinguió con su amistad. El “doctor” fue el primero de muchos grandes aficionados que he conocido en la vida, muy en especial en ese entrañable México que se me va de las manos junto a los más queridos amigos. Ya no ejercía Joel como Juez de la Plaza, cuando una tarde en Caracas, anunciado Luis Procuna en el Nuevo Circo nació una bonita amistad de años, regada en casa de Silverio Pérez y con algunas reuniones con Joaquín Rodríguez “Cagancho”, el maestro César Faraco, el distinguido aficionado Rafael García, padre del matador de toros y amigo Rafael García de La Querencia, y en las tertulias con el grandioso relator taurino Paco Malgesto.

Amigo y admirador de Rodolfo Gaona, Balderista, Garcista, Silverista, ninguno de estos “istas” influyó ni un gramo para inclinar la balanza de su justo proceder hacia o en contra de ningún torero. Su paso por la fiesta fue muy positivo, comentaba en días pasados con el gran aficionado Lalo Azcue. Hombre de anécdotas famosas que el matador Azcué relata con el afecto del amigo que se admira, porque el doctor Marín no se ha ido de la fiesta, hasta que tenga un lugar en los corazones de quienes le conocimos.

En Venezuela mi muy especial reconocimiento al doctor Luis Ernesto Navarro, entre los muchos y muy justos Presidentes de Comisiones Taurinas que hemos conocido. Tiene en su haber el doctor Navarro el haber exaltado la Plaza de Caracas a primera plaza de la República, más por su justa exigencia que por injusta severidad.

 

Juan Lamarca es mi ejemplo en España, Delegado de la Autoridad en la Monumental Plaza de toros de Las Ventas de Madrid durante 21 temporadas de manera ininterrumpidas. Desde 1976 hasta 1984 como Delegado del entonces presidente de Las Ventas Juan del Río. Como aficionado de calle, ya retirado el Palco de la Autoridad en Las Ventas del Espíritu Santo, este muy apreciado amigo y taurino de sensibilidad y vasto conocimientos entrega su vida a la fiesta dirigiendo el Círculo Taurino de Amigos de la Dinastía Bienvenida, y editando el blog Del Toro al infinito.

Traigo a la nota estas tres administraciones de Justicia Taurina, porque encarnan lo que realmente se trata de un Juez, un Presidente o un Delegado de la Autoridad. La exigencia para lograrlo es tan sencilla que se convierte en muy complicada.

La Autoridad Taurina, su función, no es otra que la de defender los intereses y los derechos del público aficionado. ¿Y cómo ha de lograrlo? Sencillamente ciñéndose al Reglamento Taurino Vigente.. Los tres lo hicieron, ninguno recurrió al nefasto protagonismo y mucho menos al abuso de la autoridad. Más bien hemos sido sus amigos los que de los tres hemos abusado de su ecuanimidad como aficionados en nuestras funciones de informador crítico de la fiesta.

Es la terna, mi terna Bardo de la Taurina, que me permito contratar para lidiar la corrida que me invitas compartir en estas páginas.